La histórica fachada del Palacio Lawson, ubicada en la emblemática avenida Alvear 1628, finalmente se conservará.
Tras intensas negociaciones que involucraron a vecinos, la ONG Distrito Buenos Aires Fashion & Arts (BAFA), la desarrolladora Pride Developers y distintas áreas del Gobierno porteño, se logró un consenso para revertir el permiso de demolición original y revalorizar el edificio residencial a través de un diseño de vanguardia que preservará su emblemático frente.
El proyecto inmobiliario del histórico petit hotel —que data de 1916 y fue proyectado por el arquitecto francés Enrique Max Laspé, exponente del academicismo que vistió a Recoleta— estará liderado por el célebre arquitecto uruguayo-canadiense Carlos Ott.
El prestigioso profesional, reconocido mundialmente por hitos de la arquitectura internacional como la Ópera de la Bastilla de París, el Hangzhou Grand Theatre en China o las residencias Waldorf Astoria en Miami, aportará su sello característico donde conviven el pasado patrimonial y la modernidad contemporánea.

"Presentamos un proyecto que salvaguarda la fachada y que es respetuoso con el entorno en una de las cuadras más lindas de la Ciudad. La fachada se mantuvo más de cien años, pero de la casa original no quedaba nada. Para la escala de proyectos en los que trabajo es una obra pequeña, pero desafiante", sostuvo Ott.
"Hoy no sólo se conserva una fachada. También se fortalece una forma de construir ciudad: dialogando, escuchando y entendiendo que el desarrollo alcanza su mayor valor cuando respeta la historia que le da identidad", publicaron en las redes de BAFA, tras agradecer la intervención del área de Desarrollo Urbano del Gobierno porteño, a cargo de Agustina Olivero, e incluso de Jorge Macri y su esposa, la periodista María Belén Ludueña.
"Desde el primer momento entendimos que este proyecto representaba una oportunidad para demostrar que el desarrollo urbano y la preservación del patrimonio no son objetivos contrapuestos", afirmó Agustina Olivero, secretaria de Desarrollo Urbano de la Ciudad.

Diálogo entre patrimonio e innovación
Aunque el edificio —que hasta hace un tiempo fue sede de la lujosa tienda italiana Ermenegildo Zegna— no integraba el catálogo definitivo de protección estructural, se sitúa dentro del Área de Protección Histórica (APH 30), que resguarda el entorno de la tradicional avenida.
El nuevo desarrollo prevé recuperar el frente de estilo clásico y restituir parte de su composición ornamental original, mientras que la nueva estructura residencial contemporánea se emplazará hacia el interior del terreno, replicando un modelo arquitectónico similar al de grandes capitales globales como la célebre Hearst Tower de Nueva York de Norman Foster.
El desenlace marca un precedente de urbanismo sostenible en Buenos Aires, y va en línea con el antes y el después que marcó el inicio de la nueva gestión porteña en cuanto a preservación del patrimonio. "Creemos que este es un ejemplo de cómo el diálogo entre el sector público y privado puede dar lugar a proyectos que integren innovación y urbanismo sostenible", finalizó Olivero.