Este lunes comenzó el paro nacional de docentes universitarios en reclamo de una recomposición salarial y del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La medida fue convocada por Conadu y Conadu Histórica, las dos principales federaciones del sector, y se desarrollará en dos tramos: del 16 al 21 de marzo y del 23 al 30.
Desde la Federación Nacional de Docentes Universitarios advirtieron que el conflicto se profundiza por la falta de respuestas del Gobierno y reclamaron una convocatoria urgente a paritarias. Además, pidieron al Congreso que rechace cualquier intento de modificar la ley y cuestionaron la demora judicial en resolver el fondo del reclamo, al sostener que cada dos meses de incumplimiento equivale a la pérdida de un salario completo.
La protesta impacta en la mayoría de las universidades públicas del país, entre ellas la UNC, UNLP, UTN, UNR, UNT, UNNE, UNCAUS, UNSa, UNER y UNPAZ. El eje del reclamo es la caída del poder adquisitivo de los docentes, en un contexto de fuerte deterioro de los ingresos del sector y creciente malestar en las casas de estudio.
En el caso de la Universidad de Buenos Aires, los docentes resolvieron un paro por tiempo indeterminado hasta que se abone el 55,4% de aumento salarial que, según sostienen, establece la norma vigente. Desde la AGD-UBA afirmaron que el salario real docente tocó un mínimo histórico, con una caída del 35,6% respecto de noviembre de 2023, y denunciaron que el Gobierno busca reemplazar esa actualización por una suba de apenas 12% en tres cuotas.
En paralelo, los gremios universitarios ya comenzaron a organizar una nueva marcha federal universitaria, que podría realizarse el 23 de abril, aunque la fecha todavía debe ser consensuada con el Frente Sindical Universitario y otros sectores de la comunidad académica. La intención, señalaron, es volver a mostrar en las calles una movilización masiva en defensa de la universidad pública.