La ONU vegana: piden comer menos carne y más vegetales por cambio climático
Los expertos del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU en Ginebra proponen poner a todos a dieta en un duro informe donde instan a producir y comer más alimentos basados en plantas. Y consumo de carne asociada a bajas emisiones de CO2.
También dejaron en claro que "los intentos de querer resolver la crisis climática centrando los esfuerzos exclusivamente en cortar las emisiones de gases sólo en las centrales eléctricas, los coches y la industria están, por sí solos, condenados al fracaso. Es imposible mantener unos niveles de temperatura seguros si no hay también una transformación del modelo de producción de alimentos y en la gestión de los suelos y las tierras del planeta", así lo indica el informe Suelos y cambio climático del IPCC de Naciones Unidas.
Asimismo, destacaron cómo el aumento de las temperaturas globales, vinculado al aumento de las presiones sobre el suelo fértil, se arriesga a poner en peligro la seguridad alimentaria para el planeta.
Los seres humanos afectan a más del 70% de la tierra libre de hielo y una cuarta parte ya está degradada, señaló Valérie Masson-Delmotte, copresidenta de uno de los tres grupos de trabajo que contribuyeron al informe de 1.200 páginas.
"Hoy 500 millones de personas viven en áreas que experimentan la desertificación", dijo a los periodistas. "Las personas que viven en áreas ya degradadas o desertificadas se ven cada vez más negativamente afectadas por el cambio climático".
En medio de informes recientes que señalaron que más de 820 millones de personas están desnutridas en todo el mundo, el Copresidente de otro Grupo de Trabajo, Jim Skea, destacó el hecho de que hasta el 30% de los alimentos producidos, simplemente se pierden o se desperdician.
"En el futuro, los países deberían considerar todas las opciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, incluido el cultivo de combustibles de origen vegetal", dijo.
Además, remarcaron que la tierra juega un rol muy importante en el sistema climático. "La agricultura, la silvicultura y otros tipos de uso representan el 23% de las emisiones de efecto invernadero. Al mismo tiempo los procesos naturales de la tierra absorben dióxido de carbono equivalente a casi un tercio del emitido por los combustibles fósiles y las industrias”, aseguró el experto Hans-Otto Portner.
Si se contabilizaran también las emisiones relacionadas con el conjunto del sistema productivo de alimentos (transformación, transporte, residuos?), algunas estimaciones apuntan a que la aportación de este ámbito podría alcanzar hasta el 37% de la contribución neta de las emisiones totales.
La destrucción de los bosques, las enormes emisiones del ganado y las prácticas agrícolas intensivas son la peor respuesta, según el informe de la ONU, frente a la crisis climática, que puede empeorar aún más los impactos en las tierras.
Pero el ser humano debe poner mucho más de su parte. El informe exige el fomento de las dietas equilibradas, los alimentos basados en plantas, como grandes granos, legumbres, frutas, vegetales, así como por “alimentos de origen animal” pero asociados a sistemas productivos “resilientes, sustentables y bajos en emisiones de gases de efecto invernadero”.
El informe científico fue elaborado por 103 científicos de 52 países. Y es el segundo informe especial que el IPCC elabora en su actual ciclo de evaluación global.
https://twitter.com/Alex_Verbeek/status/1159401438151229440 Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar