El Gobierno logró, finalmente, fracturar al peronismo en el Senado, y así aumentar aún más su margen de maniobra en el Congreso. En paralelo, se prepara para sancionar definitivamente esta semana la reforma laboral, la ley penal juvenil y el acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE), además de tratar la ley de glaciares. El ritmo maratónico obedece a que el presidente Javier Milei encabezará el domingo la apertura de sesiones ordinarias con un discurso de tono reformista y triunfalista.
¿Ruptura X vicepresidencia?
Los senadores Carolina Moisés (Jujuy), Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca), del bloque Convicción Federal, abandonaron el interbloque Popular que integraban junto a la bancada Justicialista y el Frente Cívico por Santiago. De esta forma, redujeron al peronismo de 28 a 25 legisladores en la Cámara alta, histórico terreno favorable al espacio.
Fernando Salino (San Luis) y Fernando Rejal (La Rioja) -exConvicción Federal- permanecen en el interbloque, bajo el sello Justicia Social Federal. Moisés, Mendoza y Andrada, por su parte, se retiraron del conglomerado y conformaron un bloque propio liderado por la jujeña, impulsados por los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), mandatarios que se rebelaron de la conducción nacional del Partido Justicialista (PJ) y que suelen colaborar con el Gobierno.

"La decisión se funda en la necesidad de reafirmar una identidad política propia, orientada a la defensa del federalismo y a la promoción del desarrollo de las provincias del norte, en el marco de la doctrina justicialista, así como en la búsqueda de una mayor autonomía en el ejercicio de nuestras funciones parlamentarias", dice el comunicado del bloque, firmado por Moisés.
Los senadores abandonaron el interbloque luego de haber denunciado amenazas y suspensiones por parte de la conducción nacional del peronismo, que preside Cristina Kirchner. Los PJ de Jujuy y Salta se encuentran intervenidos.
El golpe de efecto sucedió esta mañana durante la sesión preparatoria en el Senado. Con 45 votos afirmativos, 24 votos negativos y una abstención -de Andrada-, Moisés fue designada vicepresidenta de la Cámara alta. Solo el kircherismo se opuso a su nombramiento.
El jefe del bloque Justicialista, José Mayans, cuestionó la jugada: sostuvo que es "una falta de respeto" no contemplar la representación de 21 senadores peronistas, dado que La Libertad Avanza (LLA) dejó al kirchnerismo sin autoridades. Usualmente el bloque opositor más numeroso ocupa la vicepresidencia. "Ups", reaccionó la titular del bloque libertario, Patricia Bullrich, en X.
Seguidilla de sanciones
Con vaivenes en la distribución de los proyectos a tratar esta semana en el Senado, el Ejecutivo persigue esta semana la sanción definitiva de la reforma laboral -que logró la aprobación en ambas cámaras pero volvió a la de origen dadas las modificaciones introducidas-, la ley penal juvenil y el acuerdo Mercosur-UE -ambos con media sanción en Diputados-.
También buscan debatir la ley de glaciares, cuyo peso se fue diluyendo a medida que corrieron los días de las sesiones extraordinarias. Se trata de un proyecto de relevancia para provincias gobernadas por mandatarios aliados: Mendoza (Alfredo Cornejo), San Juan (Marcelo Orrego), Catamarca (Jalil), Jujuy (Carlos Sadir) y Salta (Sáenz).
Con la nueva configuración de la Cámara, el oficialismo espera lograr una distribución de votos favorable a los proyectos que propone.
La eventual sanción de estas iniciativas le permitiría a Milei pronunciar este domingo un discurso de inauguración de sesiones ordinarias altamente reformista y triunfalista, gracias a la modernización laboral, la baja de la edad de imputabilidad y la ratificación del acuerdo Mercosur-UE.
Además, haría hincapié en los próximos proyectos legislativos del Gobierno: financiamiento universitario y reforma electoral.

