Mano a mano

Matías Rossi analizó el circuito callejero del TC2000 en Buenos Aires y anticipó cuál será la curva más difícil: "El margen de error es cero"

En exclusiva con El Economista, el vigente campeón palpitó el inicio de la temporada en la Ciudad y habló de todo. Desafíos técnicos, velocidad y el objetivo de revalidar el título.

Matías Rossi es una de las figuras más emblemáticas del automovilismo argentino de las últimas dos décadas
Matías Rossi es una de las figuras más emblemáticas del automovilismo argentino de las últimas dos décadas
Julián Castro 10 febrero de 2026

El Turismo Competición 2000 (TC2000) se prepara para el inicio de la temporada 2026 con un escenario inédito: el estreno del nuevo circuito callejero de Buenos Aires, que abrirá el calendario el 14 y 15 de marzo, en el sur de la Ciudad. La carrera marcará el regreso de la categoría a un trazado urbano porteño y funcionará, además, como una solución transitoria mientras el Autódromo Oscar y Juan Gálvez atraviesa una profunda etapa de obras.

El histórico autódromo porteño se encuentra fuera del calendario del automovilismo nacional debido a los trabajos de remodelación de su trazado, pensados para recibir al MotoGP en 2027, con la expectativa -más ambiciosa- de volver a albergar a la Fórmula 1 en el futuro. En ese contexto, el TC2000 mantendrá su presencia en la Ciudad con un callejero ubicado a metros del Gálvez, sobre las avenidas Roca y Escalada y un sector del Parque de la Ciudad.

El circuito fue presentado oficialmente este martes en el Palacio Libertad, con detalles técnicos ya definidos. Tendrá una extensión de 2.509 metros, una recta principal de 952 metros y permitirá que los autos -en una categoría que desde el año pasado incorporó SUV- superen los 240 km/h. Para ello, fue necesario un reasfaltado integral de la Avenida Roca, afectada por un antiguo desnivel generado por un cauce de agua subterráneo, además de un bacheo profundo en el sector donde se alcanzará la máxima velocidad.



Las obras avanzan por etapas y, una vez completada aproximadamente la mitad del trabajo, se realizará una prueba con autos de la categoría para verificar que el asfalto esté en condiciones óptimas antes de finalizar la recta de boxes, que quedará emplazada junto a la montaña rusa del Parque de la Ciudad.

En un principio, con el Gálvez fuera de actividad, se había especulado con un circuito urbano en Puerto Madero. Sin embargo, el Gobierno porteño impulsó la localización en el sur de la Ciudad, una zona históricamente postergada que desde los inicios del PRO -con Mauricio Macri y hoy bajo la gestión de su primo Jorge- busca ser revitalizada. Por eso, el evento fue presentado como un "hito" dentro de ese proceso y ya tiene consigna oficial: "La Ciudad es la pista".



En ese marco, Matías Rossi dialogó con El Economista durante la presentación y dejó en claro lo que representa para los pilotos volver a correr entre muros en la Ciudad. "Lo esperamos, es algo diferente y muy típico del TC2000 en su historia. La categoría ha tenido eventos así que marcaron época, como los callejeros de Santa Fe, de día y de noche, y después los de Buenos Aires. Cuando corrimos frente al ACA y el Obelisco creo que fue el punto más alto. Es lindo revivir parte de esa historia", recordó el piloto de 40 años.

Rossi, conocido en el ambiente como el "Misil", reforzó la expectativa por el regreso al trazado urbano porteño y dejó en claro lo que representa esta cita para los protagonistas. "Volvemos a Buenos Aires con muchas ganas, porque arrancar el año en la calle siempre es especial. El TC2000 apuesta fuerte a este inicio y ojalá sea una linda carrera, aseguró.

El campeón defensor de una de las categorías más importantes y tecnológicamente avanzadas del automovilismo argentino destacó además el impacto que genera el circuito callejero tanto en el público como en los propios pilotos y explicó cómo se prepara para afrontar ese desafío. "No tengo dudas de que es algo distinto, que a la gente le gusta y que siempre se llena de público, y eso es bueno. Va a ser hermoso. Cuando uno va en la vuelta rápida, ya sea en clasificación o en carrera, va muy mentalizado en hacer lo que tiene que hacer. Pero en la previa, en la salida de boxes, en una vuelta de honor o en un podio, estar en un circuito callejero es especial, es diferente y es hermoso para el piloto", afirmó.



El oriundo de la localidad bonaerense de Del Viso también detalló cómo se trabaja de cara a este tipo de trazados, donde los márgenes de error son mínimos y la precisión resulta clave. "Nos preparamos en conjunto con el ingeniero de pista. Yo trabajo con Diego Bruna en Toyota y es un trabajo en equipo en función de lo que necesitás en el auto. En un callejero precisás sentirte más seguro que en otra pista, estar cómodo, confiado. Es fundamental que el auto traccione y frene bien, eso es lo más importante para este tipo de circuitos, y eso es lo que vamos a buscar desde la puesta a punto", explicó.

