Alerta

Conmoción en Brasil: la bebida trampa que ya mató, dejó ciegos y arrasó con bares

Más de 200 intoxicados, dos muertes y una ciudad en alerta. El metanol en bebidas como la caipirinha destapa una red de falsificación con vínculos criminales.

El Gobierno pide evitar el consumo de alcohol
El Gobierno pide evitar el consumo de alcohol
6 octubre de 2025

Con más de 200 casos bajo investigación, dos muertes confirmadas y siete sospechosas, la emergencia sanitaria por bebidas alcohólicas adulteradas con metanol se extiende por todo Brasil. Las víctimas, que consumieron tragos como la tradicional caipirinha, fueron intoxicadas con una sustancia altamente tóxica utilizada normalmente en la producción de disolventes y pinturas.

  • El metanol, al metabolizarse, genera compuestos como formaldehído y ácido fórmico, capaces de provocar ceguera, daños cerebrales, renales o incluso la muerte

Los síntomas incluyen visión borrosa, vómitos, sudoración y fuertes dolores abdominales. La crisis, que tuvo como epicentro la ciudad de San Pablo, ya se expandió a al menos siete estados, incluyendo Pernambuco, Bahía, Minas Gerais, Mato Grosso do Sul, Paraná y el Distrito Federal.

El Gobierno pide evitar el consumo de alcohol

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) activó una alerta internacional a sus pares de Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Japón y Argentina para importar con urgencia el antídoto fomepizol, inexistente en Brasil por falta de registro sanitario. Como medida de emergencia, el Gobierno distribuye etanol farmacéutico manipulado como tratamiento alternativo y habilitó más de 600 farmacias para su preparación.



El ministro de Salud, Alexandre Padilha, pidió abiertamente a la población no consumir bebidas destiladas hasta nuevo aviso:

  • "Recomiendo evitar el consumo de productos destilados, especialmente los incoloros cuyo origen no se conoce con certeza. No es un producto esencial para la vida de nadie",
    advirtió.

Tras el llamado, los principales hospitales del país replicaron el mensaje, aconsejando abstenerse de todo tipo de bebidas alcohólicas hasta esclarecer el origen del envenenamiento.

Fábricas clandestinas y primeras detenciones

Las autoridades sanitarias y policiales desplegaron operativos masivos en bares, restaurantes y depósitos de bebidas, cerrando locales sospechosos. La Policía Civil de San Pablo descubrió que en varias fábricas clandestinas se desinfectaban botellas con metanol antes del embotellado


  • Hasta ahora se incautaron más de mil botellas, de las cuales 250 ya fueron analizadas por el Instituto de Criminalística.

En las últimas horas fue detenido Ilson de Sales do Amor Divino, de 50 años, acusado de proveer materiales para la falsificación de bebidas, con una capacidad estimada de 10.000 botellas adulteradas por mes.

Hipótesis de vínculos con el crimen organizado

Aunque el gobernador Tarcísio de Freitas negó la participación del Primer Comando de la Capital (PCC), la Asociación Brasileña de Lucha contra la Falsificación (ABCF) sospecha que el metanol proviene de distribuidores de combustible vinculados al PCC, desplazados por la reciente operación "Carbonio Occulto", que desarticuló redes de adulteración de gasolina con metanol.

Según la ABCF, esos grupos podrían haber revendido el metanol a destilerías clandestinas, obteniendo millones de reales de ganancias. La entidad pidió reactivar el sistema de trazabilidad de bebidas (Sicobe), cerrado en 2016, cuya ausencia —afirma— permitió la expansión de la falsificación y la evasión fiscal.



El impacto económico y social

El sector legal de bebidas alcohólicas, que en 2024 movió 36.300 millones de reales (US$ 6.800 millones), enfrenta pérdidas del 50% en pedidos en apenas una semana. Muchos bares de San Pablo suspendieron la venta de destilados.

Un estudio de Euromonitor International reveló que una de cada cinco botellas de whisky o vodka vendidas en Brasil es falsificada, y que el 28% del volumen total de destilados está vinculado al contrabando o la producción ilegal. El bajo precio y la falta de control de residuos —con botellas originales revendidas por recolectores informales— alimentan un mercado negro de hasta US$ 11.600 millones anuales.

El Congreso brasileño analiza ahora un proyecto de ley que equipara la adulteración de bebidas con delitos como homicidio agravado o secuestro, con penas de hasta 30 años de prisión si hay víctimas fatales.


  • "Ni las sanciones más duras ni la abstinencia resolverán un problema agravado por la negligencia del Estado", advirtió O Estado de São Paulo en un editorial que resume el sentimiento general: una crisis sanitaria y económica que Brasil aún no sabe cómo contener.

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