Botafogo derrotó por 3-1 a Atlético Mineiro en el Monumental, la casa de River, y se convirtió en el nuevo campeón de la Copa Libertadores, conquistando por primera vez este título internacional. El "Fogao", que cuenta con el campeón del mundo Thiago Almada en su plantel, le dio a Brasil el séptimo título de las últimas ocho ediciones del torneo de clubes más prestigioso de América.
El partido comenzó con una expulsión al minuto del mediocampista de Botafogo, Gregore después de una fuerte patada a la cabeza del mediocampista argentino Fausto Vera y, de esa manera, los dirigidos por Artur Jorge se quedaron con un jugador menos.
Si bien Atlético Mineiro aprovechó esta diferencia numérica para tener las llegadas más peligrosas al arco y controlar el balón, a los 35 minutos de la primera parte el mediocampista Luiz Henrique rompió el cero en el estadio Monumental. Almada fue el encargado de llevar el balón al área, que posteriormente terminó en el gol del jugador brasileño.
A los 42 minutos el árbitro Facundo Tello marcó penal para Botafogo tras una revisión en el VAR, determinando que el arquero Éverson, posteriormente amonestado, fue de forma peligrosa sobre su rival.
El experimentado defensor Alex Telles, con pasado en Manchester United, le pegó cruzado al lado izquierdo del arquero del Atlético Mineiro y cambió el penal por gol, ampliando la ventaja del "Fogão" sobre el "Galo".

En el complemento, desde el inicio, el "Galo" fue en busca de achicar la ventaja en el marcador, por lo que realizó tres cambios: los defensores Mariano y Bernard y el delantero Eduardo Vargas.
Fue el chileno Vargas quien descontó para el Atlético Mineiro de Gabriel Milito en la primera jugada de este segundo tiempo, después de conectar de cabeza con el balón y nada pudo hacer el arquero John para detenerlo.
En la última jugada del partido, el delantero de Botafogo, Júnior Santos, terminó de sellar la victoria para ampliar su ventaja en el marcador por 3-1.
De esta forma, los dirigidos por Artur Jorge se consagraron campeones por primera vez de la Copa Libertadores después de dejar en su paso a Peñarol (Uruguay), San Pablo (Brasil), Palmeiras (Brasil) y, en la final, a Atlético Mineiro.