En la misma línea, remarcó el valor simbólico de la competencia: "Es una carrera distinta a un autódromo y todos los pilotos la queremos ganar más que cualquier otra por lo que significa".

Para Rossi, el desafío deportivo se potencia en este tipo de escenarios: "En el callejero el piloto tiene un aporte mayor por lo difícil que es. Hay que arriesgar todo el tiempo entre paredes. El margen de error es cero. Vas ganando centímetros en la frenada y cualquier exceso es pegarle al muro y romper el auto. La concentración y la precisión tienen que ser mayores, y eso lo hace realmente difícil".



En ese sentido, anticipó cuál será el sector más crítico del trazado: "La curva 1 va a ser la más difícil. En la recta larga se va a llegar a unos 240 km/h y frenar ahí, intentar pasar o defenderse va a ser muy complejo". También advirtió que los sobrepasos estarán condicionados por el desgaste mecánico: "Es una carrera muy exigente para los frenos. Ir entubado, atrás de otro auto, genera mucho desgaste y eso puede abrir alguna chance de maniobra, pero necesitás espacio".

Matías Rossi logró un título histórico en el TC 2000 y quedó a un paso de  igualar al Flaco Traverso - Infobae
La alegría de Matías Rossi y su equipo tras el título del TC2000 2025. (Foto: Prensa TC 2000)

Rossi es una de las figuras más emblemáticas del automovilismo argentino de las últimas dos décadas. A los 41 años, sigue en la élite tras alcanzar las 300 carreras en Turismo Carretera y sumar nueve campeonatos nacionales, con protagonismo en TC, TC2000/Súper TC2000, Turismo Nacional y Top Race V6.



Su último título llegó en el 2025, consagrándose el 21 de diciembre en Junín, en el autódromo "Eusebio Marcilla", a bordo de un Toyota Corolla Cross del Toyota Gazoo Racing. Con esa corona, alcanzó su sexto campeonato en el TC2000, convirtiéndose en el segundo piloto más ganador de la historia de la categoría, solo detrás de Juan María Traverso, dueño de siete títulos.

Desde sus inicios en el karting a los 11 años, pasando por la Fórmula Renault, el Turismo Carretera y el plano internacional, Rossi construyó una carrera marcada por la versatilidad y la constancia. En 2006 y 2007 fue bicampeón de TC2000 con Chevrolet, y en 2011 sumó su tercer título con Toyota, marca con la que consolidó una de las alianzas más exitosas del automovilismo argentino. El pico llegó en 2014, cuando logró la doble corona: campeón de Turismo Carretera y de Turismo Nacional Clase 3, un logro reservado para muy pocos.

Tras la presentación del callejero, Rossi mostró el auto con el que competirá en 2026, con un diseño alineado al concepto global de Toyota Gazoo Racing. Será su cuarta temporada con el Camry desde la habilitación del modelo en 2022. En diciembre probó las nuevas modificaciones técnicas y quedó conforme: "Funcionó muy bien con los cambios aerodinámicos, notamos buen equilibrio. Queremos ser competitivos desde el arranque y cumplir con los objetivos".



De cara al callejero porteño, Rossi destacó el trabajo previo con el equipo: "Para un circuito así nos preparamos junto con el ingeniero de pista. Trabajo con Diego Bruna en Toyota y es un trabajo muy fino: necesitás sentirte seguro, confiado, que el auto traccione y frene bien, que es lo más importante en este tipo de circuitos".



Y, como campeón defensor, dejó en claro su objetivo para este año: "La expectativa para esta nueva temporada es siempre la misma. Tuvimos la suerte de ganar el campeonato el año pasado, tenemos el 1 puesto en el auto. El objetivo es revalidar el título porque voy a tener grandes rivales, sin duda, como Emiliano Stang, que es mi compañero de equipo, que funcionó muy bien el año pasado, Franco Vivian en el equipo Chevrolet, terminó muy rápido, y después esperar a ver algún otro, cómo se ensamblan los equipos, los pilotos, que no está definido, pero sin duda van a aparecer grandes rivales y hay que estar con todos".

El regreso del TC2000 a las calles porteñas se dará 13 años después del último antecedente. En 2012, el callejero de la 9 de Julio reunió a 1.000.000 de espectadores, y en 2013, el trazado de Recoleta convocó a 700.000 personas. Será la tercera experiencia urbana de la categoría en Buenos Aires.

El contexto no es menor. En 2027 la Ciudad será Capital Mundial del Deporte, volverá el MotoGP tras 28 años y crece el sueño de recuperar una fecha de Fórmula 1, impulsado por la proyección internacional de Franco Colapinto y por una pasión fierrera que sigue siendo un activo clave en esa ambición.



Con el TC2000 poniendo primera en marzo, Buenos Aires volverá a vibrar con un circuito urbano que mezcla historia, riesgo y espectáculo. Un arranque distinto para una temporada que promete emociones fuertes desde la primera bandera verde.

Presentación del Callejero de Buenos Aires de TC2000
Matías Rossi estuvo acompañado por su colega Franco Vivian y por distintos dirigentes, entre ellos el secretario de Deportes de la Ciudad, Fabián Turnes. (Foto: Prensa TC 2000)

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