"El precio de las cubiertas era un robo"
El anuncio del cierre definitivo de Fate, la única compañía argentina productora de neumáticos, instaló en la escena la competencia con las marcas asiáticas -principalmente chinas- y la supuesta imposibilidad de competir.
Ante la búsqueda de opiniones y testimonios que pudieran aportar claridad a un tema complejo y delicado, ya que implica la pérdida de fuentes de trabajo, apareció una voz que se permitió reconocer elevados márgenes de rentabilidad y precios excesivos.
El empresario en cuestión no es otro que Roberto Méndez, CEO de neumáticos Neumen, una cadena de gomerías con 39 puntos de venta en la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y el interior.
Entrevistado en Ahora Play, el periodista económico Maximiliano Montenegro le consultó: "Explicame porque (todo) indicaba que eran un robo las cubiertas, eran carísimas". Méndez respondió: "Soy el primero en reconocerlo. Y yo digo que estaban robando las multinacionales y nosotros los empresarios porque teníamos un mercado que no era real".
"Nunca ganamos tanta plata como cuando nos permitieron hacer lo que estábamos haciendo", agregó.
El empresario añadió: "Veo bien lo de Schwarzenegger (sic, en referencia al Ministro Federico Sturzenegger) cuando dice que va a obligar a todas las empresas a adecuarse a una rentabilidad normal, que sería alrededor de un 20%. En un momento estabámos marcando con un 60% o 70%".
"¿Cuánto es la rentabilidad normal bruta, antes de impuestos?", le preguntó Montenegro. "Antes de impuestos tenemos que marcar no menos de 22% porque los impuestos en Argentina no son los impuestos que puede tener Europa o Estados Unidos. Y después de impuestos queda muy poquito, pero ahí aunque quede poco, uno lo tiene que buscar el volumen y aparte el servicio. El servicio es un un adicional muy grande", subrayó.
El sector del neumático atraviesa un momento complejo con pérdida de puestos de trabajo y una feroz competencia con importaciones incluso de particulares, para abastecer sus flotas de vehículos. A esto se suma la modalidad de compra en el exterior con vehículo propio, algo que se da desde hace tiempo principalmente en zonas de frontera con Chile o Paraguay.
Con el cierre de Fate, de momento en conciliación obligatoria impuesta por el Gobierno Nacional, sólo quedan operativas las plantas de Pirelli y de Bridgestone/Firestone; la primera de ellas optó por focalizarse en determinados segmentos del mercado, mientras que la segunda subsiste por ser proveedor de equipo original de las pick-ups que se fabrican en Argentina.