Es oficial, 68 años después de la irrupción del Renault 4 (o 4L) en el mercado, la marca francesa develó la versión de producción del Nuevo Renault 4 E-Tech.
Es más que un homenaje, ya no es un prototipo, es la reinterpretación de un concepto que fue innovador en su momento y que se adapta a los tiempos actuales con la premisa que fue su éxito: un auto accesible y divertido, aunque ahora 100% eléctrico.
El lugar para el debut no podía ser otro que el Salón del Automóvil de París, la gran gala del mundo automotor a nivel mundial, sobreviviente de una especie en extinción, donde sabido es que las marcas francesas la eligen para hacer sus presentaciones.
Hace dos años, también en París, se había conocido un adelanto de la mano del concept 4EVER Trophy que hizo "ruido" pero que fue algo eclipsado por la confirmación del retorno del Renault 5, también en formato 100% eléctrico.
Este lunes, el mundo pudo ver la versión definitiva que tendrá este ambicioso producto que en buena medida apela a la nostalgia para convertirlo en un éxito. ¿Lo conseguirá? La clave, como casi siempre, estará en el precio con el que irrumpa en el mercado.
A pesar de que los colegas de la prensa quisieron indagar en el tema, desde el Rombo no soltaron prenda sobre precio ni fecha concreta de lanzamiento, aunque se lo espera para el invierno europeo.

¿Cómo es el Nuevo Renault 4?
Contrariamente a lo que dicta la historia (y las matemáticas), el modelo eléctrico más accesible de Renault no será el 4 sino el 5, que es más chico en tamaño, y se posicionará como un hatch tradicional.
El Renault 4 E-Tech mide 4,14 m de largo; 1,80 m de ancho, 1,57 m de alto, su distancia entre ejes es de 2,62 m, mientras que su distancia respecto al piso llega a los 18 cm (con rodado 18"), por lo que ocupará -en el line up eléctrico- el rol de SUV del segmento B.
Esto se combinará con una más que aceptable capacidad de carga de 420 litros si se considera no sólo su tamaño sino el espacio que ocupan las baterías.
Será fabricado sobre la plataforma CMF-BEV, la misma que el Renault 5, por lo que compartirán casi el 70% de los componentes, lo que supone un abaratamiento de los costos.
De esta forma el R5 (con apenas 3,92 m de largo) será el city car para los jóvenes y el R4 el SUV para las familias jóvenes.

El diseño adopta gran cantidad de guiños al 4L pero aggiornados a los tiempos que corren, como los faros de LED en formato circular, la parrilla frontal, caída del portón trasero con apertura hacia arriba, los faros traseros verticales, la ventanilla fija en el parante C, y el techo con terminación acanalada.
En su interior no hay sorpresas ya que comparte elementos y disposiciones con su "hermano menor", aunque con diferentes texturas y materiales para cubrir tablero, asientos y techo.
Tiene una plancha de a bordo con doble pantalla en formato panorámico, volante con levas para setear la intensidad los tres niveles de frenada regenerativa, y el comando de los programas de conducción Multi-Sense.
Se puede espejar el celular mediante la multimedia OpenR Link, cuenta con integración con ChatGPT y ofrece cargador por inducción.

Lo más saliente es que además de la tecnología enfocada en el confort promete salir airoso en los test de choque gracias a una importante dotación de seguridad integrada por una serie de ADAS.
Habrá dos alternativas en cuanto a mecánica, la primera con 120 cv y batería de 40 kWh de capacidad que dará unos 300 km de autonomía con una carga completa. La segunda será un motor de 150 cv con batería de 52 kWh, con hasta 400 km sin necesidad de recargar.
Uno de los compromisos que adoptó Renault Group es fabricarlo en Francia, más precisamente en lo que denominó el Ampère ElectriCity.
El auto será ensamblado en Maubeuge, el motor en la planta de Cléon y la batería a partir de marzo de 2025 en Douai, por lo que el 75% de los proveedores se encuentran en un radio de 300 km.
"Este circuito de suministro corto, que refleja el compromiso del Grupo Renault, favorece una producción local competitiva, al tiempo que contribuye a la conservación de los puestos de trabajo y a reducir la huella medioambiental", se resalta.

A su vez se anticipa que "el Renault 4 E-Tech Electric tiene una tasa de reciclabilidad del 88,6%", y que "utiliza un 26,4% de materiales procedentes de la economía circular, entre ellos metal, vidrio y 41 kg de polímeros reciclados que se encuentran, por ejemplo, bajo las puertas, en la tela del techo, así como en las moquetas del interior y del baúl".
Además, la tela de los asientos (en las versiones Techno e Iconic) "está compuesta hasta en un 100% por fibras recicladas procedentes de botellas de plástico".
Un dato interesante es que no sólo habrá una versión con techo de lona sino que gracias a la cantidad de colores y detalles estéticos se puede configurarlo de tal manera que hay 670 opciones distintas.

Un modelo con mucha historia para honrar
"El Renault 4 original se puede resumir claramente en una palabra: versatilidad. Treinta años después del final de su carrera, esa misma palabra es igual de apropiada. Hoy en día, Renault 4 E-Tech eléctrico, un coche de la Renaulution, se une a la gama eléctrica de Renault como el auto para cada necesidad", señala la automotriz francesa.
Sabe precisamente que se está refiriendo a un modelo muy querido en todo el mundo, del que se comercializaron exactamente 8.135.424 unidades en cinco continentes y en más de cien países durante 30 años, lo que lo convirtió en el Renault más vendido a nivel global.

Fue producido en Europa (Bélgica, España, etc.), Sudamérica (Argentina, Colombia, Perú, etc.), África (Argelia, Marruecos, Sudáfrica, etc.) e incluso Oceanía, por lo que el R4L es el cuarto auto más vendido de todos los tiempos.

