Esteban Alejandro Suárez, señalado como el femicida que asesinó a su ex pareja Florencia Revah de tres disparos en San Antonio de Areco antes de quitarse la vida, arrastraba una historia de violencia y antecedentes criminales que lo convirtieron en un perfil temido.
En 2001, Suárez fue condenado como uno de los responsables del homicidio de Claudio "La Clotta" Lanzetta, un reconocido relacionista público de la noche porteña. Según la investigación, la víctima fue atacada en su departamento de la calle Juncal durante un robo violento perpetrado por tres jóvenes de Tigre.
- Aunque los delincuentes alegaron un disparo accidental, la Justicia determinó que lo mataron con saña. En 2003, el Tribunal Oral N°4 lo sentenció a 10 años de prisión, tras un juicio donde otros dos cómplices recibieron condenas mayores.
Tras cumplir su pena y recuperar la libertad, Suárez volvió a ser denunciado en 2019 por violencia de género y amenazas contra otra ex pareja. La mujer relató que la tomó del cuello en su lugar de trabajo y la amenazó con desfigurarla con un cuchillo si no volvía con él. El testimonio fue respaldado por la hermana de la víctima y grabaciones de cámaras de seguridad. La causa derivó en una nueva condena y Suárez pasó un año preso en las cárceles de Campana y San Martín, hasta ser liberado en junio de 2020.
En 2021, la violencia regresó a su vida. Fue denunciado por Florencia Revah, quien años más tarde se convertiría en su última víctima. Pese a los antecedentes y las denuncias, Suárez logró permanecer en libertad hasta el desenlace fatal del fin de semana, que destapó una vez más la falla estructural del sistema judicial y de protección de víctimas de violencia de género.
- La secuencia de su prontuario —de homicidio en los 2000 a causas por violencia machista en los últimos años— evidencia un patrón de conductas violentas sin freno. El caso reabre el debate sobre las alertas ignoradas y la reincidencia criminal en un país donde la protección a las víctimas de género sigue siendo una deuda pendiente.