El jueves 18 de junio se estrena en los cines argentinos Toy Story 5. La inminente llegada de la quinta película de la saga de Pixar reabre la puerta a la nostalgia y plantea un conflicto actual: la disputa de los juguetes contra las tablets y la tecnología.
La cinta trae, además, sorpresas para el público hispanohablante. El productor Bizarrap dará voz a un nuevo personaje llamado “Santa de Jardín” y compartirá una escena con “Pizza con anteojos”, interpretado por Bad Bunny.
Detrás de las aventuras de infancia y de su formato de comedia de amigos o “buddy movie”, esta historia propone una lectura profunda. Según el autor Juan Sklar en su libro “Ideologías animadas”, la franquicia aborda temas complejos sobre la crianza y la política.
El amor asimétrico de los muñecos por los niños funciona como una metáfora del afecto de los padres por sus hijos. Cada entrega ilustra una crisis distinta. Toy Story 1 refleja el dolor por la llegada de nuevos referentes a la vida del niño. Toy Story 2 explora el miedo a la vejez y a la pérdida de utilidad. Toy Story 3 escenifica el pánico ante el nido vacío. Toy Story 4 aborda el desafío de encontrar un propósito renovado en la etapa de retiro, tras la emancipación de los hijos.
A nivel sociopolítico, la amistad entre Woody y Buzz simboliza una reconciliación de Estados Unidos. El vaquero representa el universo rural y la expansión territorial. El astronauta encarna la modernidad y el triunfo del modelo capitalista liberal sobre el bloque soviético. Su vínculo es un signo de unidad nacional.
Frente a cada obstáculo, la posición masculina engreída cede su lugar a la vulnerabilidad. Los protagonistas descubren que la salida jamás es individual. La única forma de superar la angustia por el paso del tiempo es a través de la cooperación, la fraternidad y el compañerismo. Contra el peligro de las pantallas en este quinto capítulo, la lealtad grupal será fundamental.
A continuación, las mejores frases de las distintas películas.








