Tesla presentó resultados muy por debajo de las expectativas
Lo que se intuía se confirmó este martes: Tesla no pasa por un buen momento y eso es lo que reflejó el balance del primer trimestre 2025, en el cual la compañía informó que no alcanzó los resultados esperados.
La marca de autos eléctricos creada por Elon Musk reportó un beneficio por acción (BPA) de US$ 0,27, cifra que se ubicó considerablemente por debajo de los US$ 0,46 pronosticados por el consenso. A su vez, también informó ingresos por US$ 19.340M, bastante menos de los US$ 22.400M esperados por los analistas.
Por otro lado, la facturación total disminuyó 9% desde los US$ 21.300 millones de dólares de 2024; yendo más al detalle del sector automotor, este cayó hasta el nivel de los US$ 14.000 millones, una cifra 20% inferior a los US$ 17.400 millones del mismo período del año anterior, dato que evidencia un gran desafío para la compañía que viene siendo muy golpeada este 2025 en Wall Street, año en el cual registra un desempeño negativo del 41% en dólares.
Cabe destacar que, a principios de este mes, Tesla reportó una disminución del 13% en las entregas, hasta las 336.681. La empresa atribuyó esa merma a la necesidad de suspender temporalmente la producción en sus fábricas mientras modernizaba las líneas para comenzar a fabricar una versión renovada de sus populares SUV eléctricos Model Y.
En cuanto a los ingresos netos, estos se desplomaron un 71%, hasta los US$ 409 millones de dólares, o US$ 0,12 por acción, desde los US$ 1.390 millones o US$ 0,41 centavos del año anterior.
En relación con los ingresos operativos del trimestre, estos disminuyeron un 66%, hasta los US$ 400 millones, frente a los US$ 1.170 millones del año anterior, lo que resultó en un margen operativo de US$ 2,1 millones.
La compañía indicó que el beneficio operativo se vio afectado por factores como la reducción del precio promedio de venta de los vehículos, la disminución de las entregas y el aumento de los gastos relacionados con proyectos de inteligencia artificial.
¿Y la política?
A la luz de estos resultados a la luz casi no quedan dudas de que este mal arranque de año guarda relación con la política estadounidense, más precisamente con el activo rol que Musk tiene en el Gobierno de Donald Trump.
Es que el sudafricano lejos estuvo de ejercer su rol de Director Ejecutivo de Tesla y, en cambio, dedicó buena parte de su tiempo a su cargo en la Casa Blanca, donde está encargado de reestructurar y reducir drásticamente el tamaño del Gobierno federal desde el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).
Esto generó críticas por parte de los inversores en su compañía, que consideran que debería dedicar más tiempo a la automotriz, y también le generó una imagen negativa en parte de sus clientes por cuestiones vinculadas a la política.
Asimismo, algunas medidas adoptadas por el DOGE, así como las declaraciones políticas de Musk en favor de grupos de extrema derecha en Europa y el resto del mundo provocaron una grave crisis de imagen de Tesla, lo que derivó en boicots y acciones de protesta tanto en EE.UU. como en Europa.
A esto se suma que el amplio plan arancelario de Trump generó preocupación por un aumento en los costos de piezas y materiales cruciales para la producción de autos eléctricos, muchos de ellos importados.
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