Del regreso soñado al final inesperado

River gastó casi US$ 100 millones en refuerzos y no ganó nada: los números del segundo ciclo de Marcelo Gallardo

El DT más ganador del club se despide tras una etapa marcada por eliminaciones tempranas, fuerte inversión en jugadores y una crisis futbolística inesperada
Marcelo Gallardo anunció que dejará de ser técnico de River
24-02-2026
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Marcelo Gallardo anunció que el partido del jueves ante Banfield, por la sexta fecha del Torneo Apertura, será el último suyo como director técnico de River. Así se cerrará un segundo ciclo muy lejos de las expectativas que había generado su regreso, tras asumir en el segundo semestre de 2024 luego de la salida de Martín Demichelis, quien había sido fuertemente cuestionado por los hinchas. La vuelta de "Napoleón" prometía revivir la etapa más gloriosa de la historia reciente del club, pero el equipo nunca logró recuperar aquella identidad que lo llevó a conquistar títulos y marcar una era.

La crisis futbolística que atraviesa River dejó de percibirse solo en el clima interno, el hermetismo o la incertidumbre que rodeó las últimas semanas del entrenador. Los números terminaron por confirmar un derrumbe deportivo inesperado para un equipo acostumbrado a competir arriba. Sin funcionamiento, sin regularidad y con una evidente pérdida de confianza, el equipo fue acumulando resultados que profundizaron la caída.

El dato más contundente aparece al observar las últimas 15 fechas de la Liga Profesional: River fue el equipo que más partidos perdió en ese período, una estadística inédita para un club que durante años dominó desde el juego y los resultados. El registro lo ubica incluso por encima de equipos que luchan en la parte baja de la tabla: el conjunto de Núñez acumuló 10 derrotas, mientras que Newell's y Atlético Tucumán registraron nueve caídas cada uno. Perder diez de 15 encuentros -equivalente a resignar 30 puntos- explica buena parte de la caída en la Zona B del Torneo Apertura, donde el equipo quedó relegado al décimo puesto y momentáneamente fuera de la zona de clasificación a los playoffs.

El golpe definitivo llegó en Liniers, con la derrota 1-0 frente a Vélez, resultado que terminó de sellar el final del segundo ciclo de Gallardo. Tras ese partido, el entrenador anunció que el encuentro ante Banfield sería su despedida como técnico del club, cerrando una etapa que comenzó en agosto de 2024 tras la salida de Martín Demichelis y que nunca logró acercarse al brillo de su primera era. La ilusión que generó el regreso del "Muñeco" chocó rápidamente con una realidad incómoda: el equipo jamás encontró funcionamiento sostenido ni estabilidad emocional, y los resultados terminaron arrastrando al proyecto.

En total, Gallardo dirigió 85 partidos en este segundo ciclo, con 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas, alcanzando una efectividad del 53,72%. No conquistó títulos y el cierre fue especialmente duro: 12 derrotas en los últimos 20 partidos, una estadística que no se registraba en River desde comienzos del siglo XX. La eliminación en la Copa Libertadores 2025 ante Palmeiras marcó un punto de quiebre emocional y futbolístico del que el equipo nunca pudo recuperarse, encadenando una racha negativa que terminó por erosionar el respaldo interno y externo.

Uno de los grandes focos de discusión en River fue el mercado de pases. El segundo ciclo de Gallardo estuvo marcado por una fuerte inversión económica y la llegada de nombres de peso, pero el rendimiento colectivo estuvo lejos de las expectativas. El club apostó fuerte con campeones del mundo como Germán Pezzella (pagó su cláusula de US$ 4.000.000 al Betis), Marcos Acuña (US$ 2.000.000 al Sevilla) y Gonzalo Montiel (US$ 5.000.000 al Sevilla); también regresaron referentes como Enzo Pérez (libre desde Estudiantes), Lucas Martínez Quarta (US$ 7.000.000 a la Fiorentina) y Sebastián Driussi (US$ 10.000.000 Austin FC). A eso se sumaron apuestas de alto costo como Kevin Castaño -US$ 13.800.000 al Krasnodar, convirtiéndose en la segunda compra más cara en la historia del "Millonario"- y jugadores de recorrido internacional como Maximiliano Meza (US$ 2.000.000 a Monterrey), Fabricio Bustos (US$ 5.000.000 al Inter de Porto Alegre) o Juan Fernando Quintero (US$ 2.250.000 a América de Cali). Sin embargo, el desembolso millonario no se tradujo en un salto de calidad sostenido.

