"En Chevrolet estamos viviendo una especie de renacimiento"
Hace apenas dos meses que Andrés Carfagna ocupa el puesto de Director Comercial de GM Argentina, Uruguay y Paraguay, pero su vínculo con la compañía tiene más de dos décadas.
Pasó por distintas áreas desde las que vivió distintos momentos de la Argentina y sus vaivenes políticos y económicos, experiencia que le sirvió para ser nombrado en su nuevo rol en esta nueva etapa, con reglas de juego un poco más claras.
En el stand que Chevrolet montó en Cariló, donde exhibe sus nuevos productos (algunos de ellos demorados y a la vez muy esperados por los clientes), El Economista Motor lo entrevistó para saber más sobre el momento que transita la marca.
-En tu presentación comentaste que 2024 fue tan largo que a ustedes les pareció que no fue un año sino dos, cómo es eso.
-Así es, fue un año que se hizo largo...
-¿Y qué fue lo lo más difícil?
-Indudablemente la primera parte, costaba entender un poco hacia dónde se iban acomodar las cosas para hacer planes de negocios.
Traer nuevos productos, como trajimos ahora, es algo que requiere mucha planificación y era muy difícil con variables saltando, ¿no? A partir de que se acomodaron las cosas, en la segunda mitad pudimos concretar la llegada de todos estos productos que tenemos acá.
-¿Los plazos se dieron dentro de la lógica que pensaban a principio de año o hubo alguna demora en el arranque?
-Creo que fueron razonables, luego la ansiedad hace que uno quisiera que sean más cortos pero hubo un cambio muy grande, un reacomodamiento de variables que realmente es difícil pensar que va a suceder más rápido de lo que viene sucediendo.
-Los que a fin de 2024 fuimos invitados al evento que hicieron en La Rural lo percibimos como un relanzamiento de la marca, dejaron en claro que estaban vivos y con proyectos. ¿Ustedes, puertas adentro, lo sintieron de esa misma manera?
-Un poquito sí, en el sentido de que en el último par de años sufrimos quizás un poco más que la media; las condiciones reinantes en el mercado, las dificultades para importar, para pagarles a los proveedores... fuimos afectados particularmente por todo esto, lo cual hizo que también tomemos una posición más conservadora o protectora para configurar el negocio futuro.
Ahora estamos con el ambiente mucho más propicio para los negocios con lo que coincido en que sí, estamos viviendo una especie de renacimiento como marca.
-¿Cómo analizás esa postura que adoptaron, fue la correcta o quizás demasiado conservadora?
-Cada empresa tiene distintas circunstancias, distintas características propias que hacen que las decisiones puedan ser parecidas, pero nunca iguales en un mismo ambiente.
Con el diario del lunes, sin duda creemos que hicimos las cosas correctas para tener una red sólida, una empresa sólida y poder seguir ofreciendo a nuestros clientes lo que tenemos hoy y que pueden ver en el stand de Cariló.
-Todos tus colegas coinciden en priorizar "la sustentabilidad del negocio". Hoy Chevrolet tiene un solo producto industrializado localmente como es Tracker y se necesitaba complementarlo sí o sí con productos provenientes de Brasil. ¿Cómo creés que se va a reacomodar a partir de ahora el mix de ventas?
-Se va a normalizar, y no sólo en Chevrolet, me animo a decir que en la industria en general; en cada marca, la oferrta se había concentrado en un puñado de productos, como en nuestro pasó con Tracker y antes con Cruze, y eso no es normal.
Hay clientes para distintos tipos de productos y dentro del mismo producto para el base, para el medio y para el full. Sin embargo, eso se había distorsionado mucho.
Un ejemplo es la familia Ónix, con todo lo que representar para el segmento B que es el más importante del mercado; ahí nosotros teníamos sólo participación en plan de ahorro, donde andaba muy bien, pero como no teníamos disponibilidad de producto, teníamos que priorizar y el cliente convencional casi que no tuvo acceso durante mucho tiempo.
Hoy, habiendo dado vuelta eso, nos genera expectativas de crecer y -aunque es sólo un ejemplo- aplica la mayoría de la gama.
-¿Y dónde creés que van a ganar más, dónde hay más oportunidades de negocio para la marca?
-Creo que Ónix va a ser un jugador importante por el tamaño del segmento pero también en pick-ups; en cuanto a crecimiento, hoy tenemos la gama más completa desde Montana, S-10 hasta Silverado, cada una de ellas con varias versiones para todos los clientes, con distintos precios y usos. Ahí hay una clara oportunidad.
-La S-10 es un buen producto pero al ser la única que no se produce localmente, corre desde atrás y estaba la limitación para poder importarla. ¿A partir de ahora van a poder estar peleando más arriba en ventas?
-Más arriba de lo que está hoy, sí, pero a qué lugar va a llegar no lo sé, tampoco en este momento nos estamos planteando desde ese lado su crecimiento.
Sinceramente vamos a hacer algo lógico y racional, trajimos el portafolio de productos completo, lo estamos acercando a nuestros clientes y ahora hay que ver cómo evoluciona.
No vamos a ir por un objetivo de participación sino que la idea es tener un crecimiento orgánico y sostenible.
-En el caso de las Silverado trajeron las primeras 300 y ya se vendieron, ahora viene otro embarque, ¿qué objetivos se plantean con un producto así?
-Hemos estado rezagados para lanzar Silverado en Argentina pero se vende en toda la región, y en todos los mercados donde participa es líder o es segundo peleando el liderazgo; aspiramos a lo mismo en Argentina y no tenemos dudas.
¿Cuáles van a ser los volúmenes? Es difícil adivinarlo porque es un vehículo muy particular, de nicho; tenemos que ver cómo reacciona el mercado y cuántos clientes hay para este tipo de producto pero estamos entusiasmados porque es espectacular.
-Trailblazer es otro producto interesante que compite con un jugador muy instalado como es SW4 y ahora se suma otro producto importado que es Everest. ¿Cómo crees que puede llegar a performar?
-Para nosotros es una oportunidad porque desde hace un tiempo no estábamos trayendo Trailblazer, y esta renovación le suma confort, conectividad y una mecánica mejorada.
La llegada del producto de Ford, en todo caso, no representa una amenaza para Chevrolet sino para Toyota; para nosotros, cada unidad que vendamos nos representará un crecimiento.
Al igual que Silverado, no es un producto de alto volumen, no es Ónix, pero era importante tenerlo en nuestro portafolio.
-¿Ónix Joy quedó algo en la red?
-Ya se dejó de producir y en la red quedaron muy pocas unidades.
-¿Y de Cruze?
-También, muy poquito.
-¿En cuanto a términos industriales, qué objetivos se trazaron para 2025?
-Seguimos produciendo Tracker, que acá está en un muy buen momento, liderando el mercado en su segmento, y en Brasil también están dando muy bien.
La planta produce principalmente para exportar, es mucho más lo que va a Brasil y a Colombia que lo que queda en el mercado local, por la dimensión de los mercados.
Mientras el cliente la siga eligiendo como la elige, tenemos la producción tranquila, digamos.
-Respecto a precios, cómo definieron la lista de enero respecto a la de diciembre?
-En nuestro caso, varios de los productos -los que estaban más afectados por el Impuesto PAIS- tuvieron una reducción, y básicamente lo que nos permitió fue trasladar a precios esa baja.
¿En qué porcentaje? Varía mucho por producto, por ejemplo en Montana bajó entre el 5 y el 10%, Silverado también bajó alrededor de 10%, pero en un producto como Tracker, al ser de producción local, el impacto del impuesto es mucho menor porque aplica a algunas piezas, entonces ahí no se ve en estas dimensiones.
Creo que hubo un camino correcto en cuanto a empezar a reducir la presión impositiva de la que tanto se ha hablado, y que es real que es muy alta para nosotros, tanto en lo que se produce como lo en que se importa; es un primer paso en el camino correcto y hay mucho más para hacer.