Tendencia El secreto detrás del éxito silencioso de Otro día perdido, el programa de Mario Pergolini
Con bajo rating pero éxito de anunciantes, Pergolini demuestra que entiende la nueva lógica de la televisión: una que vive más allá del aire.
Soy periodista. Trabajé 9 años como productor en los noticieros de TN y Canal 13, dirigí 12 años la sección espectáculos de Infobae y también trabajé en diversos medios televisivos como C5N, Canal 26, Endemol, KZO, El Nueve y El Trece.
Además realicé columnas periodísticas y/o conducción en distintas radios como Del Plata, Pop 101.5, Vale 97.5, La Once Diez, Radio Uno, Radio Colonia y Radio con vos.
Fui jefe de prensa de Canal 9 entre 2006 y 2007 y del Grupo Infobae entre 2006 y 2010. Entre 2000 y 2003 trabajé en comunicación en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y durante varios años asesoré a diversos dirigentes de la política nacional.
Actualmente, además de dirigir la consultora, soy columnista del programa de Jonatan Viale en Radio Rivadavia.
Con bajo rating pero éxito de anunciantes, Pergolini demuestra que entiende la nueva lógica de la televisión: una que vive más allá del aire.
Tal vez la concurrencia no sea tan importante como en las mejores temporadas, pero lo cierto es que la mayoría de las obras están satisfechas con lo hecho en la primera quincena de enero.
El 2024 se plantea difícil para los canales pero, aún así, la falta de billetes puede generar una nueva oportunidad para captar televidentes.
Los artistas solo van si tienen que promocionar algo, los futbolistas van -con suerte- a los ciclos deportivos, a muchos influencers no les interesa y los políticos de peso suelen ir únicamente durante las campañas.
A menos de un mes para la llegada del verano, los productores se encuentran evaluando todos los escenarios posibles para estrenar sus obras.
Un mensaje muy importante dedicado a todos los candidatos que hoy competirán en las urnas nacionales y provinciales
Poco trabajo e ingresos que no llegan a cubrir la canasta básica. Esta semana se conoció la historia de Pablo Alarcón, que trabaja a la gorra en una plaza porteña y de Jorge Martínez, que está viviendo en La Casa del Teatro.