Hay muchos nombres que ya se conocen, pero otros se sabrán recién sobre el filo del cierre de listas.
Uno de los candidatos que aún no está definido es el del primero en la lista del PJ en la provincia de Buenos Aires. Hasta ahora se habló para ese lugar de Máximo Kirchner y Sergio Massa, pero no se descarta una figura que implique alguna renovación y tenga menos imagen negativa.
Lo que parece claro es que Axel Kicillof desempeñará un rol menos preponderante en la elaboración de las listas nacionales del que tuvo en la de legisladores bonaerenses.
La lapicera estará ahora, principalmente, en manos de Cristina Kirchner.

Se repetirá así un esquema presente en otras provincias en las que los gobernadores se concentraron en fortalecerse en las legislaturas locales.
- En Santa Fe, que tiene el tercer padrón del país, tampoco hay certezas sobre los nombres que representarán al peronismo.
En el caso de La Libertad Avanza, el panorama parece más definido y una de las pocas dudas que quedan es si le dará un lugar en su lista de candidatos a diputados nacionales por Córdoba a Rodrigo de Loredo.
La candidata a senadora por la CABA sería Patricia Bullrich, que haría campaña a ambos lados de la General Paz aprovechando su buena imagen en parte del conurbano bonaerense.
Por otra parte, se espera en Córdoba que se confirme la postulación del exgobernador Juan Schiaretti para encabezar la lista de Provincias Unidas, la denominación con la que competirá el cordobesismo en esta etapa. Schiaretti es el principal referente del nuevo espacio que se presenta alejado del kirchnerismo y de los libertarios y cuenta con fuerte arraigo territorial.
Provincias Unidas obtendrá muy buenos resultados en las provincias que gobiernan quienes impulsaron esa alianza. Serán los casos de Córdoba, Santa Fe, Chubut, Jujuy y Santa Cruz.
Pero también en la provincia de Buenos Aires y en la CABA habrá candidatos identificados con ese espacio como Facundo Manes en la CABA y Florencio Randazzo, que es impulsado por Schiaretti, en territorio bonaerense.
En el caso de la UCR, que concretó todo tipo de alianzas en el país, tendrá en la provincia de Buenos Aires la particularidad de que presentará candidatos tanto en la lista que encabezaría Randazzo como la que postularía a Elisa Carrió.
De todas maneras, la campaña nacional recién concentrará la atención política con posterioridad a las elecciones de la provincia de Buenos Aires el 7 de septiembre.
El nuevo mapa
La aparición de Provincias Unidas es la instancia que procura mostrarse alejada de los polos la tiene la ventaja por sobre otros intentos de ocupar ese lugar de que tiene anclaje federal, gobierna varias provincias y tiene condiciones para seguir creciendo.
Pero el escenario polarizado tiene bases para sostenerse porque hay dos fuerzas con presencia en todo el territorio nacional. Por un lado, estará La Libertad Avanza, ya sea sólo con sus candidatos o con alianzas con otros partidos en la mayoría de las provincias, estará presente en todo el país. Habrá una lista violeta en cada provincia. Pero también el PJ tendrá sus candidatos en casi todos los distritos luego de complejas negociaciones para unificar la oferta electoral.
Y como estos dos sectores tienen visiones antagónicas, alimentan la polarización.
Los dos perdedores del nuevo escenario son el PRO y la UCR. El primero, quedó virtualmente diluido en LLA en algunas provincias y en Provincias Unidas en otras. En el caso del radicalismo, careció de una estrategia común porque a nivel provincial hubo libertad de acción, nada más lejos de expresar a un partido nacional.