Qué ver en streaming: la nueva serie de los creadores de Stranger Things, una madre que triunfa en OnlyFans y el caso policial que conmocionó a EEUU
Una selección especial con las mejores series y películas, que incluye también estrenos en salas de cine.
Estas son las series y películas para ver en el fin de semana en Netflix, HBO Max, Apple TV y YouTube.
1. Serie para ver en Netflix: The Boroughs
Producida por Matt y Ross Duffer, responsables de Stranger Things, la serie traslada los códigos del relato sobrenatural a una comunidad de jubilados situada en el desierto de Nuevo México. La historia comienza cuando Sam Cooper, interpretado por Alfred Molina, un ingeniero viudo que aún no logra superar la muerte de su esposa Lily (Jane Kaczmarek), se muda a la exclusiva residencia The Boroughs. Lo que parece un retiro ideal para la tercera edad se transforma rápidamente en una pesadilla cuando una misteriosa criatura empieza a atacar a los residentes y a revelar la existencia de secretos ocultos bajo la aparente tranquilidad del complejo.
Uno de los mayores atractivos de la serie es su extraordinario reparto, compuesto por actores veteranos que rara vez ocupan el centro de una producción de género fantástico. Molina encarna con sensibilidad a un hombre marcado por el duelo y la sensación de inutilidad que suele acompañar el envejecimiento. A su alrededor se forma un grupo de investigadores improvisados integrado por Wally Baker (Denis O'Hare), un médico con cáncer terminal que enfrenta la muerte con un humor negro punzante; Judy Daniels (Alfre Woodard), una antigua periodista que conserva intacta su curiosidad y capacidad analítica; y Jack Willard (Bill Pullman), un vecino afable que convence a Sam de permanecer en la comunidad cuando este pretende marcharse. La química entre los intérpretes otorga credibilidad y calidez a una trama que podría haberse limitado al simple espectáculo fantástico.
La serie encuentra además una notable riqueza en sus personajes secundarios. Clarke Peters interpreta a Art Daniels, esposo de Judy y antiguo hippie que continúa buscando algún tipo de revelación espiritual en medio del desierto, mientras que Geena Davis encarna a Renee, una ex representante musical que inicia una inesperada relación con Paz Navarro (Carlos Miranda), uno de los nuevos miembros del equipo de seguridad. Este vínculo invierte con inteligencia el habitual estereotipo de la mujer joven emparejada con un hombre mayor. Completan el cuadro Seth Numrich como Blaine Shaw, el carismático director ejecutivo de The Boroughs, y Eric Edelstein como Hank Williams, jefe de seguridad cuya actitud evasiva ante los sucesos extraños despierta inevitables sospechas. Cada personaje representa distintas formas de enfrentar el paso del tiempo, desde la resignación hasta la rebeldía.
Las influencias de The Boroughs son evidentes, pero están integradas con cierta habilidad. La referencia más inmediata es Stranger Things, especialmente en la estructura de una comunidad enfrentada a una amenaza sobrenatural y en el gusto por la nostalgia ochentista. Sin embargo, la serie también dialoga claramente con Cocoon (1985), la película de Ron Howard sobre ancianos rejuvenecidos gracias al contacto con seres extraterrestres, aunque aquí la mirada es mucho más melancólica y oscura; The Boroughs sitúa en primer plano cuestiones como la demencia, la enfermedad terminal, el aislamiento emocional y el temor a convertirse en una carga para los demás.
Como obra de ciencia ficción, la serie no siempre consigue sostener el mismo nivel de interés que prometen su premisa y su elenco. El ritmo es deliberadamente pausado y privilegia la construcción de personajes sobre la acción, una elección que puede resultar refrescante para algunos espectadores y excesivamente lenta para otros. Los misterios avanzan mediante revelaciones ocasionalmente previsibles y la estética retro, tan asociada a los hermanos Duffer, ya no posee la novedad que tenía hace una década, aunque deslumbra aplicada a algunas escenografías. Aun así, The Boroughs destaca por ofrecer algo poco frecuente: una aventura fantástica protagonizada por personajes mayores cuya experiencia vital constituye la verdadera fuerza narrativa del relato. (8 episodios)
Recomendada.
