Inflación

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Inflación

La inflación en Argentina se refiere al aumento generalizado y sostenido en el tiempo de los precios de bienes y servicios en la economía. Cuando la inflación es alta, el poder adquisitivo de la moneda disminuye, ya que se requiere más cantidad de dinero para comprar la misma cantidad de bienes y servicios.

Argentina ha enfrentado desafíos significativos con respecto a la inflación en varias épocas de su historia económica. Factores como políticas económicas inconsistentes, déficits fiscales, deuda pública elevada, y fluctuaciones en el valor de la moneda han contribuido a la inestabilidad económica y a niveles de inflación más altos.

El país ha implementado diversas medidas para abordar la inflación a lo largo del tiempo, incluyendo programas de estabilización, ajustes en las políticas monetarias y fiscales, y negociaciones con organismos internacionales.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) es la entidad encargada de calcular y publicar el IPC, así como otras estadísticas económicas y sociales en el país. Si el IPC aumenta, se considera que hay inflación.

Leliq del 50% duerme al dólar y deja sin aire a acciones y bonos

Por la inflación, el Gobierno volvió a estirar la tasa de las Leliq. En ocho ruedas la subió del 43,9% al 50,1% anual. Eso aplastó al dólar, colocándolo en el piso de la banda. Para los analistas el esquema no funcionará en marzo. Acciones y bonos se quedan sin volumen y los precios lo sienten.

La inflación no cede, suben más la tasa y el mercado se seca

A pesar de caídas en las ventas, la inflación sigue muy alta. Por eso, el BCRA subió las Leliq a casi 50% y los bancos la tasa de los plazos fijos. Con eso, el dólar bajó apenas, pero el efecto secundario fue una gran caída en el volumen operado con títulos locales y bonos y acciones retrocedieron más.

Un paso en falso para el cronograma preelectoral

La perspectiva de una recuperación tenue de la economía tuvo un paso en falso la semana pasada: el dólar saltó 60 centavos y el BCRA debió elevar las tasas nuevamente. Además de poner más presión sobre la inflación de febrero, demorará el regreso del crédito privado.

Se acelera la inflación y se desacelera la actividad

Se cree que primero hay que resolver la crisis y luego preocuparse por el crecimiento. Primero lo urgente y luego lo importante. En los últimos diez años siempre la administración de turno estuvo lidiando con lo urgente, y el crecimiento quedó soslayado de la coyuntura.

Terminar con la inflación requiere saltar la grieta

Pasamos sin escalas de un BCRA que aseguraba que ninguna emisión era inflacionaria a uno que sostenía que, en simultáneo con una recomposición violenta de precios relativos y una inconsistencia fiscal doble, podía hacer todo con la política monetaria.

No consumen, no invierten y tampoco exportan

La “doble Nelson” (tasa de interés exorbitante y tipo de cambio revaluado) aplicada por los sobrevivientes del “mejor equipo de los últimos 50 años” acabó el tercer año de Gobierno con las empresas urbanas usando sólo el 55% de la capacidad instalada, cifra similar a la de 2002.

Alta por donde se la mire

La inflación de enero fue de 2,9% y se espera que siga en registros similares en los próximos meses mientras que, desde mayo, la expectativa es que baje un escalón, a menos de 2%. Así, las perspectivas para 2019 son de 30% o algo más (siempre que el dólar se porte bien).