Antecedentes

Cómo le fue a Noruega en los Mundiales: cuántas ediciones jugó y cuáles fueron sus mejores participaciones

Los nórdicos llegan a esta edición con la ilusión de superar la mejor actuación de su historia y consolidarse como una de las revelaciones del torneo
La victoria de Noruega sobre Brasil en Francia '98 quedó como uno de los recuerdos más memorables de aquel Mundial
16-06-2026
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Noruega vuelve a decir presente en una Copa del Mundo y lo hace en un momento especial de su historia futbolística. Después de 28 años de ausencia, la selección escandinava se clasificó para el Mundial 2026 impulsada por una generación que combina talento, experiencia y ambición. Con figuras como Erling Haaland, Martin Odegaard, Alexander Sørloth y Antonio Nusa, los nórdicos llegan a Estados Unidos, México y Canadá con la ilusión de superar la mejor actuación de su historia y consolidarse como una de las revelaciones del torneo.

A diferencia de otras potencias europeas, Noruega tiene una trayectoria mundialista breve. Antes de 2026 solo había disputado tres Copas del Mundo: Francia 1938, Estados Unidos 1994 y Francia 1998. En ninguna logró avanzar más allá de los octavos de final, instancia que alcanzó en sus dos mejores campañas. Sin embargo, cada una de sus participaciones dejó episodios memorables que ayudaron a construir la identidad de un seleccionado respetado por su disciplina táctica, fortaleza física y capacidad para competir ante rivales de mayor tradición.

Su estreno se produjo en Francia 1938, cuando el formato del torneo comenzaba directamente con cruces de eliminación. El debut fue nada menos que frente a Italia, vigente campeón y futura ganadora de aquella edición. Los italianos se adelantaron rápidamente con un gol de Pietro Ferraris, pero Noruega reaccionó y logró empatar cerca del final gracias a Arne Brustad, una de las grandes figuras de la historia del fútbol noruego. El encuentro se definió en tiempo suplementario, donde Silvio Piola marcó el 2-1 definitivo que eliminó a los escandinavos. Pese a la derrota, aquella actuación fue considerada un éxito por la resistencia que ofreció frente al mejor equipo de la época.

La siguiente aparición tardó más de medio siglo. En Estados Unidos 1994, Noruega regresó al Mundial tras una extraordinaria clasificación en la que dejó atrás a Inglaterra. Integró uno de los grupos más parejos de la historia junto a México, Italia e Irlanda. Comenzó con una victoria 1-0 sobre México gracias a un gol de Kjetil Rekdal, cayó por el mismo resultado ante Italia y cerró con un empate sin goles frente a Irlanda. Los cuatro equipos terminaron igualados en puntos y diferencia de gol, una situación inédita. La eliminación noruega se produjo por haber convertido menos tantos que sus rivales, una de las definiciones más insólitas registradas en la fase de grupos de un Mundial.

El gran momento de Noruega llegó en Francia 1998, su última participación hasta la actualidad. Tras empatar 2-2 con Marruecos y 1-1 con Escocia, llegó a la última fecha obligada a conseguir un resultado histórico frente a Brasil, campeón vigente y candidato al título. Cuando parecía que la derrota era inevitable tras un gol de Bebeto a pocos minutos del final, los noruegos protagonizaron una remontada épica. Tore André Flo empató el partido y, a un minuto del cierre, Kjetil Rekdal convirtió de penal el 2-1 que selló una de las mayores sorpresas de aquella Copa del Mundo. La victoria clasificó a Noruega a octavos de final y dejó fuera a Marruecos, que ya celebraba su pase. En la siguiente ronda apareció nuevamente Italia, verdugo recurrente de los escandinavos, que ganó 1-0 y puso fin a la mejor campaña mundialista del país.

Los números históricos reflejan el carácter competitivo de Noruega pese a sus pocas participaciones. En tres Mundiales disputó ocho partidos, con dos victorias, tres empates y tres derrotas. Marcó siete goles y recibió ocho. Su máximo goleador en la Copa del Mundo es Rekdal, único futbolista noruego que anotó en más de una edición y autor de los tantos decisivos ante México en 1994 y Brasil en 1998. Entre los jugadores con más presencias destacan Rekdal, Henning Berg y Stig Inge Bjørnebye, quienes disputaron los siete encuentros de Noruega entre 1994 y 1998.

Tras Francia 1998 comenzó una larga travesía por el desierto. La selección quedó fuera de los siguientes Mundiales y Eurocopas, encadenando casi tres décadas sin participar en una gran competición internacional. Durante ese período surgieron talentos importantes, pero ninguno logró devolver al país a la élite. La situación cambió con la llegada de una nueva camada encabezada por Haaland y Odegaard, dos de los futbolistas más destacados del planeta.

La clasificación al Mundial 2026 fue contundente. El equipo dirigido por Stale Solbakken, ex internacional noruego y participante de Francia 1998, completó una campaña perfecta en las Eliminatorias europeas. Ganó sus ocho partidos, terminó por delante de Italia y se convirtió en uno de los pocos seleccionados del continente en lograr un rendimiento del 100%. Durante el recorrido goleó 5-0 y 11-0 a Moldavia, derrotó a Israel, Estonia e Italia y cerró su clasificación con una resonante victoria por 4-1 en San Siro. Haaland fue la gran figura con 16 goles, mientras que Odegaard aportó conducción, creatividad y liderazgo.

Para el Mundial 2026, Noruega integra un grupo exigente junto a Francia, Senegal e Irak. Debutará el 16 de junio ante Irak en Boston, luego enfrentará a Senegal el 22 de junio en Nueva York-Nueva Jersey y cerrará la fase de grupos frente a Francia el 26 de junio nuevamente en Boston. La selección llega con una plantilla que mezcla experiencia y juventud, liderada por Haaland y Odegaard, acompañados por Sorloth, Nusa, Julian Ryerson y varios futbolistas consolidados en las principales ligas europeas.

La expectativa en Noruega es enorme. Por primera vez desde finales de los años noventa, el país siente que cuenta con las herramientas necesarias para competir de igual a igual con las grandes potencias. Si logra trasladar al Mundial el nivel mostrado en las Eliminatorias, la llamada "generación dorada" tendrá la oportunidad de superar el techo histórico de los octavos de final y escribir la página más importante del fútbol noruego.

Odegaard y Haaland lideran la ilusión de Noruega
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