"Vas a seguir teniendo reestructuración de empresas": Fate y la apertura sin anestesia según Daniel Artana
-¿Era muy predecible el caso Fate? ¿Vamos a seguir viendo ejemplos de estos?
Mirá, yo creo que cuando vos hacés reformas, en este caso, de apertura económica, se genera un proceso de reasignación y hay sectores que pierden y sectores que ganan. ¿Eso se podía haber moderado? Bueno, sí, se podía haber moderado si las reformas estructurales hubieran avanzado más rápido y si el tipo de cambio no se hubiera atrasado tanto. Pero, bueno, hay sectores que no iban a poder competir en ningún caso.
Vos venís de una economía que estuvo muchos años muy protegida, y el proceso de apertura que decidió hacer el Gobierno, que yo creo que es correcto, lo hizo medio sin anestesia. Y por ahí hay sectores que no tienen la capacidad de reaccionar tan rápido, y pasa lo que pasa.
Esto se produce en un contexto en el que el peso está relativamente fuerte desde el año pasado; después tuvimos una depreciación del peso, pero se ha vuelto a apreciar y genera más presión sobre los sectores que se tienen que reconvertir.
-¿La discusión pasa por la velocidad de la apertura y el tiempo para que las empresas se reconviertan?
Vos no te olvidés que estos procesos de reformas llevan tiempo. Como que le pediste a las empresas argentinas que pasaran de vender en un modelo de capitalismo prebendario, donde no tenés competencia, a un modelo totalmente diferente. Y todo en un plazo muy corto. Habrá algunos que se pueden adaptar y otros que no. En el caso de los neumáticos, además, hubo en algún momento una baja de aranceles que los puso por abajo del arancel del Mercosur. Con lo cual se forzó este proceso de reconversión más rápido.
-Hubo críticas por el ingreso de neumáticos chinos a precio de dumping. ¿Es así?
Siempre estuvo el reclamo, en este caso puntual, de que había neumáticos chinos que entraban a precios por debajo de los costos, pero ahí podés activar los mecanismos antidumping que están vigentes. El Gobierno no los activó. Lo que pasa que antes te daban los antidumping, que salían como por un tubo, ahora por ahí tenés que probarlos. Eso lo hace un poquito más complejo. Si bien tenés algunas características puntuales en el sector de neumáticos, que no se pueden extender al resto de la industria, tenés sectores que tienen dificultades para competir y eso es bastante claro y vas a seguir teniendo reestructuración de empresas.
Y los sectores exportadores que van apareciendo por ahí no están en los titulares de los diarios. Porque vos, a pesar de esta situación cambiaria, si te fijás, ves exportaciones de servicios que suben todos los meses. En US$ 1.000 millones por mes, eso es trabajo intensivo. Estos son desde técnicos en informática hasta venta de servicios de auditoría o de otras cuestiones al resto del mundo. Y, bueno, hay sectores que a pesar de este tipo de cambio y a pesar de ser mano de obra intensivos pueden competir perfectamente y han ido ganando mercado en el mundo. Así que también hay realidades que hay que ya meterse un poquito dentro de cada empresa, que eso es muy difícil de hacer para nosotros, que observamos desde afuera.
-¿Qué pasa con la gente de estos sectores que pierden su trabajo en una economía que no está regalando puestos de trabajo y los que aparecen son de menos calidad?
Lo que ha pasado hasta ahora es que ha aumentado el trabajo informal, incluso en la propia industria. O el trabajo independiente. Es decir, no es que por ahí en el todo se hayan perdido gran cantidad de puestos de trabajo, se han perdido puestos de trabajo formales, como vos decís, son los mejores pagos y han compensado a los trabajadores informales. ¿Eso es bueno? Es mejor que haber quedado desempleado, pero, obviamente, no es bueno.
Todavía seguís teniendo una legislación laboral que es antiempleo. Entonces, ahí viene un tema de a qué velocidad va avanzando eso. Y otra vez, esas cosas, como dije antes, van a llevar su tiempo. Entonces, vos vas a tener en el medio una transición que va a tener alguna complicación. Y, recordemos que la Argentina ha estado por las últimas dos o tres décadas con una productividad laboral estancada. Eso, en el resto del mundo, no es así.
-Varios empresarios repiten que no pueden competir y menos con esta carga tributaria. ¿El gobierno puede hacer algo para amortiguar el cierre de empresas?
En la parte impositiva ha habido algunas bajas de impuestos. Pero incluso algunos que también protegían a la economía, como el Impuesto País. Y ahora tenés con alguna demora la reforma laboral, que además va a tener impacto demorado en el tiempo. Además hay que ver cómo lo interpreta la Justicia. Que va a haber litigiosidad. Recordemos también que, en el caso de los neumáticos, tenés un sindicato bastante intransigente, dominado por la izquierda, que, en general, no ayuda a los cambios que tienen que hacer entre empresarios y trabajadores. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar