Cruce por la IA

“Milei corre el riesgo de convertir Buenos Aires en una nueva Batavia”: la fuerte crítica de Yuval Noah Harari

El historiador comparó la propuesta presidencial sobre inteligencia artificial con experiencias históricas de concentración de poder y advirtió sobre sus posibles consecuencias.

“Milei corre el riesgo de convertir Buenos Aires en una nueva Batavia”: la fuerte crítica de Yuval Noah Harari
8 junio de 2026

El debate global sobre los límites de la inteligencia artificial sumó un nuevo capítulo luego de que el escritor e historiador Yuval Noah Harari cuestionara la propuesta impulsada por el presidente Javier Milei para crear una figura jurídica destinada a corporaciones no humanas. En una columna publicada en el Financial Times, titulada “No debemos otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA”, el autor de Sapiens y Nexus sostuvo que una medida de ese tipo podría otorgar a la inteligencia artificial una “llave maestra” para acceder a los sistemas financieros, económicos y políticos.

La advertencia de Harari sobre las corporaciones de IA

En su análisis, Harari recordó que en enero había planteado en el Foro Económico Mundial la posibilidad de que algún gobierno reconociera personalidad jurídica a modelos de inteligencia artificial, aunque admitió que no imaginó que la discusión llegaría tan rápido. El escritor identificó como punto de partida el reciente anuncio de Milei sobre una nueva categoría legal para corporaciones no humanas.

“Milei es un político muy audaz, y su determinación por mejorar la situación económica de Argentina es digna de elogio”, escribió. También reconoció que el Presidente “tiene razón cuando afirma que la creación de la sociedad de responsabilidad limitada fue uno de los inventos más trascendentales de la historia”. Sin embargo, advirtió que “otorgar personalidad jurídica corporativa a la inteligencia artificial permitiría a los agentes de IA emprender numerosas iniciativas nuevas”, pero al mismo tiempo les daría acceso a estructuras clave del poder económico y político.



Según explicó, una corporación gestionada por IA podría poseer activos, contratar empleados, participar en el comercio internacional, iniciar demandas judiciales e incluso realizar aportes a campañas políticas. Citó además la propia definición presentada por Milei para remarcar el alcance del proyecto: “Los accionistas humanos pueden participar, pero no son obligatorios”.

El problema de las sanciones y el riesgo de un “Estado IA”

Otro de los ejes centrales de la crítica fue la dificultad para controlar a estas entidades si actuaran fuera de la ley. Harari mencionó investigaciones que muestran cómo modelos avanzados de inteligencia artificial fueron capaces de hacer trampa para alcanzar sus objetivos y alertó que, en un entorno empresarial, podrían convertirse en expertas en explotar vacíos legales y arbitrajes regulatorios. “La sanción definitiva que disuade a los ejecutivos y empleados humanos —la cárcel— es irrelevante para la IA”, sostuvo.

El autor también comparó la propuesta con el antecedente histórico de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, citada por Milei como ejemplo de innovación institucional. Aunque reconoció su impacto económico, recordó que aquella empresa llegó a convertirse en un verdadero “Estado empresa”. A partir de esa experiencia, lanzó su advertencia más fuerte: “Los países que otorguen personalidad jurídica a las IA corren el riesgo de convertirse en algo para lo que el registro histórico no ofrece analogía: no un Estado compañía, sino un Estado IA”. Y concluyó con una referencia directa a la Argentina: “Milei espera convertir Buenos Aires en una nueva Ámsterdam. Corre el riesgo de convertirla en una nueva Batavia”.



La respuesta de Javier Milei

milei data centers - Imagen hecha con IA
 Imagen hecha con IA

Las declaraciones de Harari no pasaron inadvertidas para el Presidente. A través de un mensaje en inglés, Milei agradeció que el escritor se sumara al debate y defendió la necesidad de construir nuevos marcos institucionales para aprovechar el potencial de la tecnología. “Estamos en el amanecer de una nueva era, que nos sitúa en un lugar no tan diferente del que describiste en Sapiens”, escribió.

El mandatario sostuvo que la humanidad necesita “más que nunca toda nuestra inteligencia para construir el marco que nos permita aprovechar las increíbles oportunidades que tenemos por delante” y cerró con una promesa de réplica: “Ya estoy preparando mi respuesta para ver si podemos calmar tus temores sobre el camino que propuse la semana pasada”.



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