2. Miniserie para ver en Apple Tv: Margo's Got Money Troubles
Basada en una exitosa novela de Rufi Thorpe, el guion sigue a Margo Millet (la luminosa Elle Fanning), una estudiante universitaria con talento para la escritura cuya vida cambia radicalmente cuando queda embarazada tras una relación con su profesor de literatura, Mark Gable (Michael Angarano), un hombre casado que rehúye cualquier responsabilidad. Decidida a criar sola a su hijo Bodhi, Margo debe enfrentarse a la precariedad económica, la incertidumbre laboral y los conflictos familiares, circunstancias que la llevan a abrir una cuenta en OnlyFans, donde descubre una inesperada forma de independencia financiera.
La gran virtud de la serie reside en su tono, administrado en sabias dosis de realismo y artificio. El productor David E. Kelley (Big Little Lies) combina comedia, drama familiar y sátira social con notable equilibrio, evitando tanto el sentimentalismo como la caricatura. Aunque la premisa podría haber derivado fácilmente hacia el melodrama moralista, Margo's Got Money Troubles adopta una mirada comprensiva hacia sus personajes y examina sin prejuicios cuestiones contemporáneas como el trabajo sexual digital, la maternidad en solitario, la autonomía femenina y las dificultades económicas de los jóvenes adultos. La serie entiende que la precariedad económica no es una excepción sino una condición estructural para gran parte de una generación, y encuentra humor precisamente en la manera en que sus personajes improvisan soluciones frente a problemas imposibles.
Elle Fanning –recientemente nominada para el Oscar como actriz secundaria- ofrece probablemente una de las interpretaciones más completas de su carrera. Su Margo es ingeniosa, vulnerable, obstinada y extraordinariamente humana. A su alrededor gira un reparto de lujo encabezado por Nick Offerman como Jinx, el padre ausente de Margo, un antiguo luchador profesional recién salido de rehabilitación que busca recuperar el tiempo perdido; y Greg Kinnear como Kenny, la nueva pareja de su madre, un líder religioso cuya estabilidad contrasta con el caos emocional del resto de la familia. Michael Angarano construye un retrato incómodo y convincente de un hombre inmaduro que utiliza su posición de poder para satisfacer sus deseos sin asumir las consecuencias. Pero quien captura las miradas es la estupenda Michelle Pfeiffer como Shyanne, una madre que intenta ocultar sus propias frustraciones detrás de una fachada despreocupada y una capa de maquillaje extra densa. Tras la matizada interpretación que ofreció en The Madison, a Pfeiffer los desbordes de esta madre culposa le quedan como anillo al dedo.
Enriquecen este universo alternativo con energía, humor y complicidad, las participaciones de Nicole Kidman como una ex luchadora convertida en abogada y Marcia Gay Harden como la despiadada madre de Mark. Con grandes dosis de comedia, pero también de drama, Margo's Got Money Troubles, con sus 8 episodios de 40 minutos es uno de los grandes aciertos de este año.
Muy recomendada.
3. Película para ver en Netflix: El choque
Este documental dirigido por Gareth Johnson que reconstruye uno de los casos criminales más polémicos y mediáticos de los últimos años en Estados Unidos. La película se centra en lo ocurrido el 31 de julio de 2022 en Strongsville, Ohio, cuando Mackenzie Shirilla, de 17 años, estrelló su automóvil contra un muro a más de 160 kilómetros por hora. Ella sobrevivió, mientras que su novio Domenic Russo y el amigo de este, Davion Flanagan, murieron en el impacto. Lo que inicialmente parecía una tragedia vial terminó convirtiéndose en una investigación por homicidio cuando las autoridades concluyeron que el choque había sido deliberado. A partir de allí, el documental sigue la evolución del caso judicial y la discusión sobre si se trató de un acto premeditado o de un accidente cuya verdadera naturaleza nunca podrá conocerse con absoluta certeza.
El principal interés de la película reside en la forma en que transforma un hecho aparentemente simple en un rompecabezas psicológico, alternando imágenes de archivo, registros policiales, reconstrucciones y entrevistas con familiares, investigadores y personas cercanas a los involucrados. Sin embargo, la escasez de pruebas directas obliga al relato a apoyarse constantemente en testimonios, interpretaciones y circunstancias indirectas. El resultado es un documental de ritmo ágil que consigue mantener la atención gracias al impacto emocional de la historia, aunque también deja la sensación de que muchas de sus conclusiones descansan más sobre inferencias que sobre certezas irrefutables. En varios momentos, la película parece menos interesada en analizar críticamente el caso que en alimentar el misterio y la conmoción.
