"Hijo de puta, ¿el primer día que te dan el micrófono y ya les pediste que laburen más y falten menos?". Entre risas, Daniel Herrero, CEO de Prestige Auto, representante de Mercedes-Benz en Argentina, contó que esto mismo fue lo que le dijo Ricardo Pignanelli, Secretario General de SMATA tras el primer acto del directivo ante los 1.800 empleados que cumplen funciones en la planta de Virrey del Pino.
El vínculo entre el histórico sindicalista y el ejecutivo es excelente, al punto que juntos han dado charlas por distintos lugares, promocionando el libro de Herrero y contando cómo fue la experiencia de trabajar juntos en la etapa de Toyota.
-Vimos las fotos del evento, tu selfie con los operarios, ¿cuál fue el feedback que recibiste de parte de ellos, porque seguramente tenían muchas dudas?
-Sí, creo que les hubiese gustado tener más comunicación desde el día 1 de la transacción, porque de haberla tenido hubiesen estado tranquilos; lo primero que nosotros pusimos como condición fue no dejar "ningún herido", no íbamos a despedir a nadie.
Así que en el anuncio fue hacer más volumen con la misma gente, pero así y todo los vi contentos.
-¿Cómo fue el contacto?
-Mirá, en la reunión previa a mi discurso, un grupo de operarios se arrimó, empezamos a charlar y les pregunté "Bueno, ¿cuántas unidades hacemos?". Ahí nomás uno me dijo: "Hacemos 90 por día, nos animamos", y enseguida otro dijo: "No, hacemos 100".
Empezaron que sí que no, y me dijeron: "Sí, 90 por día podemos", así que les tomé la palabra y les dije que lo iba a anunciar por iniciativa de ellos, con lo cual estaban todos muy contentos.
Realmente el apoyo es absoluto, los representantes de los dos Sindicatos estuvieron en el palco dando el speech, o sea que estamos todos intentando hacer de nuevo un proyecto que sea de conjunto y que en el fondo, genere empleo.

-No estuvo Pignanelli, ¿qué pasó?
-No pudo venir porque estaba con una negociación un poco áspera con otra terminal. Pidió disculpas, estuvo su hija que es delegada, pero él fue fundamental en esta transición. Además la siente como "su" planta, está muy contento, y fue así como te digo que me llamó y me retó en latín por lo que dije en el discurso (risas).
-Los US$ 100 millones que anunciaron como inversión, ¿a qué se destinarán?
-Una parte que es para hacer más eficiente la planta, implementar una serie de procesos nuevos para que pueda ser eficiente de acuerdo con las tecnologías actuales. Después, otra parte se destinará a alguna inversión para esos proyectos nuevos que están por venir sobre la base de Sprinter.
-¿O sea que ya hay alguno concretado que no se puede decir?
-Sí, claro, no los puedo anunciar, pero están aprobados y son parte de este proceso.
Cuando uno dice, "Che, voy a hacer más volumen", Alguien puede decir, "Bueno, pero ¿cómo vas a hacer?". Entonces hay proyectos que van a justificar ese volumen extra, pero lo vamos a anunciar más adelante.
Lo que sí es un hecho y lo decimos es el tema de las conversiones (N. de la R.: unidades transformadas como motorhomes, ambulancias y otros usos) que es algo que no sólo se venderá en Argentina sino que irá para toda Latinoamérica.

