Racing fue condenado por la Justicia a pagar una millonaria indemnización por el asesinato de Nicolás Pacheco, el periodista partidario e hincha de la "Academia" que fue golpeado y arrojado a la pileta de la sede social del club en el barrio porteño de Villa del Parque en enero de 2013. El fallo establece que la institución deberá afrontar una suma cercana a $550 millones con intereses incluidos, luego de la demanda civil presentada por la familia de la víctima.
La resolución fue firmada por el juez Jorge Ignacio Sobrino Reig, titular del Juzgado Civil N°1, quien ordenó que el club de Avellaneda pague $200 millones en concepto de indemnización a los padres y al hermano de Nicolás Pacheco. Además, el magistrado fijó otros $150 millones para cubrir honorarios de abogados, peritos y especialistas que intervinieron tanto en la etapa de instrucción como en el juicio oral.
A esos montos se les suman intereses acumulados desde el 24 de enero de 2013, lo que eleva la cifra final a alrededor de $550 millones, equivalentes a unos US$ 400.000.

El caso se remonta a la madrugada del 24 de enero de 2013, cuando Pacheco, de 32 años, fue encontrado sin vida en la pileta de la sede social de Racing ubicada en Nogoyá 3045, en Villa del Parque. En un primer momento el episodio intentó presentarse como un accidente: Pacheco había participado de un asado con integrantes de La Guardia Imperial, la barra brava del club, y se difundió la versión de que se había arrojado a la piscina después de beber alcohol y había golpeado su cabeza contra el borde.
Sin embargo, a medida que avanzó la investigación judicial, esa hipótesis se desmoronó. La instrucción determinó que Pacheco había sido brutalmente golpeado dentro del predio del club y que su cuerpo fue arrojado a la pileta para simular un accidente. De acuerdo con la autopsia analizada por el Tribunal Oral en lo Criminal N°23, la víctima presentaba 15 lesiones, entre ellas fracturas de cráneo y de columna vertebral, producto de una feroz golpiza. Luego del ataque, los agresores trasladaron el cuerpo hasta el sector del natatorio y lo arrojaron al agua para construir una coartada.
La investigación penal concluyó que entre las tres y las cinco y media de la madrugada Enrique Armando Rulet, Juan Carlos Ezequiel Rodríguez y Aníbal Horacio Domínguez Butler atacaron a golpes al periodista dentro del establecimiento. El 6 de diciembre de 2016, el Tribunal Oral en lo Criminal N°23 condenó a los tres a 12 años de prisión por ser coautores del homicidio simple de Pacheco. La sentencia fue posteriormente confirmada por la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional en 2019, y más tarde quedó firme tras la revisión de la Corte Suprema de Justicia.

Con la cuestión penal ya resuelta, quedaba pendiente la demanda civil presentada por la familia de Pacheco contra los tres condenados y contra Racing, por considerar que el crimen ocurrió dentro de instalaciones de la institución y bajo su responsabilidad. En ese contexto, el juez Sobrino Reig emitió un fallo contundente en el que cuestionó los controles de seguridad del club la noche del asesinato.
En la sentencia, el magistrado sostuvo que la muerte de Pacheco fue posible por la ausencia de controles básicos dentro de la sede social. "Si dentro de un establecimiento tres personas pueden matar a golpes a otra, luego durante varias horas preparar una coartada, dirigirse a la zona de pileta y arrojar el cuerpo para hacerlo pasar por un ahogamiento sin que nadie advierta nada, es demostrativo de que Racing no atendía el deber de seguridad", señaló el fallo.
El juez también remarcó que no existían controles adecuados sobre el ingreso y egreso de personas, que no se respetaban los horarios de cierre del club y que incluso se permitía la permanencia de personas dentro del predio durante la madrugada, algunas de ellas viviendo allí. Según la resolución, si esas reglas elementales hubieran sido respetadas, el crimen podría haberse evitado, lo que impide considerar el hecho como un caso fortuito.
El cálculo de la indemnización incluyó daño psicológico, lucro cesante y daño moral para los familiares, lo que llevó a fijar un monto cercano a $199,7 millones más intereses, además de unos $155 millones en costas y honorarios judiciales. Con el paso del tiempo y la acumulación de intereses desde 2013, la cifra total supera actualmente los $550 millones.
La sentencia establece que la responsabilidad es solidaria entre Racing y los tres condenados, aunque en la práctica el club deberá afrontar la mayor parte del pago. Los responsables del crimen se declararon insolventes, mientras que la aseguradora del club en ese momento, SMG Compañía de Seguros, informó que la póliza vigente en 2013 tenía una cobertura de apenas $500.000, por lo que incluso actualizada por inflación representa una porción mínima del monto final.
Ante este escenario, Racing apeló la decisión ante la Cámara Civil de la Nación, que aún debe definir qué sala analizará el caso. La institución busca que el tribunal superior revise la responsabilidad atribuida al club o, al menos, reduzca el monto de la indemnización. Mientras tanto, el fallo reavivó el debate sobre la responsabilidad civil de los clubes frente a los hechos de violencia protagonizados por barras dentro de sus instalaciones.
Un dato llamativo del expediente es que el abogado de la familia Pacheco es Luis Fernando Charró, el mismo letrado que actualmente representa a Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la AFA, en una causa judicial por presunta retención indebida de impuestos. Un cruce que vuelve a mostrar cómo, en el universo del fútbol argentino, las historias judiciales, políticas y deportivas suelen terminar conectándose.




