La gran desilusión: empresas que reemplazaron humanos con IA ya están dando marcha atrás
Durante 2024 y 2025, cientos de empresas tomaron una decisión radical: despedir empleados para dar paso a una nueva generación de software inteligente. La consigna era clara: los AI agents —programas capaces de ejecutar tareas complejas sin intervención humana— venían a quedarse. Pero apenas seis meses después, muchos están descubriendo que apostaron demasiado pronto y demasiado fuerte.
Según un informe de Futurism, incluso los mejores AI agents disponibles solo logran completar el 24% de las tareas que se les asignan.
El resto queda a medio hacer, mal hecho, o requiere intervención humana.
- A pesar de estos resultados mediocres, la ola de entusiasmo fue tal que empresas enteras desmantelaron departamentos completos para cederle el control a la inteligencia artificial.
Ahora, la realidad golpea de frente. Y no es bonita.
Empresas arrepentidas y discursos que cambian de tono
Una encuesta reciente de la consultora Gartner reveló un dato contundente: la mitad de los 163 ejecutivos entrevistados dijeron que abandonarán sus planes de reducir significativamente sus equipos de atención al cliente antes de 2027. Lo que hasta hace poco se vendía como un avance irreversible hoy se recubre con eufemismos como "enfoque híbrido" o "transición desafiante".
"La empatía humana sigue siendo clave en muchas interacciones. Las organizaciones deben equilibrar tecnología con comprensión emocional", reconoció Kathy Ross, directora de análisis en Gartner.
El mensaje es claro: se necesita gente. Y se necesita rápido.
Del hype al arrepentimiento
Otra encuesta, realizada por la firma tecnológica GoTo junto a la agencia Workplace Intelligence, mostró que el 62% de los empleados considera que la inteligencia artificial está "profundamente sobrevalorada". Y solo el 45% de los responsables de IT en las empresas dijo contar con una política formal de IA. El resto navega en la improvisación.
Las dos mayores barreras, según los líderes técnicos: problemas de seguridad e integración. En otras palabras: la IA no solo no reemplaza humanos, sino que encima agrega nuevos dolores de cabeza.
El caso Klarna y el regreso de los "meat bags"
Un ejemplo emblemático es el del unicornio financiero Klarna. En 2024, la fintech sueca redujo su plantilla en 22%, confiando en que la IA cubriría la operación. Pero en mayo de este año la empresa cambió radicalmente de rumbo: lanzó una campaña de contratación masiva para reincorporar empleados.
Para el crítico tecnológico Ed Zitron, la ilusión de los AI agents se explica así: "No está claro qué hacen realmente estos productos con IA. Y cuando uno finalmente lo entiende, resulta que no hacen tanto".
Zitron va más allá: "Se los vende como si fueran formas de vida inteligentes, pero en realidad son automatismos inflados que requieren muchísimo trabajo para funcionar de manera decente".
¿El fin de una fantasía?
Sam Altman, CEO de OpenAI y uno de los grandes promotores de esta revolución, dijo que 2025 sería "el año en que los AI agents funcionen". Pero el año ya está por la mitad y, por ahora, los datos, las encuestas y la realidad corporativa dicen otra cosa.
La automatización no murió. Pero tampoco reemplazó a nadie. El nuevo consenso: sin humanos, el sistema no funciona. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar