Cómo le fue a Senegal en los Mundiales: cuántas ediciones jugó y cuáles fueron sus mejores participaciones
Senegal se consolidó en las últimas dos décadas como una de las grandes potencias del fútbol africano. Aunque su historia en la Copa del Mundo es relativamente reciente, los "Leones de Teranga" lograron construir un recorrido que combina gestas históricas, figuras de talla internacional y una presencia cada vez más habitual en la máxima cita del fútbol. Desde su irrupción en Corea-Japón 2002 hasta su participación en el Mundial 2026, el seleccionado senegalés pasó de ser una revelación a convertirse en un protagonista respetado dentro del escenario global.
Su primera aparición mundialista, en Corea-Japón 2002, quedó grabada para siempre en la historia de los Mundiales. En el partido inaugural sorprendió al mundo al derrotar por 1-0 a la vigente campeona, Francia, gracias a un gol de Papa Bouba Diop.
Aquel equipo dirigido por el francés Bruno Metsu y liderado por jugadores como El Hadji Diouf, Aliou Cissé, Henri Camara y Khalilou Fadiga protagonizó una de las campañas más memorables de una selección africana. Tras empatar con Dinamarca y rescatar una igualdad 3-3 ante Uruguay luego de haber estado tres goles arriba, avanzó a los octavos de final. Allí eliminó a Suecia por 2-1 con un gol de oro de Henri Camara en el tiempo suplementario.
Su sueño terminó en cuartos de final ante Turquía, también por gol de oro, pero el séptimo puesto final quedó como la mejor actuación de Senegal en una Copa del Mundo y una de las mejores de África, junto a Camerún 1990, Ghana 2010 y, posteriormente, Marruecos 2022.
Después de aquella irrupción histórica, Senegal atravesó un largo período de ausencia. Recién regresó a un Mundial en Rusia 2018, dieciséis años después. Integró un grupo muy parejo junto a Colombia, Japón y Polonia. Debutó con una victoria 2-1 sobre los polacos, luego empató 2-2 frente a Japón y llegó con posibilidades de clasificación a la última fecha. Sin embargo, cayó 1-0 ante Colombia por un gol de Yerry Mina. Senegal terminó igualado con Japón en puntos, diferencia de gol, goles convertidos e incluso en el resultado entre ambos. Por primera vez en la historia de los Mundiales hubo que recurrir al criterio de Fair Play, y los africanos quedaron eliminados por haber recibido más tarjetas amarillas que los japoneses.
La revancha llegó en Qatar 2022, apenas meses después de haber conquistado la primera Copa Africana de Naciones de su historia. Aunque llegó al torneo sin su máxima estrella, Sadio Mané, lesionado poco antes del debut, el equipo dirigido por Aliou Cissé volvió a demostrar competitividad. Tras perder 2-0 frente a Países Bajos en un encuentro que se definió en los minutos finales, reaccionó con una victoria por 3-1 sobre Qatar y luego derrotó 2-1 a Ecuador en un partido decisivo. El capitán Kalidou Koulibaly marcó el gol de la clasificación a los octavos de final, donde Senegal fue superado por Inglaterra, que se impuso 3-0. Pese a la eliminación, la campaña confirmó el crecimiento sostenido de la selección y representó su segunda clasificación a la fase eliminatoria de un Mundial.
Para el Mundial 2026, Senegal volvió a clasificarse y alcanzó un hito importante: disputar su cuarta Copa del Mundo y la tercera de manera consecutiva. Los "Leones de Teranga" aseguraron su boleto tras una sólida campaña en las eliminatorias africanas, donde finalizaron invictos, con apenas tres goles recibidos y una ofensiva liderada nuevamente por Mané. Ya bajo la conducción técnica de Pape Thiaw, integrante del plantel que brilló en 2002 y sucesor de Cissé, Senegal llega con la ambición de volver a meterse entre los mejores del torneo.
El equipo integra el Grupo I, junto a Francia, Noruega e Irak. El debut frente a los franceses tendrá una carga simbólica especial por el recuerdo de aquella histórica victoria de 2002. El plantel combina experiencia y talento, con referentes como Édouard Mendy, Koulibaly, Idrissa Gana Gueye y Sadio Mané, además de una nueva generación encabezada por Pape Matar Sarr, Ismaila Sarr, Iliman Ndiaye, Habib Diarra y El Hadji Malick Diouf.
A lo largo de sus tres primeras participaciones completas, Senegal disputó 12 partidos mundialistas, con un balance de cinco victorias, tres empates y cuatro derrotas, además de 16 goles convertidos. Su máximo goleador histórico en la Copa del Mundo es el recordado Papa Bouba Diop, autor de tres tantos en Corea-Japón 2002, incluido el inolvidable gol contra Francia. Entre los futbolistas con más presencias sobresalen Koulibaly, Sarr y Sabaly.
Más allá de los números, el legado de Senegal en los Mundiales está asociado a su capacidad para desafiar a las potencias tradicionales y representar el crecimiento del fútbol africano en la élite. A casi un cuarto de siglo de aquella hazaña en Seúl que paralizó al mundo, los Leones de "Teranga" siguen persiguiendo el mismo objetivo: volver a escribir una página histórica y superar la inolvidable campaña que los convirtió en una de las grandes revelaciones de la Copa del Mundo.