-Con el incremento de volumen van a llegar a 90 unidades diarias, ¿cuántas están haciendo ahora?
-Están en 68, así que es un número grande. De hecho, este año la planta tenía previsto un plan de 14.000 unidades y queremos ir a 16.000 o 17.000, y llegar a 20.000 el año que viene.
-¿Y este incremento lo ven para mercado doméstico o exportación?
-Para todo. Me sorprendió el mercado de exportación porque, uno como privado, puede dar soluciones "a medida" y ser mucho más flexible que una terminal.
Entonces, discutiendo con distribuidores de Latinoamérica, hubo algunos que aumentaron la orden de pedido en un 40%.
-¿Pidiendo alguna versión particular?
-Claro, una versión, pidiendo ajuste el precio acá o allá, la quiero pero en este color, o necesito pagarte a 60 días... Es lo que dijimos en su momento de "hacer a trajes a medida", lo cual nos permite más volumen, absorber mejor los costos fijos, te podés bajar más el precio al tipo.
Es lo que ya hicimos con el mercado argentino: si voy a ir más a más volumen, menor costo fijo, y te puedo bajar el precio.
-Y hoy, ¿cuál es el mercado que más tracciona pedidos?
-Brasil, que no es distribuidor independiente sino que es Mercedes-Benz Alemania, y estamos en contacto para ver también cuánto más podemos hacer en ese mercado.
-¿Y ves algún otro mercado con potencial de demanda?
-Se reían los otros días porque yo pedí que quiero abastecer el mercado de Nigeria y hacerles "un traje a medida".
Y el otro mercado que apuntamos a recuperar es el de EE.UU., en su momento Argentina le exportó muy fuerte, especialmente la Sprinter 19+1 que es exclusiva de Argentina, no lo fabrica nadie.
-Tienen que aprovechar todo este tiempo, cuando llegue la Nueva Sprinter...
-El modelo cambia en 2030, será sobre una plataforma nueva y habrá variantes a combustión y electrificadas.
Lo interesante es que sobre esa misma plataforma se puede hacer tanto Sprinter como Vito, entonces nuestra idea es hacer buena letra, tener buena relación y antes del 2030 invertir en la planta para poder albergar el el nuevo modelo de producción.
-O sea, ¿no hay ningún impedimento que no lo puedan hacer?
-No, de la misma manera que no hay impedimento para que Prestige Auto pueda fabricar otro vehículo en esa misma planta, que no sea Mercedes-Benz. "Wall to wall" se puede fabricar otro vehículo y aprovechar sinergias logísticas, y todo eso va por otro carril.
Dicho esto, la prioridad es Mercedes, hacerla eficiente, competitiva y después de ahí vamos a pensar en los proyectos nuevos que podamos albergar con Mercedes y lo que podamos hacer con alguna otra marca.
-En lo que es Sprinter, ¿con qué otro país productor compiten?
-La pelea es con Alemania, ellos tienen toda la producción de Sprinter y de ahí exportan a toda Europa, África y demás países. Por eso, una de las ideas es pedir que los destinos que más los compliquen a ellos, nos los den a nosotros.
En Latinoamérica nosotros les podemos dar algo que no les dará nadie: un teléfono en el mismo idioma, con el mismo huso horario, así que teniendo eso, que no me compres a mí, me duele. Y si encima te puedo vender dos más pintándolas del color verde oscuro que me pedís, me llamás y ¡vamos y las pintamos!
Porque lo que yo digo es que uno puede tener toda la tecnología pero la clave es tener las relaciones humanas que hacen que se entiendan quienes están de cada lado.
-Con tantos años en Toyota, ¿qué diferencias encontrás en trabajar con japoneses y alemanes?
-Por ahí los alemanes son un poquito más estructurados.

-¿Más que los japoneses?
-Sí, los veo un poquito más estructurados, y los problemas que han tenido en Alemania por algunas decisiones de hacia dónde van los desarrollos y todo eso hizo que estén algo ajenos a la situación de Argentina, y los hicieron dudar en apostar o no apostar por la Argentina.
Entonces, hay que volver a reencauzar la relación; de hecho, cuando les hablaba de más volumen, me miraban y me preguntaban si estaba loco. Yo les digo que no, que conozco el mercado, y conozco lo que es el aspiracional de la marca Mercedes-Benz.
Reconozco también que hay que dar un servicio que esté a la altura, eso quizás hoy está un escalón por debajo por esto del proceso de "que me voy, no me voy, me quedo, la vendo..."
-Y hablando de relaciones, tenés un doble rol porque por un lado sos importador y por otro, fabricante. Vas a tener que sentarte a hablar con el Gobierno para ver si se puede mejorar la competitividad. ¿Estás trabajando en ese aspecto?
-Sí, yo recién arranco, pero sí. La articulación público-privada y más para lo que viene, es clave.
Vos tenés, por ejemplo, que Latinoamérica invierte 0,3% en investigación y desarrollo mientras que Japón o China están invirtiendo el 5%. Yo quiero seguir el tren de la industria automotriz, que te da 600.000 puestos de trabajo y te ahorra US$ 12.000 millones por producir y no importar.
A ver lo que viene, si no se genera desarrollo de tecnología en Argentina, va a ser muy difícil que se pueda seguir fabricando autos; eso es articulación público-privada que hay que hacer.
-¿Y quién va a ser el nexo? Sos muy personalista, estuviste mucho tiempo en ADEFA, ¿vas a estar ahí?
-Sí, voy a volver a ADEFA. Es algo que me sigue gustando, me divierte. Además hay gente muy buena en ADEFA, los conozco a todos, es más, ya estuve hablando con Martín Zuppi (Presidente de la entidad) de cosas que hay que hacer y vamos a tratar de ayudar. Por ahí desde otro desde otro rol distinto, ¿no?
-¿Y cuál es el rol de Alfonso Prat-Gay en Prestige Auto?
-Él es el Vice-presidente y está con todo lo que sea finanzas. A Alfonso hay que cuidarlo porque es el que nos va a dar la plata para todos los nuevos proyectos (se ríe). De a poquito está metiéndose en la vida corporativa, algo que él nunca había hecho y que por ahora lo viene disfrutando.
-¿Ustedes ya se conocían?
-No, lo conocía de eventos, de sociales, de Gobierno, pero nunca habíamos tenido una relación personal. Es distinto a mí vínculo con (Pablo) Peralta (N. de la R.: titular del Grupo que controla Prestige Auto), a quien yo conocía de Banco Río y que me salvó varias veces dándome créditos.

