Rediseñar una empresa Reestructurar duele (y no hacerlo, duele mucho más)
Reestructurar implica aceptar una verdad incómoda: la estructura anterior ya no sirve para el nuevo tamaño, la nueva complejidad y la nueva estrategia.
Reestructurar implica aceptar una verdad incómoda: la estructura anterior ya no sirve para el nuevo tamaño, la nueva complejidad y la nueva estrategia.
La diferencia entre el emprendedor y el empresario no es el tamaño de la empresa, sino la cualidad del acto. El emprendedor prende la chispa. El empresario la sostiene sin quemarse y construye el entorno donde la llama puede crecer. Entre ambos hay un puente hecho de decisiones sensibles.
El Gobierno desgrava insumos clave para el motor productivo: beneficia directamente a 51 compañías.
No se puede diseñar un negocio sin mirar la familia, la red, el entorno, el tiempo y los apoyos reales.
La crisis no es solo un riesgo: es una invitación a innovar, a replantear prioridades y a construir una base sólida.
La refinería RefiPampa, con participación pública a través de Pampetrol, obtuvo luz verde judicial para avanzar con su concurso preventivo. La firma arrastra deudas millonarias, embargos y una calificación crediticia en default.
Registrar no es opcional: es la diferencia entre tener un trabajo y construir una empresa.
Si tu equipo no avanza sin vos, no tenés un equipo: tenés empleados esperando instrucciones. Y el cuello de botella sos vos.
Lo que necesitamos en forma urgente son más emprendedores, hoy sólo visibles en algunos sectores de tecnología.
Son dos los desafíos que plantea la retención de talentos: primero, que no siempre es tan fácil detectar el talento; y segundo, que el talento es escaso y hay mucha competencia para atraerlo.
La empresa Terragene presentó su plan de inversión para la generación de dos nuevas unidades de negocios que emplearán a 250 personas.