Labaqui: “Los incentivos para cooperar son bajos”

13-08-2019
Compartir

Entrevista a Ignacio Labaqui Analista político

El Economista dialogó con el analista y politólogo Ignacio Labaqui sobre qué dejaron las PASO y qué puede esperarse en la larga transición hasta diciembre.

1 - ¿El “voto económico” está más vivo que nunca?

Evidentemente hubo un voto castigo al Gobierno de parte de sectores medios desencantados a causa la crisis que se desató en 2018. Si asumimos que hay cerca de un tercio de electorado kirchnerista y un tercio de electorado fervientemente antikirchenrista, lo que se vio en las PASO es que la mitad del tercio restante optó por castigar al Gobierno por causa de la gestión económica.

Si bien Mauricio Macri y Alberto Fernández estarían mejor si cooperan, el hecho de que la elección que cuenta será recién en octubre, reduce los incentivos para cooperar.

2 - Ayer se escuchaban críticas a que el Gobierno polarizó con el kirchnerismo y terminó siendo derrotado por él. ¿Cree que lo “subió al ring”, como se dice y fue un error?

Cristina nunca se bajó del ring. Siempre estuvo ahí. La derrota de 2017 no sepultó políticamente a Cristina y demostró que ella tenía, independientemente de lo que pasara, una base de votantes de cerca de un tercio del electorado. La crisis cambiaria de 2018 activó el voto del tercio independiente y el Frente de Todos fue el vehículo para canalizar el descontento con el Gobierno.

3 - ¿Qué le conviene más a Alberto? Antes se pensaba que “cuanto peor, mejor”. Pero como ya es virtual Presidente, imagino que debe estar preocupado?

La situación que surge de las primarias es algo inusual. No hay Presidente electo, dado que la función de las primarias es seleccionar candidatos para octubre, pero el resultado tan contundente de ayer genera algo paradójico: la certeza de un triunfo de la fórmula más votada y a la vez un Presidente en ejercicio que también es candidato. Si bien ambos estarían mejor si cooperan, el hecho de que la elección que cuenta será en octubre, reduce los incentivos para cooperar. Por ende es difícil decir si a Alberto Fernández le conviene o no ser moderado. Claramente le conviene que los problemas le exploten al Gobierno. El problema es la medida en que esos problemas condicionen a un futuro gobierno. Desde ya que siempre podrá echarle la culpa a Macri, pero eso no quita que tal vez asuma en condiciones muy difíciles.

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar