Solari (RTD): “Hoy, el momentum beneficia al Gobierno”

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Entrevista a Nicolás Solari Director de Real Time Data (RTD) Por Alejandro Radonjic

El Economista dialogó con Nicolás Solari, director de Real Time Data (RTD), la innovadora consultora que diariamente realiza mediciones de la opinión pública que son muy demandadas por participantes del mercado. Solari dio su visión sobre los últimos números, la tendencia reciente y las estrategias de los dos grandes espacios para intentar dilucidar la pregunta que hoy desvela a todos. ¿Quién liderará Argentina desde el 10 de diciembre?

Ayer, Real Time Data (RTD) circuló entre inversores sus números de julio. Más allá de la diferencia de +1% de Alberto Fernández (39% a 38%), si consideramos el natural margen de error que tienen los sondeos, es un virtual empate técnico. ¿Son una moneda en el aire las PASO?

Desde hace algunas semanas los datos del monitor electoral de Real Time Data vienen registrando una situación de fuerte paridad. Es un escenario que no deja de ser novedoso si se compara con el de noventa días atrás, cuando la oposición estaba casi 10 puntos por encima del oficialismo. De todos modos, y más allá del momentum, que hoy beneficia claramente al oficialismo, la elección está abierta y puede ir para cualquier lado.

Abriendo un poco la serie que realiza RTD, vemos que el oficialismo fue el que más creció en los últimos meses, escalando desde abajo de 30% hasta su nivel actual de 38%. ¿A qué lo asocia?

Los oficialismos están siempre condicionados por el contexto económico y las expectativas futuras. Ambos elementos eran particularmente adversos a comienzos de año. El cambio de tendencia se dio específicamente el lunes 29 de abril, cuando el FMI le permite al BCRA intervenir en el mercado de cambios y de esta manera planchar al dólar, que venía siendo un dolor de cabeza para el Gobierno. En Argentina el dólar no es sólo una variable económica, es esencialmente una variable política que mide la fortaleza del oficialismo. Con el dólar controlado se dieron las condiciones para que repunten las expectativas y el apoyo al Gobierno. De todos modos, esto no hubiera sido posible sin la batería de medidas implementada por el Estado para fomentar el consumo. El congelamiento tarifario, el programa precios esenciales, el plan Ahora 12, los dos millones y medio de préstamos de la Anses por $60.000 millones, la ayuda a deudores UVA, los créditos para la compra de autos, todos esos elementos ayudaron y ayudan a la recuperación del oficialismo. Es parte de lo que en Estados Unidos se llama la ventaja del “incumbent” (el oficialismo), y que emana del control de los recursos materiales y simbólicos del Estado.

Contrariamente, la principal fórmula opositora creció poco y la inclusión de Alberto F. no aportó mucho. De hecho, apenas 24% de los votantes del FdT dicen que el motivo de su voto es él mientras 32% menciona a Cristina y 44% evitar que gane Macri. ¿A qué asocia ese estancamiento?

Lo que muestran los ciclos electorales de 2015 y 2017 es que el kirchnerismo tiene un piso alto de votos ?arriba de 35 puntos?, pero también una dificultad muy evidente para crecer por sobre ese piso. Daniel Scioli en 2015 obtuvo el 39% en las PASO y luego retrocedió al 37% en las generales; Cristina Kirchner, en 2017, sacó el 35% en las PASO de la Provincia de Buenos Aires y dos meses después sólo pudo alcanzar el 37%. Me parece que el plan de este año para crecer por sobre ese piso era descristinizar la candidatura, lo que en la teoría parecía lógico, pero en la práctica no está funcionando del todo bien. Además, Alberto Fernández es un candidato inexperto al que por ahora le está costando mucho conectarse con el electorado independiente. La campaña del Frente de Todos tiene que mejorar si quieren llegar fuertes a las PASO.

Lo que muestran los ciclos electorales de 2015 y 2017 es que el kirchnerismo tiene un piso alto de votos ?arriba de 35 puntos?, pero también una dificultad muy evidente para crecer por sobre ese piso.

Su escenario de balotaje también es muy parejo, aunque se revierte el orden con Macri arriba por +1%: 44% a 43%. ¿Eso quiere decir que hay un sesgo oficialista en las terceras fuerzas, pero muy leve?

No necesariamente. Ambas fuerzas crecen de forma muy equilibrada y más de 10 puntos del electorado se mantiene indeciso en ese hipotético balotaje. Medir escenarios de segunda vuelta nos da información de como se posiciona hoy la gente frente al clivaje Macri-Cristina, pero nos dice mucho menos de cómo será esa foto en el futuro, esencialmente porque lo que pase en las PASO va a impactar fuertemente en las preferencias electorales de los votantes de las terceras fuerzas.

Un escenario en las PASO como el que plantea RTD parece neutro. ¿Coincide? Me refiero a que ninguno sacaría grandes diferencias, tampoco pasaría el 40% ni tampoco habría una tendencia definida para el balotaje. ¿O, por el contrario, cree que sería positivo para Macri? Más allá de que varias encuestas empezaron a mostrar un empate técnico, tal como adelantó RTD hace casi un mes, parece seguir incorporada la sensación de que los Fernández ganarán, es decir, un empate podría ser una victoria política para Juntos por el Cambio.

Vamos por partes. Los números de RTD ponen a ambas fórmulas en una situación de paridad y muy cerca de reunir conjuntamente más del 80% de los votos afirmativos, así que no sería extraño que la fórmula ganadora rompa la barrera psicológica de los 40 puntos. Segundo, las elecciones tienen siempre un ganador nominal, pero ojo que en ocasiones el ganador nominal no coincide con quien verdaderamente gana la elección. El ejemplo más claro es el de Daniel Scioli, que el 25 de octubre de 2015 ganó la primera vuelta de la elección presidencial, aunque la escasa diferencia con la que se impuso lo transformó, en términos reales, en el perdedor de los comicios. Ese es el fantasma que ahora mismo persigue a Alberto Fernández.

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