"Qué lindo es nuestro país. Con cuidarlo, poner reglas claras para que haya inversiones y se genere empleo, el turismo va a ser un motor único", posteó Mauricio Macri en Instagram, con varias fotos de Bahía Bustamante, el tesoro patagónico que los cautivó.

En la inmensidad de la Patagonia argentina, sobre la costa atlántica de la provincia de Chubut, se esconde un paraíso natural que pocos conocen: Bahía Bustamante.
Juliana Awada también se cautivó con el lugar y compartió imágenes en sus redes.
Mauricio y Juliana viajaron con sus hijas unos días antes del inicio del ciclo lectivo.
Pocos lugares en el mundo albergan tanta biodiversidad y abundancia de aves y mamíferos marinos, además de playas soñadas, sitios arqueológicos y maravillas geológicas.
Este remoto destino, ubicado a unos 180 kilómetros de Comodoro Rivadavia, es un santuario de biodiversidad que invita a desconectarse del mundo moderno y sumergirse en un entorno único de mar, estepa y cielos infinitos.
Trelew está a 280 kms y Puerto Madryn, a 320 kms.

Un pueblo con historia y naturaleza
Bahía Bustamante nació en la década de 1950 como un asentamiento dedicado a la recolección de algas, convirtiéndose en un pueblo próspero gracias a esta actividad. Con el tiempo, el lugar evolucionó hacia un modelo de turismo sustentable, ofreciendo una experiencia exclusiva en contacto con la naturaleza.
- Los Macri se quedaron en el Bahía Bustamante Lodge.
En la actualidad, la bahía es un refugio para miles de aves marinas, lobos marinos y guanacos que habitan sus costas y estepas. De hecho, es uno de los pocos lugares en el mundo que ha sido catalogado como "Área de Importancia para la Conservación de Aves" por BirdLife International.
Además, forma parte del Parque Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral, una de las reservas naturales más importantes de Argentina.
Bahía Bustamante es un auténtico santuario de vida marina. De las 16 aves marinas que se crían en la costa argentina, 13 eligen Bahía Bustamante para nidificar.
Experiencias para los amantes de la aventura
Visitar Bahía Bustamante es sumergirse en un mundo de experiencias inolvidables. Entre las principales actividades que se pueden realizar destacan:
Excursiones náuticas: Navegar por las aguas cristalinas de la bahía permite acercarse a colonias de lobos marinos y observar de cerca a pingüinos de Magallanes y una gran variedad de aves.
Caminatas y trekking: Los senderos de la zona llevan a los visitantes a paisajes únicos, donde la estepa patagónica se funde con formaciones rocosas y playas desiertas.
Exploración de fósiles: Bahía Bustamante es una ventana al pasado geológico de la Patagonia, con restos fósiles que datan de millones de años.
Experiencia rural: Los turistas pueden conocer la historia del pueblo, su relación con la industria de las algas y compartir con los habitantes locales su modo de vida.
Un destino sustentable y exclusivo
A diferencia de otros destinos turísticos masivos, Bahía Bustamante mantiene un enfoque ecológico y exclusivo. Sus alojamientos, que incluyen antiguas casas de algueros recicladas, ofrecen una estadía con todas las comodidades necesarias, pero sin perder el contacto con la naturaleza.
Con energía renovable, un impacto ambiental mínimo y una capacidad reducida de visitantes, este rincón de la Patagonia propone un turismo diferente, enfocado en la conservación y en brindar una experiencia auténtica y personalizada.

Cómo llegar
Si bien Bahía Bustamante no es un destino de acceso sencillo, llegar forma parte de la aventura. Desde Comodoro Rivadavia, se puede acceder en vehículo particular por la Ruta Nacional 3 y luego por caminos de ripio que llevan hasta este escondite patagónico. Es recomendable coordinar la estadía con anticipación, ya que la capacidad de alojamiento es limitada y se prioriza la tranquilidad del entorno.

Un viaje al fin del mundo
Para quienes buscan un destino alejado del turismo convencional, Bahía Bustamante es una joya por descubrir. Su combinación de historia, naturaleza y aventura lo convierte en un lugar ideal para quienes desean vivir una experiencia diferente en la Patagonia. Un viaje a este rincón de Chubut es una invitación a redescubrir la belleza salvaje del mundo y, sobre todo, a valorar la importancia de su conservación.
