Boca perdió a Marino Hinestroza a pocos días del cierre del mercado de pases y, en medio de un panorama ofensivo crítico, deberá apelar a juveniles para afrontar el inicio del Torneo Apertura 2026. La negociación por el extremo colombiano de 23 años se cayó de manera definitiva en las últimas horas, cuando todo indicaba que el desenlace sería positivo para el club de la Ribera.
En Brandsen 805 esperaban al jugador para la firma y entendían que el acuerdo con Atlético Nacional estaba encaminado. Sin embargo, Vasco da Gama irrumpió con una oferta económica superior y terminó quedándose con el futbolista: US$ 6 millones más el 20% de una futura plusvalía, condiciones que cambiaron el escenario y dejaron a Boca sin el refuerzo que Juan Román Riquelme pretendía como prioridad.
La sorpresa en el "Xeneize" fue total. El viernes previo, Boca había enviado un correo formal con una oferta de US$ 5 millones, asegurando cumplir con todas las condiciones económicas acordadas y contaba, además, con la predisposición del propio Hinestroza para vestir la camiseta azul y oro. Entre ese momento y la resolución final, Atlético Nacional modificó su postura y el destino del jugador terminó siendo Brasil, lo que generó malestar por el desenlace y por las formas de la negociación.
Con el mercado prácticamente cerrado y sin margen para reencauzar la operación, Boca quedó sin el extremo colombiano y con un frente ofensivo diezmado por las lesiones. Miguel Merentiel sufrió un desgarro ante Olimpia y estará fuera al menos tres semanas; Edinson Cavani padece una lumbalgia; y Milton Giménez arrastra una pubalgia, bajas que condicionan el arranque de la temporada.
Aunque durante días pareció que el acuerdo estaba prácticamente cerrado y que el jugador viajaría a la Argentina, la propuesta del Vasco terminó inclinando la balanza. Tras confirmarse su arribo al club carioca, Hinestroza rompió el silencio. La periodista Yoana Don compartió una conversación en redes en la que el atacante respondió "Qué lindo hubiera sido", una frase que selló definitivamente su no llegada a Boca y anticipó su continuidad de carrera en Brasil.
Ante este contexto, Lucas Janson aparece como la principal alternativa para ocupar el centro del ataque en el debut frente a Deportivo Riestra, pese a haber tenido apenas una titularidad en 2025. El entrenador Claudio Úbeda también decidió promover a Iker Zufiaurre, extremo de 20 años y una de las figuras de la Reserva campeona del Torneo Proyección, para ampliar las variantes ofensivas.
Zufiaurre, nacido en Adela María (Córdoba), llegó a Boca en 2017 como mediapunta y fue adaptándose a distintas posiciones hasta consolidarse como extremo, con buena relación con el gol y capacidad para jugar entre centrales. Fue subcampeón de la Copa Libertadores Sub-20 2024, con dos goles en cinco partidos, lo que le permitió dar el salto al plantel profesional. Debutó el 3 de abril ante Nacional Potosí por Copa Sudamericana y también sumó minutos en la Liga Profesional frente a Atlético Tucumán.
El complejo escenario deportivo se inscribe, además, en un momento sensible de la gestión de Riquelme como presidente. Boca no disputó competencias internacionales en 2025 y el máximo ídolo del club aún no pudo conseguir un título desde que asumió el cargo, tras ganar las elecciones en diciembre de 2023. En estos dos años de mandato, se le sigue negando el primer laurel como máxima autoridad, una marca que contrasta con su exitoso paso como vice de Jorge Amor Ameal, período en el que el club conquistó seis títulos con Román como principal responsable del fútbol.
Desde el inicio de su presidencia, Boca atravesó distintos momentos, con la intención de competir en todos los frentes, aunque sin los resultados esperados. En 2024 quedó eliminado en la semifinal de la Copa de la Liga, cayó en octavos de final de la Copa Sudamericana, fue eliminado en semifinales de la Copa Argentina y finalizó sexto en la Liga Profesional. El 2025 profundizó la sequía: eliminación en la fase previa de la Copa Libertadores, caída en cuartos del Torneo Apertura, despedida en fase de grupos del Mundial de Clubes en Estados Unidos, eliminación en 16avos de la Copa Argentina y, finalmente, derrota en la semifinal del Torneo Clausura ante Racing en la Bombonera.
Un dato que alimenta el malestar es que tres de esas eliminaciones se produjeron en condición de local, frente a Alianza Lima, Independiente y Racing. Así, Boca se prepara para un inicio de Torneo Apertura -y de temporada- sin refuerzos, con juveniles promovidos y un plantel corto, en un 2026 que también aparece como un punto de inflexión para la gestión de Riquelme, decidido a cortar la racha sin títulos y saldar una cuenta pendiente desde el sillón presidencial.
Así, el "Xeneize" se prepara para un inicio de Torneo Apertura -y de temporada- sin refuerzos, en un año que además incluye Copa Libertadores y Copa Argentina. Este domingo, en La Bombonera, Boca debutará ante Riestra sin Merentiel, Giménez ni Cavani, y Úbeda deberá improvisar para definir quién será el delantero centro desde el arranque frente al "Malevo".



