Nvidia anunció una inversión histórica de hasta US$ 100.000 millones en OpenAI para construir grandes centros de datos para entrenar y operar la próxima generación de modelos de IA.
La magnitud del proyecto, que demandará un consumo energético equivalente a millones de hogares, refleja la creciente necesidad de capacidad computacional para sostener el auge de herramientas de IA como ChatGPT, que usan alrededor de 700 millones de usuarios mensuales.
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, destacó que esta colaboración es un salto cualitativo en la industria, en una era donde la inteligencia artificial se volverá omnipresente. De parte de OpenAI, su CEO Sam Altman reafirmó que la base de la economía del futuro será la capacidad computacional, y que esta infraestructura con Nvidia posibilitará avances inéditos en la IA. Además, subrayó la relevancia de esta alianza para reducir la dependencia de otros proveedores y expandir la autonomía tecnológica de OpenAI.
La noticia provocó un impacto inmediato en los mercados: las acciones de Nvidia subieron casi 4% en Wall Street, acumulando un crecimiento del 36% durante el año, con un valor de mercado que ronda los US$ 4,5 billones. Este movimiento se suma a la política de expansión que la empresa siguió este año, incluyendo una alianza con Intel para desarrollar chips personalizados para inteligencia artificial. Esta colaboración incluyó la integración de tecnologías de CPU x86 y la arquitectura de computación acelerada de Nvidia, conectadas a través de la tecnología NVLink, para optimizar el rendimiento de futuras soluciones en centros de datos.

