Película para ver en HBO Max: Aprendiz del asesino serial

El adolescente que mató a su abusador: el impactante caso detrás del nuevo documental de HBO

Un joven de 17 años fue cómplice de un asesino serial hasta que lo mató. El documental disecciona su mente con crudeza y sin romanticismo.
Película para ver en HBO Max: Aprendiz del asesino serial
Oscar Mainieri 25-08-2025
Compartir

Este documental de HBO Max no se limita al relato cronológico de los crímenes de Dean Corll y sus cómplices, sino que se adentra con crudeza en la mente de uno de sus protagonistas: Elmer Wayne Henley Jr., el adolescente que pasó de ser víctima potencial a reclutador y asesino, y que finalmente mató al propio Corll para poner fin a la pesadilla. Con la guía de la doctora Katherine Ramsland, experta en criminología y psicología forense, el film articula una entrevista que es, al mismo tiempo, confesión y autopsia emocional. No se eluden detalles escabrosos: habla de cuerpos enterrados en cal, de tablones manchados de sangre, de víctimas maniatadas con cuerdas y esposas improvisadas, y de cómo cada escena del crimen, reconstruida a partir de la investigación policial, es un testimonio del poder de manipulación y violencia que ejerció Corll.

Los detalles del caso, diseminados entre el testimonio y los archivos, le dan al film un peso histórico. Se recuerdan los 28 cuerpos hallados en fosas clandestinas, las edades de las víctimas —muchos de ellos apenas adolescentes— y la ciudad de Houston convertida en un escenario de horror silencioso entre 1970 y 1973. Henley, que tenía solo 17 años cuando comenzó su colaboración, narra con claridad la logística: conducir la furgoneta, atraer a chicos, atar muñecas con cordones eléctricos, y, a veces, presenciar violaciones y torturas sin intervenir. No hay romanticismo ni indulgencia en su relato; el documental muestra que el horror puede ser sistemático y que el silencio cómplice es tan devastador como la violencia misma.

El argumento se despliega como un estudio clínico que encuentra en el relato de Henley una combinación desconcertante de frialdad y arrepentimiento. La doctora Ramsland -que recuerda por su apariencia a Barbra Streisand en El príncipe de las mareas-, con paciencia quirúrgica, lo lleva a revivir episodios que hielan la sangre: las promesas de dinero o marihuana a los jóvenes que él mismo llevaba a la casa de Corll, los momentos en que escuchaba gritos apagados mientras miraba hacia otro lado, y las noches en que el asesino lo hacía participar en la inmovilización de amigos que luego serían torturados. La cámara, sobria pero implacable, no muestra lo escabroso, pero las palabras bastan para construir imágenes mentales intensas: víctimas desnudas en tablas de tortura, bolsas de cal cubriendo restos, la tensión en una habitación que olía a sudor, metal y miedo.

La doctora Ramsland no se limita a entrevistar; disecciona. Su rol es el de psiquiatra y detective moral, analizando las fisuras de un joven que, atrapado en un juego de control psicológico, aprendió a convivir con la violencia hasta que una noche, enfrentado a su propia muerte, disparó seis veces contra el hombre que lo había convertido en cómplice. La película dedica tiempo a las tácticas de grooming y coacción de Corll: la creación de una red de mentiras sobre supuestas mafias sexuales, el uso del miedo como herramienta, y la promesa de un falso sentido de pertenencia. Ramsland acuña un concepto preciso para Henley: "acompañante complaciente", alguien que no nació criminal, pero que permitió que la manipulación lo arrastrara, con un grado de voluntad que hace imposible borrar la culpa.

El resultado es un relato que, más allá del morbo, invita a pensar en la delgada línea entre víctima y victimario, y en cómo la manipulación puede convertir el miedo en obediencia y el trauma en acción. Ramsland logra que el espectador escuche a Henley con repulsión y compasión a la vez, entendiendo que la mente humana puede ser moldeada por el terror y la necesidad de pertenecer. Al cierre, queda claro que la justicia ha sido implacable: Henley sigue cumpliendo seis condenas consecutivas de 99 años, y su rostro envejecido es un recordatorio de que algunas decisiones se pagan de por vida. 

Muy recomendada.

Dónde ver Aprendiz del asesino serial

El documental Aprendiz del asesino serial ya está disponible para ver en HBO Max.

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

En esta nota