Polémico en el fútbol argentino

Estudiantes fue campeón, pero cobró menos que el de la Serie B de Brasil: el premio que vuelve a exponer el "modelo Chiqui Tapia"

El "Pincha" recibió una cifra muy inferior a la que pagan Brasil, Uruguay y hasta Bolivia

Estudiantes le ganó a Racing por penales y es el nuevo campeón del fútbol argentino.
Estudiantes le ganó a Racing por penales y es el nuevo campeón del fútbol argentino. (@EdelpOficial)
15 diciembre de 2025

Estudiantes de La Plata se consagró campeón del Torneo Clausura 2025 tras vencer a Racing en una dramática definición por penales, pero el festejo deportivo dejó al desnudo una realidad incómoda: el premio económico fue menor incluso que el que recibe el ganador de la Serie B de Brasil, una comparación que vuelve a exponer la fragilidad estructural del fútbol argentino.

El "Pincha" se impuso 5-4 desde los doce pasos, luego de igualar 1-1 en 120 minutos, y por el título recibió US$ 500.000 otorgados por la Liga Profesional, más el 70% de la recaudación de la final, descontados los gastos de organización. El cheque en dólares es el único premio fijo que paga la AFA a los campeones locales, bajo la gestión de Claudio "Chiqui" Tapia, además de un incentivo adicional de $10.000.000 al mejor jugador del semestre.

Aun sumando la recaudación, con unas 33.500 entradas vendidas en el Estadio Único Madre de Ciudades, a valores que oscilaron entre $50.000 y $150.000, el ingreso total del campeón argentino queda muy lejos de los estándares regionales. Para dimensionarlo: el campeón del Brasileirao, que este año fue Flamengo, embolsa cerca de US$ 10 millones, mientras que el ganador de la Serie B de Brasil (Coritiba) recibe US$ 642.000, es decir, más que Estudiantes solo por el premio oficial del torneo argentino.



La comparación se vuelve todavía más cruda al observar el resto del continente. Bolivia y Uruguay reparten alrededor de US$ 1 millón al campeón de sus ligas, apoyados en fondos de Conmebol. En Chile, Coquimbo Unido cobró US$ 1,6 millones por su consagración (US$ 1 millón de Conmebol y US$ 600.000 de la ANFP). En Perú, Universitario recibió cerca de US$ 1 millón, mientras que en Paraguay Cerro Porteño percibió US$ 540.000. Argentina, históricamente potencia futbolística, queda relegada incluso frente a mercados más pequeños.

La brecha se vuelve abismal al compararla con Europa. El último campeón de la Serie A italiana, Napoli, recibió 32,6 millones de euros; el Barcelona, campeón de La Liga, embolsó 58 millones de euros, y el Manchester City, en la Premier League, percibió 76,3 millones de euros. En esos mercados, los premios están directamente vinculados a derechos televisivos globales, acuerdos comerciales y esquemas de distribución mucho más sofisticados.



El contraste se repite en las copas nacionales. En noviembre, Independiente Rivadavia de Mendoza ganó la Copa Argentina tras vencer por penales a Argentinos Juniors y acumuló US$ 140.000 a lo largo del certamen. En la vereda opuesta, el campeón de la Copa de Brasil obtuvo US$ 13,4 millones, cifra que puede trepar hasta US$ 20 millones considerando todas las instancias del torneo.

Más allá de esto, el título del Clausura le otorgó a Estudiantes beneficios clave: clasificación directa a la Copa Libertadores 2026 (Argentina 2), un ingreso asegurado de al menos US$ 3 millones solo por disputar la fase de grupos, y el pase al Trofeo de Campeones, donde enfrentará a Platense. Para los clubes argentinos, el dinero que llega desde Conmebol sigue siendo la principal fuente de oxígeno financiero, muy por encima de lo que pueden generar los torneos locales.

Para los especialistas, la desigualdad no se explica solo por un premio puntual. "Brasil dominó la Libertadores en los últimos años porque al declive económico del fútbol argentino se le suma la falta de modernización en estrategia financiera, comercialización y estructura de los clubes", señaló Guilherme Bellintani, ex presidente de Bahía y actual CEO de Squadra Sports. En la misma línea, Moisés Assayag, experto en finanzas deportivas, remarcó que "no es solo una diferencia de premios, sino un contraste estructural entre dos ecosistemas deportivos", potenciado en Brasil por la ley de Sociedades Anónimas del Fútbol (SAF, formato que no incluye las partes no futbolísticas de los clubes).



Cristiano Caus, abogado especializado en derecho deportivo, fue más gráfico: "La distancia entre los premios de Brasil y Argentina es similar a la que separa a nuestras ligas de las grandes competiciones europeas". Y Fernando Lamounier, educador financiero, apuntó a un factor cultural: "En Argentina el fútbol sigue viéndose como patrimonio cultural y no como industria, lo que limita su explotación comercial", mientras Brasil logró combinar pasión con negocios y atraer inversiones y patrocinadores globales.

Así, Estudiantes fue campeón y celebró en la cancha, pero el balance económico volvió a confirmar una tendencia preocupante: el fútbol argentino compite con historia y talento, pero cobra como una liga menor, cada vez más lejos de Brasil y del resto del continente en términos de premios, ingresos y sustentabilidad.

Estudiantes de La Plata
Estudiantes llegó a su título oficial número 18. (@EdelpOficial)



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