-Armaste un equipo nuevo, con gente conocida, ¿cómo es esto de conformar equipos?
-El compromiso fue dejar a la gente que estaba y, en algunos casos, donde yo creía sumar a quienes yo creía que eran fundamentales para mi gestión. En Comunicación vino Fernando Lema y nos conocemos, entonces se me hace muy fácil coordinar, te ahorra tiempo.
Y en Producción, también, ahí necesitaba una pata. Y justo ahí había alguien que estaba un poco enojado, que había perdido la pasión y le pregunté si quería venir, que era bienvenido y vino. (N. de la R.: la referencia es para Daniel Valeggia, quien desde 2018 era el Director de Planta de Toyota Argentina).
Pero destaco que gente como Manuel Mantilla aceptó quedarse, incluso cuando bajó de ser el Presidente a ser Director Comercial o Christian Kimelman, que era CFO y ahora va a Compras; se quedaron todos y la idea es hacer un equipo unificado que vaya para adelante.
-Te saco de la empresa, ¿cómo evaluás este año y medio del Gobierno de Javier Milei?
-Hay muchas cosas que mejoraron a nivel industria, y que aparezcan instrumentos de crédito ayudan a esa demanda insatisfecha de los últimos años. El paso siguiente es seguir trabajando para crecer.
Hay que crecer en exportaciones para generar dólares y que de alguna vez por todas tengamos que hacer en una articulación público-privada, ver qué queremos hacer con la educación que necesitamos para las tecnologías que se vienen, qué queremos hacer con los impuestos, y no estoy diciendo "bajemos todos los impuestos mañana"; pero sí queremos competir de igual a igual con China...
Creo que en los primeros meses de gestión siempre son dramáticos y violentos. Después dejás de atender lo urgente y empezás a atender a lo importante, o el largo plazo. Ése es el proceso que viene de acá para adelante y creo que hay que dialogar en función de qué queremos y como digo siempre: "La negociación más exitosa es donde los dos se vuelven enojados a casa".
-¿Es necesaria una reforma laboral?
-No sé, porque por ahí, si tenés una buena relación con el sindicato, el convenio colectivo negociado te permite hacer lo que quieras. Yo tuve la suerte siempre de estar con un sindicato que entendió y que nos fue bien haciendo precisamente todos los cambios necesarios por convenio.
Hicimos esquema de laburo 7x2, tres turnos, íbamos y veníamos, de acá para allá, con productividad, flexibilidad, operario polivalente, banco de horas... Y todo eso lo hicimos a base a confianza mutua.
Por ahí, con otro sindicato eso no lo podés hacer, o alguien tiene una PYME, un sindicato le para la planta y el tipo no tiene para pagar los sueldos; quizás a ese tipo le sirve una reforma laboral.

El potencial de AMG
Herrero es un apasionado de los autos y amante de la velocidad. Ahora, conduciendo los destinos de Mercedes-Benz en el país tiene, más allá de los utilitarios Sprinter y Vito, una gama de autos y una línea deportiva AMG que lo seduce y a la que le ve mercado.
-¿Cuál es la idea con la gama de autos?
-El plan que se había trazado Mercedes para este año era traer 1.400 unidades y nosotros pedimos 2.500. La idea es clara: crecer muy fuerte en autos y servicio.
-¿Pero dan los tiempos para pedir a Alemania y que lleguen, porque siempre se habla de tres meses o más?
-Los pedimos anticipadamente, cuando firmamos en febrero, una de las condiciones que pusimos fue que queríamos este volumen de autos importados.
-¿Y para lo sucesivo?
-El año que viene, si podemos, el objetivo es llegar a las 3.000 unidades, que es un número que Mercedes puede vender acá. La marca llegó a vender 3.500 autos, o sea que no es descabellado.
-¿Y qué porcentaje de ese total será para AMG?
-¡Si fuera por mí traería el 80% AMG! Yo creo que va a ser un 30% de AMG y un 10% AMG-Line.
-¿Por qué le ves tanto potencial a la gama deportiva?
-Porque Argentina es un país fierrero. Hay potencial y más hoy que con la tecnología que tienen estos autos no estamos ante un auto deportivo duro que no se puede usar todos los días.
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Herrero se entusiasma y devela una primicia: "Vamos a hacer AMG Road show en distintos lugares de la Argentina para que los clientes puedan probar la gama de modelos en distintos autódromos y vivir una experiencia de manejo. Esto se hace en otros países pero salen a manejar a la ruta, donde no se puede sentir ni usar al máximo estos autos".
Sobre el final cuenta que además de la llegada de Mercedes-Benz al Turismo Carretera ya habló con Brasil para que la categoría AMG Cup de ese país venga a correr alguna fecha a suelo argentino.
A poco de cumplir 66 años, se lo ve contento, con una energía que contagia a pesar de que tiene por delante un desafío complejo. Y como si tuviera poco por hacer, el Museo Juan Manuel Fangio de Balcarce lo nombró Consejero Honorario, algo que "no lo esperaba y me sorprendió muchísimo. Trataremos de estar y ayudar en lo que podamos".