Como audiovisual, El choque funciona mejor como relato de una tragedia juvenil que como investigación profunda. Su estilo cumple eficazmente en trasmitir la información necesaria sin desvíos y la historia posee una fuerza dramática indudable debido a la juventud de los protagonistas y a la dimensión emocional de una relación marcada por la dependencia afectiva y los conflictos sentimentales.
Recomendada.
4. Serie para ver en HBO Max: Hacks
La quinta y última temporada retoma la historia de Deborah Vance (Jean Smart), la legendaria comediante de Las Vegas que, tras el escándalo que destruyó su programa nocturno, se encuentra prácticamente vetada de la televisión y de las redes sociales por el poderoso ejecutivo Bob Lipka (Tony Goldwyn). Obligada a replantearse su futuro, Deborah inicia una nueva cruzada para asegurar su legado artístico, primero persiguiendo el sueño casi absurdo de obtener la máxima distinción en premios (una calificación EGOT), y después proponiéndose llenar el Madison Square Garden. La temporada gira alrededor de una pregunta central: ¿cómo quiere ser recordada una artista cuando la fama comienza a desvanecerse?
La gran novedad de esta despedida es que abandona el conflicto permanente que había caracterizado la relación entre Deborah y Ava Daniels (Hannah Einbinder) durante las temporadas anteriores. Tras años de rivalidades, traiciones, dependencias mutuas y reconciliaciones, ambas mujeres finalmente trabajan juntas sin intentar sabotearse. La serie comprende que ya no necesita generar tensión artificial entre ellas y apuesta por mostrar cómo han madurado. Ava deja de ser únicamente la joven escritora brillante pero insegura, mientras que Deborah aprende a confiar en alguien más allá de sus propios intereses. Esta evolución dota a la temporada de una profundidad emocional que pocas comedias contemporáneas alcanzan.
La pregunta que sobrevuela toda la temporada es si la relación entre Deborah y Ava es amistad o amor. Hacks responde con inteligencia que se trata de algo más complejo. No existe una relación romántica entre ellas, pero tampoco una amistad convencional. Lo que une a ambas es una forma de amor platónico profundamente transformador, construido a través de la admiración, la dependencia creativa, la lealtad y el afecto. La serie presenta su vínculo como una de esas relaciones excepcionales que cambian para siempre la vida de dos personas. Deborah y Ava se convierten en las personas más importantes la una para la otra, no porque sean pareja, sino porque han moldeado mutuamente sus identidades profesionales y emocionales.
El extraordinario reparto secundario también recibe un cierre a la altura. Paul W. Downs continúa brillando como Jimmy, el agente que intenta mantener el caos bajo control, mientras Megan Stalter alcanza algunos de sus mejores momentos como la excéntrica e impredecible Kayla. Robby Hoffman gana protagonismo como Randi, aportando un humor seco y preciso, y Kaitlin Olson ofrece una de las actuaciones más emotivas de toda la serie como DJ, la problemática hija de Deborah. La temporada también recupera personajes queridos y ofrece apariciones sorpresa que funcionan como guiños para los seguidores de largo recorrido. Como siempre, Jean Smart domina cada escena con una mezcla magistral de arrogancia, vulnerabilidad y timing cómico.
La reflexión sobre el legado, el envejecimiento, el éxito y la necesidad de dejar huella se integra perfectamente con los diálogos afilados que siempre distinguieron a Hacks. El resultado es una despedida divertida, melancólica y sorprendentemente conmovedora. Pocas series logran mantenerse tan consistentes durante cinco temporadas, y menos aún concluir con semejante nivel de calidad. Si Deborah Vance quería asegurarse de que el público siguiera riendo cuando bajaran las luces, Hacks encuentra la manera perfecta de hacerlo mientras deja escapar también alguna lágrima.
Muy recomendada.
