San Lorenzo completó el pago de las 14 inhibiciones que arrastraba y quedó a la espera de que la FIFA actualice su sistema para levantar formalmente las sanciones y así oficializar refuerzos en este mercado de pases, con la mira puesta en el Torneo Apertura 2026.
El club terminó de saldar 11 de esas deudas en los últimos días, cumpliendo el requisito indispensable para volver a incorporar jugadores. Aunque todavía no hubo un comunicado oficial, en Boedo explican que los giros ya fueron realizados y que resta únicamente que el organismo internacional impacte los pagos en su plataforma, un paso administrativo que suele demorar algunas horas. Recién entonces se activarán los anuncios.
La gestión transitoria encabezada por Sergio Costantino asumió en diciembre con el objetivo prioritario de ordenar una economía devastada tras la acefalía que puso fin al mandato de Marcelo Moretti. El plan se ejecutó en etapas: primero se regularizaron los salarios de empleados y del plantel profesional y, en paralelo, se avanzó con la cancelación de las inhibiciones que impedían operar con normalidad.
El alivio financiero es significativo. Las inhibiciones canceladas representaban cerca de US$ 3 millones, sin contar otros frentes aún abiertos, como el reclamo del club formador de Agustín Giay, que exige US$ 376.902 por derechos de formación tras su transferencia al Palmeiras. Entre los casos ya saldados hubo reclamos por mecanismos de solidaridad, cuotas impagas por salidas anteriores, deudas con clubes del exterior y sanciones administrativas del propio ente rector.
Mientras tanto, el club no frenó su trabajo en el mercado. El volante Mauricio Cardillo, que llegó con el pase en su poder tras quedar libre de Independiente Rivadavia, ya se entrena con el plantel. Este lunes, además, Gregorio Rodríguez, delantero proveniente de Melgar y con pasado en Instituto, superó la revisión médica. Ambos serán presentados una vez que se destrabe la situación administrativa.
El entrenador Damián Ayude espera más incorporaciones y la dirigencia ya inició gestiones por Gonzalo Abrego, volante de Godoy Cruz que podría arribar a préstamo, y por Jonathan Torres, delantero que actualmente juega en Cerro Porteño y tuvo paso por Sarmiento. Con las inhibiciones camino a quedar atrás, el "Ciclón" recupera margen de maniobra para reforzarse y empezar a dejar atrás uno de los momentos más delicados de su historia reciente, con el desafío inmediato de sostener el orden financiero para que los problemas del pasado no vuelvan a condicionar el futuro.


