En una jugada fuerte, el millonario Elon Musk unió su imperio espacial con los avances en inteligencia artificial al fusionar las empresas SpaceX y xAI para crear un gigante tecnológico valuado en US$ 1,25 billones.
La transacción posiciona a la nueva empresa como la más valiosa del planeta a nivel privado. Según datos de Bloomberg y Reuters, SpaceX, valuada en cerca de un billón de dólares, absorberá xAI por unos US$ 250.000 millones. Según el Financial Times, se tratará de un intercambio de acciones: cada título de xAI se convertirá en 0,143 participaciones de SpaceX, con precios de referencia en US$ 75,46 para la startup y US$ 526,59 para la firma espacial.
Musk sostiene que esta alianza generará un centro de innovación total, que abarcará lanzamientos orbitales, redes satelitales y algoritmos potentes. La fusión llega justo antes de la oferta pública inicial de SpaceX programada para junio, que podría recaudar hasta US$ 50.000 millones y escalar su valuación a US$ 1,5 billones. Los inversionistas globales siguen esto con atención, luego de que en enero xAI captara US$ 20.000 millones de gigantes como Nvidia, Cisco y Qatar Investment Authority.
Musk argumenta que los límites terrestres frenan el boom de la IA, ya que los centros de datos devoran electricidad y generan tensiones ambientales. Por eso propone satélites con paneles solares que capturen energía ilimitada en órbita para procesar datos a escala inédita.
El millonario Calcula que un millón de toneladas anuales de satélites, impulsadas por Starship, añadirían 100 gigavatios de potencia computacional al año, sin costos de mantenimiento elevados. En dos o tres años, afirma, el espacio dominará como opción barata para entrenar modelos de IA y se acelerarán los descubrimientos en física y otras áreas.