5. Película para ver en YouTube: No viajaré escondida.
Este documental dirigido por Pablo Zubizarreta en 2018 se constituye en una de las biografías más fascinantes producidas en el Río de la Plata, precisamente porque renuncia a la ilusión de ofrecer una verdad definitiva sobre su protagonista. La película reconstruye la vida de Blanca Luz Brum, poeta, periodista, activista y figura polémica nacida en Uruguay, una mujer que atravesó buena parte de los grandes acontecimientos políticos y culturales de América Latina durante el siglo XX. Comunista en su juventud, colaboradora de José Carlos Mariátegui en Perú, esposa de David Alfaro Siqueiros en México, amante de Natalio Botana en Buenos Aires, cercana al primer peronismo - ¿fue amante del Coronel? - y, finalmente, simpatizante de la dictadura de Pinochet, Blanca Luz parece encarnar varias vidas dentro de una sola existencia. El documental sigue cronológicamente ese recorrido extraordinario, desde su infancia en Pan de Azúcar hasta sus últimos años en la isla chilena de Robinson Crusoe.
La realización de Zubizarreta destaca por la solidez de su investigación y por la inteligencia con la que organiza fluidamente un material tan vasto y contradictorio. Fotografías, cartas, diarios personales, documentos históricos, testimonios de familiares, intelectuales, historiadores y amigos se combinan con dramatizaciones de gran elegancia visual. Sin recurrir a golpes de efecto ni a reconstrucciones espectaculares, la película encuentra en el archivo y en la palabra sus principales herramientas narrativas. El resultado posee el ritmo de una novela de aventuras latinoamericana, donde cada nuevo episodio parece más improbable que el anterior - ¿Blanquita también fue agente de la CIA? -, desde las militancias revolucionarias hasta las supuestas intervenciones en momentos decisivos de la historia argentina.
Un elemento fundamental del film es la participación de Mercedes Morán como narradora. Su voz lee fragmentos de diarios, cartas y memorias de Blanca Luz con una mezcla de sensibilidad, ironía y melancolía que evita cualquier tentación hagiográfica. Morán no interpreta al personaje ni intenta imitarlo; más bien funciona como una mediadora entre el pasado y el presente, permitiendo que Blanca Luz vuelva a expresarse a través de sus propios textos. Gracias a esa lectura sobria y precisa, los escritos adquieren una fuerza poética particular y revelan a una mujer capaz de convertir incluso su autobiografía en una obra de invención permanente.
Uno de los mayores logros del documental es la coexistencia de puntos de vista contrapuestos. Mientras algunos entrevistados describen a Blanca Luz como una figura excepcional, adelantada a su tiempo, protagonista de acontecimientos históricos decisivos y símbolo de independencia femenina, otros cuestionan abiertamente la veracidad de sus relatos. Una crítica e historiadora mexicana llega incluso a descalificarla con dureza, mientras antiguos conocidos la recuerdan como una fabuladora compulsiva. Lejos de intentar resolver el conflicto, Zubizarreta lo incorpora al corazón mismo de la película. Cada testimonio parece corregir o contradecir al anterior, generando una tensión permanente entre mito e historia.
Esa tensión resulta especialmente productiva cuando el documental aborda las transformaciones ideológicas de su protagonista. ¿Cómo explicar el paso de una militante comunista vinculada a Mariátegui a una admiradora de Pinochet? ¿Cómo comprender una trayectoria que la llevó de las vanguardias revolucionarias al apoyo de una dictadura militar? La película evita respuestas simplificadoras y prefiere exponer las contradicciones. Blanca Luz aparece entonces como una figura imposible de encasillar, capaz de reinventarse una y otra vez, modificando incluso la versión de su propia biografía en distintas autobiografías publicadas a lo largo de los años. Más que un personaje histórico estable, emerge como una construcción narrativa en permanente transformación.
El documental no pretende determinar cuánto hubo de verdad y cuánto de fantasía en la vida de Blanca Luz Brum; comprende que precisamente en esa zona de incertidumbre reside su fascinación. Zubizarreta construye un retrato complejo, abierto y profundamente cinematográfico de una mujer que convirtió su propia existencia en una obra de ficción. Al finalizar la película, el espectador sabe más sobre su recorrido histórico, pero sobre todo comprende que algunas figuras son demasiado grandes, contradictorias y escurridizas para ser explicadas por completo. Blanca Luz Brum pertenece a esa categoría excepcional.
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