El presidente de River, Stefano Di Carlo, anunció este martes un ambicioso paquete de obras para su estadio que marcará un nuevo salto estructural para el club y lo proyectará definitivamente al primer nivel global. La iniciativa, continuidad y profundización del plan Más Monumental, apunta a una ampliación histórica de la capacidad, junto con mejoras integrales en infraestructura, servicios y tecnología. Según confirmó la conducción, el estadio alcanzará una capacidad para más de 100.000 espectadores, lo que lo convertirá en el más grande de América y en uno de los tres estadios más importantes del mundo.
Las reformas se encuentran en la etapa final de preproducción e incluyen la construcción de una nueva bandeja de tribunas y el techado del estadio, además de una reconfiguración completa de la experiencia del público. El proyecto prevé nuevos anillos de circulación, modernización total de accesos y egresos, ampliación de zonas gastronómicas y comerciales, mejoras sustanciales en palcos, sectores VIP y hospitalidad, y una actualización tecnológica integral, con nuevas pantallas, mayor conectividad y sistemas de seguridad de última generación. El objetivo es cumplir con los más altos estándares internacionales, no solo para partidos de fútbol sino también para espectáculos y eventos masivos de escala global.
"El Monumental no es solo la casa de River: es un ícono del fútbol mundial", señaló el presidente, al destacar que la inversión busca potenciar los ingresos estructurales del club, atraer grandes eventos internacionales y sostener un modelo de crecimiento previsible, sin resignar competitividad deportiva. En esa línea, remarcó que las obras están pensadas como infraestructura perdurable, capaz de trascender nombres propios y gestiones.
La apuesta por el desarrollo patrimonial es una marca registrada del oficialismo del "Millonario" desde 2013, cuando comenzó la gestión de Rodolfo D'Onofrio, continuó con Jorge Brito y hoy tiene a Di Carlo como su sucesor. La estrategia se apoya en la idea de que un estadio moderno y de gran capacidad no solo amplía el acceso de los hinchas, sino que también constituye una fuente de ingresos constante y sostenible para las arcas del club.
"Tendrá capacidad para 101 mil personas y será uno de los tres más importantes del mundo. River demuestra que con inteligencia, foco, esfuerzo, trabajo y previsibilidad podemos crecer al nivel de los equipos más grandes del planeta", afirmó Di Carlo.
La Comisión Directiva tiene previsto iniciar los trabajos entre abril y mayo, apenas cuatro meses después del anuncio oficial. Por la magnitud y complejidad del proyecto, la inversión global podría rondar los US$ 100 millones. Las obras se ejecutarán por etapas, de manera de no afectar el calendario deportivo ni el acceso de los socios, y consolidan la visión de largo plazo del club: transformar al Monumental en un hub deportivo y cultural de referencia global, a la altura de los estadios más emblemáticos del mundo.
Los beneficios del techado exceden lo estrictamente deportivo. Además de alinearse con las recomendaciones de FIFA para estadios que aspiren a albergar partidos del Mundial 2030, el nuevo techo generará una superficie inédita para acuerdos comerciales y posibles contratos de naming. También permitirá mejorar la explotación del estadio para recitales, reduciendo la necesidad de estructuras temporales en el campo de juego, y disminuirá significativamente los costos de mantenimiento a largo plazo, al proteger butacas, cañerías y terminaciones de la exposición constante a la intemperie. En términos acústicos, el impacto será notable: con el estadio cubierto, la experiencia sonora durante partidos y espectáculos se potenciará aún más.
Con la obra terminada, el Monumental pasará a ocupar un lugar privilegiado en el ranking global. Durante al menos un año, será el estadio de clubes más grande del mundo, hasta que el Camp Nou complete su remodelación y alcance los 104.600 lugares en 2027. Quedará por encima de escenarios icónicos como Wembley, el Azteca o el Rose Bowl, y ampliará de manera contundente la brecha en Sudamérica, donde hoy el segundo es el Monumental de Lima con poco más de 80.000 espectadores.
River busca así arrancar un 2026 completamente renovado, tras un 2025 decepcionante en lo futbolístico. Mientras Marcelo Gallardo trabaja para cambiar la cara del equipo, la institución apuesta fuerte a la infraestructura como pilar de su crecimiento. El anuncio oficial está a la vuelta de la esquina. El Monumental, que ya es un símbolo mundial, se prepara para entrar definitivamente en los libros de historia.