Alexander Zverev vivió una jornada tan corta como millonaria en el Six Kings Slam 2025. El tenista alemán, número 3 del mundo, cayó por 6-3 y 6-4 ante el estadounidense Taylor Fritz (4°) y quedó eliminado en la primera ronda del certamen, aunque se llevó US$ 1.500.000 por su participación.
El encuentro duró apenas 59 minutos, y los cálculos económicos dejaron cifras tan asombrosas como simbólicas: US$ 25.424 por minuto y US$ 424 por segundo. Una muestra del poder económico del torneo, donde incluso los derrotados se van con premios que superan a muchos campeonatos oficiales.
El Six Kings Slam, que se disputa en Riad, la capital de Arabia Saudita, reúne a seis de las mayores figuras del tenis mundial, con premios que superan incluso a los Grand Slam. No otorga puntos ATP ni modifica el ranking, pero su atractivo está en las cifras. Cada jugador recibe un mínimo de US$ 1.500.000 por presentarse, mientras que el campeón se lleva US$ 6.000.000, una suma inédita para un torneo de exhibición. Su primera edición, en 2024, ya había generado impacto cuando Jannik Sinner se consagró con el mismo premio.
Zverev, que llegó a Arabia Saudita con molestias en el hombro, no ofreció demasiada resistencia ante Fritz y se despidió rápidamente del torneo. Sin embargo, su paso fugaz por el torneo le dejó una recompensa equivalente a casi un tercio de lo que ganó en toda la temporada 2025 (unos US$ 4.600.000 en 69 partidos oficiales). Para dimensionar el contraste, su título en el ATP 500 de Múnich le reportó apenas US$ 546.183, menos de la tercera parte de lo que cobró por una hora de acción en Riad.
El evento volvió a encender el debate sobre los límites entre deporte y negocio. Sus críticos lo ven como una muestra del desequilibrio económico del tenis, donde se pagan fortunas por partidos sin valor competitivo. Sus defensores, en cambio, celebran que el tenis explore nuevos mercados, formatos y audiencias. Lo cierto es que, en menos de una hora, Zverev se fue con una fortuna en el bolsillo, confirmando que el Six Kings Slam es, más que un torneo, un espectáculo donde el negocio pesa más que el resultado.