El balance deportivo terminó siendo irregular. Lesiones recurrentes, bajos rendimientos y dificultades para consolidar un once titular marcaron el proceso. Algunos refuerzos mostraron destellos, pero pocos lograron continuidad. En el último mercado, Aníbal Moreno (US$ 7.000.000 al Palmeiras) y Fausto Vera (préstamo por US$ 500.000 desde Atlético Mineiro) comenzaron con buenas actuaciones, aunque sin alcanzar el impacto esperado; Matías Viña, también a préstamo desde Flamengo por US$ 500.000, alternó actuaciones flojas y expulsiones; mentras que Kendry Páez, cedido sin cargo por Chelsea, no logró afirmarse y terminó lesionado en el encuentro ante Vélez.

Otros casos reflejaron la frustración general del proyecto. Maximiliano Salas (US$ 9.200.000 a Racing) nunca pudo consolidarse, Matías Galarza Fonda (US$ 4.700.000 a Talleres de Córdoba) tuvo un paso fugaz y Juan Carlos Portillo (US$ 5.300.000 a Talleres de Córdoba) quedó marginado por una grave lesión. En ese contexto, la figura de Quintero apareció como uno de los pocos puntos altos hasta su reciente baja física.

A este escenario se sumó un dato que alimentó aún más las críticas: varios jugadores que salieron del club mejoraron su rendimiento en otros equipos. Miguel Borja empezó con goles en Al Wasl, Gonzalo "Pity" Martínez reapareció con un debut goleador en Tigre, Milton Casco se convirtió en figura en Atlético Nacional y Jeremías Ledesma se consolidó como titular en Rosario Central. Incluso futbolistas como Ignacio Fernández y Enzo Pérez, con arranques irregulares en sus nuevos destinos, terminaron integrando equipos mejor posicionados que River en la tabla.

Aníbal Moreno, uno de los refuerzos por los que River hizo una fuerte inversión. (@RiverPlate)

El costo económico del proyecto también quedó en el centro del debate. Desde el regreso de Gallardo, River invirtió alrededor de US$ 74 millones netos en refuerzos, cifra que, sumando impuestos y gastos asociados, roza los US$ 100 millones, una inversión muy superior a la realizada durante buena parte de su primera etapa. El objetivo era construir un plantel competitivo para pelear la Copa Libertadores y dominar el plano local, pero el resultado fue un equipo descompensado, con jerarquía individual pero sin funcionamiento colectivo ni resultados que justificaran semejante desembolso.

El propio Gallardo reconoció el dolor del cierre en su mensaje de despedida, agradeciendo al club y a los hinchas y admitiendo que los objetivos no se cumplieron. Más allá de algunos puntos altos aislados, como dos triunfos en Superclásicos ante Boca, el segundo ciclo quedó marcado por eliminaciones tempranas, derrotas inesperadas y una sensación constante de retroceso. River no logró competir de igual a igual en las Libertadores que disputó, quedó relegado a la Copa Sudamericana y sufrió caídas que golpearon fuerte en el ánimo del plantel y la tribuna.

Así, el ciclo termina dejando una paradoja difícil de ignorar: el entrenador más exitoso de la historia reciente del club se marcha tras uno de los peores tramos estadísticos que se recuerden, con un equipo lejos de su identidad futbolística y con la obligación inmediata de iniciar una reconstrucción. Mientras la primera etapa de Gallardo quedará grabada por sus 14 títulos y noches históricas, este segundo capítulo se despide envuelto en frustración, números negativos y la sensación de que el regreso más esperado no pudo convertirse en la historia soñada.

Gallardo decidió dar un paso al costado tras la derrota frente a Vélez

El balance del segundo ciclo de Gallardo en River

Números generales

  • Partidos dirigidos: 85
  • Ganados: 35
  • Empatados: 22
  • Perdidos: 18
  • Efectividad: 53,72%

Balance deportivo

  • No ganó títulos
  • Perdió la única final disputada, ante Talleres en la Supercopa Internacional
  • Eliminado en semifinales y cuartos de final de la Copa Libertadores
  • Eliminado en playoffs de los torneos locales
  • Eliminado en semifinales de la Copa Argentina (por penales ante Independiente Rivadavia)
  • Eliminado en fase de grupos del Mundial de Clubes

Clasificación internacional

  • Clasificó a la Copa Sudamericana 2026
  • No logró clasificar a la Copa Libertadores 2026

Mercado y rendimiento

  • Inversión cercana a los US$ 100 millones en refuerzos
  • Perdió 12 de los últimos 20 partidos
  • Sumó tres derrotas consecutivas en el Torneo Apertura
  • Superclásicos: ganó dos y perdió uno frente a Boca

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