"A Brasil no hay forma de ganarle en competitividad", asegura el Presidente de Renault Argentina, Pablo Sibilla, quien fue el invitado del episodio 49 de La Fábrica Podcast.
El ejecutivo, con quien dialogamos días atrás en el 70 aniversario de Santa Isabel (ver acá), insistió en la necesidad de que la industria automotriz local debe ganar competitividad no sólo con quita de presión impositiva sino con políticas de largo plazo, aunque reconoce que "no hay forma de ganarle a Brasil de manera frontal en competitividad" y que una de las causas es "la escala".
Brasil "ha tenido una política industrial y duradera en el tiempo, entonces lo que tienen es una red de proveedores mucho más grande que la nuestra", mientras que "hay piezas que aunque quisieras no las podés comprar en Argentina porque no existe el proveedor".
"La industria automotriz es una industria de escala, por ende no es lo mismo fabricar 3 millones de vehículos que fabricar menos de 1 millón", y esto es algo que redunda en costos diferentes, lo cual aplica a economías como las de China o México.
A pesar de esto, Sibilla hoy está celebrando que Renault decidió que el proyecto industrial de la próxima pick-up compacta se hará en la provincia de Córdoba, con una inversión de US$ 350 millones que le garantiza sustentabilidad a la planta más legendaria del país.
A su vez, esta nuevo producto arriba en un momento clave porque coincide con la salida de línea de la pick-up Nissan Frontier y su "hermana" la Renault Alaskan, lo que desde fin de este año implicará una caída en la producción y personal que deberá ser suspendido hasta nuevo aviso, mientras en otra línea se sigan produciendo Kangoo, Sandero, Logan y Stepway.

"A nosotros tener la fábrica parada un día nos cuesta US$ 1 millón, es realmente muy caro y se tienen que dar muchas variables para que eso ocurra", recordó el ejecutivo.
"Un auto tiene 4.000 o 5.000 componentes que están llegando de distintas partes del mundo o de Argentina, muchas de esas piezas lo hacen just in time (una hora antes de que vayan a ser montadas en el auto), y eso se tiene que coordinar todo", añadió.
Más allá de esto, expuso una cuestión lógica que es que la compañía exige ganar dinero para invertir: "Si no tenés una rentabilidad mínima razonable, las inversiones no vienen".
"Una de las razones por las cuales vino la inversión de la pick-up Niágara es porque teníamos una rentabilidad sustentable", subrayó, y recordó que "ganar plata razonable y de forma sustentable, sin hablar de números descontrolados", fue una de los objetivos que se trazó cuando asumió porque de lo contrario no llegaría ningún proyecto.

En otro pasaje de la charla, Sibilla admitió que en 2024, con "la devaluación tan fuerte que hubo, fue una catástrofe" y que eso "destrozó la rentabilidad de la industria" y no sólo que "no ganábamos poco, perdíamos como locos y tragábamos agua a niveles importantes, como hacía años que no nos pasaba".
Esto lo obligó a tomar una decisión: eligió vender menos volumen a costa de perder market share, a fin de evitar acrecentar las pérdidas.
"De los 12, 13 o 14 puntos que Renault solía tener, caímos a 9 pero fue voluntariamente" y afirmó que "este año queremos ir a pelear a 12%" y luego -con la gama de productos que se viene- estar en lo que la marca siempre supo estar.
Acerca del reordenamiento de la economía, el titular de la marca del Rombo puntualizó que "una macro estable y prolija es necesaria pero no suficiente", y que "el Gobierno tiene que dar las condiciones para que las empresas puedan competir".
En ese sentido mencionó el caso de México "que no tiene ningún impuesto a la exportación: vayamos y copiemos eso, veamos en qué tiempo Argentina puede hacer ese camino porque entendemos que está la premisa del déficit (fiscal), algo que aceptamos y apoyamos".
La charla completa de Pablo Sibilla en La Fábrica Podcast se puede ver acá abajo.

