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El lado B de Tinder: más sexo, menos amor y nuevos riesgos para la salud

Cómo Tinder transformó el mercado de las citas según los economistas: más sexo casual, menos relaciones duraderas y nuevos efectos sobre la salud mental.

¿Hay más citas gracias a Tinder?
¿Hay más citas gracias a Tinder? EE
4 agosto de 2025

La irrupción de Tinder y otras apps de citas no solo transformó cómo nos relacionamos, sino que también reconfiguró uno de los mercados más complejos que existen: el mercado del amor. Con más del 60% de las parejas formadas en 2020 nacidas online (en EE.UU.), los economistas ya no pueden ignorar lo evidente: estamos frente a un cambio estructural.

60% de las parejas formadas en 2020 nacieron online.
60% de las parejas formadas en 2020 nacieron online. "No vi actualización, pero estoy seguro de que siguió creciendo", dice el economista.

En su último newsletter "Esto no es economía", el economista Nicolás Ajzenman se mete de lleno en cómo funcionan hoy las relaciones humanas desde una mirada económica. 


  • ¿Qué cambió Tinder? 
  • ¿A quién benefició?
  • ¿Y qué efectos tuvo en la salud física y emocional de los jóvenes? 

Acá, las respuestas.

📱 Menos bares, más swipe: ¿qué pasó con las citas?

Tinder y similares redujeron drásticamente el "costo de transacción" de conocer a alguien nuevo. En vez de salir, encarar, hablar, probar suerte, ahora con un swipe podés expresar interés y recibir uno de vuelta en segundos. Las apps se convirtieron en la "tecnología de encuentro" más eficiente, desplazando al boliche, la fiesta o el amigo en común.

Según datos citados por Ajzenman, el 53% de los jóvenes de entre 18 y 29 años en EE.UU. usó alguna vez una app de citas. Y si vos también lo hiciste, no estás solo: el incentivo es alto. Aunque no te encante la dinámica de "ver fotos y elegir", si todos tus potenciales matches están ahí, no queda otra que sumarse.



📊 Tinder y la economía del deseo

Desde la perspectiva económica, el "mercado de citas" tiene todos los condimentos: oferta y demanda, información asimétrica, competencia feroz y fricciones en el proceso de intercambio. Cada persona ofrece atributos (físicos, emocionales, económicos) y busca otros. Tinder funciona como un "shopping de personas", con menor costo de búsqueda y más información (aunque parcial).

¿Qué pasa cuando una nueva tecnología reduce las fricciones? Cambia el equilibrio de todo el sistema.

🔥 Más encuentros sexuales, pero no más parejas estables

Ajzenman resume los hallazgos del economista Alexey Makarin, quien analizó el efecto de Tinder en campus universitarios de EE.UU. ¿Qué encontró?



Más sexo: luego de la expansión de Tinder, los estudiantes que usaban la app (especialmente miembros de fraternidades y hermandades) aumentaron su actividad sexual. La probabilidad de tener relaciones en el último mes subió del 52% al 55% y el número promedio de parejas sexuales en el último año pasó de 1,5 a 1,72.

¿Más novios/as? No. El porcentaje de jóvenes con pareja estable o cohabitante no cambió. La app aumenta las conexiones efímeras, no necesariamente las relaciones de largo plazo.

🧠 Salud mental, ETS y violencia de género: ¿todo beneficio?

Los efectos de Tinder no son unilaterales. Según el análisis que Ajzenman comenta:



Mejora en la salud mental, especialmente de las mujeres: las estudiantes de sororities reportaron menos tristeza, soledad y desesperanza tras la llegada de Tinder.

Pero también... más riesgos. Las infecciones de transmisión sexual (ETS) aumentaron del 1,3% al 1,9%. Y los reportes de violencia sexual crecieron 2 puntos porcentuales en mujeres, desde una base del 8,7%.

🥐 ¿Y si Tinder es como el subte porteño de 1913?

Ajzenman propone una analogía brillante: así como el subte de Buenos Aires en 1913 permitió que el mejor panadero de la ciudad se llevara clientes de todos los barrios, Tinder amplió el mercado de las citas...pero también la competencia.



Antes, alguien más o menos simpático tenía su lugar en el ecosistema amoroso de su entorno. Hoy, tiene que competir con el "Maradona del levante" a escala nacional. Las apps democratizan el acceso, sí, pero también concentran el éxito en los más atractivos o habilidosos.

Así lo explica él: "La buena noticia es que Tinder genera un aumento de citas para todos (inclusive para losers como vos y como yo). La mala es que el (masculino no es casual) que se benefició más que nadie en términos relativos es el que ya era la estrella del mercado de citas".

💡 Conclusión: ¿ganamos todos con Tinder?

Sí, pero algunos ganan más. Las apps como Tinder mejoran el acceso, pero también intensifican la competencia. En términos económicos, los "ganadores" se llevan una porción aún más grande del mercado.



Eso sí: la próxima vez que quieras romper el hielo con alguien, ya sabés qué hacer. Mandale este artículo. Hacete el intelectual. Y dejá que Ajzenman te tire el centro.

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