La caída de Ficha Limpia desencadenó una serie de sospechas, cruces e interpretaciones dentro del mapa político. El proyecto se daba por aprobado, pero los 36 votos afirmativos en el Senado no fueron suficientes para que viera la luz. ¿Qué sucedió para que una iniciativa de larga negociación, que se creía sancionada, fuera rechazada? El debate sigue abierto con imputaciones cruzadas entre el PRO y LLA que ponen en riesgo futuros acuerdos electorales entre ambos.
El oficialismo se desligó de inmediato de la responsabilidad del fracaso: "La Oficina del Presidente condena la decisión del Senado de la Nación de rechazar el proyecto de 'Ficha Limpia' y permitir que los afiliados al Partido del Estado continúen impunes".

El comunicado también buscó reafirmar la voluntad de Milei de que la ley se aprobara: "A quienes hoy votaron en contra de esta iniciativa y a favor de perpetuar sus privilegios, el Gobierno Nacional les advierte que el Presidente Javier G. Milei no descansará hasta que 'Ficha Limpia' se convierta en ley". Esa voluntad ya venía siendo puesta en duda: circularon versiones sobre un pacto con el kirchnerismo, y también sobre el rédito simbólico que la ley le hubiera dado a Silvia Lospennato, una de sus principales impulsoras, en plena campaña porteña.
La Libertad Avanza (LLA) también emitió un comunicado: "Un sector del PRO operaba apresurado para intentar anotarse una victoria política antes de la elección". Y apuntó contra Lospennato: "Es una vergüenza que la Diputada Lospennato a quien el Presidente de la Nación se cansó de destacar a pesar de ser rivales circunstanciales salga a acusar a LLA para intentar sumar un punto más en lo que será la peor elección del PRO en su historia".

La reacción de la candidata porteña a la caída del proyecto fue pública: su incredulidad quedó registrada en televisión. Luego, brindó una conferencia de prensa: "Me da asco que sigan subestimando a los argentinos. Ayer se cayó la ley de Ficha Limpia. Y el mensaje es que la impunidad ganó, los argentinos perdimos y la corrupción ganó", sentenció.
Le habló directamente a Ezequiel Atauche, jefe del bloque LLA en el Senado: "Fue engañado por sus socios políticos. O por algo peor: porque sabían que esto iba a pasar y no lo evitaron". Y también a Milei: "Yo confié en su palabra. Pero después de anoche perdí toda la confianza que le tenía. Me defraudó". "Los ciudadanos no comemos vidrio. La verdad siempre sale a la luz".

En simultáneo, Manuel Adorni decía: "Es insólito que quienes no lograron aprobar el proyecto en sus cuatro años como Gobierno nacional ni en sus 17 años como Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, nos acusen ahora a nosotros de querer postergarlo, cuando fue el propio Presidente de la Nación quien lo envió en extraordinarias". Y agregó: "Quedó claro que un sector del PRO operaba apresurado para anotarse una victoria política antes de la elección", en alusión a las elecciones porteñas, donde tanto él como Lospennato compiten. El eventual impacto electoral de este episodio no es sencillo de anticipar porque dependerá de cuál versión den por válida los ciudadanos.
"La verdad siempre sale a la luz", repitió Lospennato en redes, junto a capturas de medios que contaban que Carlos Rovira -líder de la política misionera- habría confesado ante su círculo que fue Milei quien pidió que los senadores Sonia Rojas Decut y Carlos Arce cambiaran el voto. También compartió la entrevista radial a Guillermo Francos, donde el jefe de Gabinete aseguraba que los votos estaban, en contraste con la versión del propio Milei.
Sobre la supuesta intervención con Rovira, Francos negó todo: "Sale en noticias que son ridículas. Una operación clara, absoluta mentira. El Presidente no tiene contacto con Rovira, ni siquiera tiene el teléfono".
Los cruces, lejos de aclarar el panorama, lo volvieron aún más opaco. Mientras tanto, el sector que durante la sesión dedicó horas a advertir sobre una supuesta proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, hoy guarda silencio. El kirchnerismo se mantiene al margen, dejando que el PRO y LLA se enfrenten por una ley que, de haberse aprobado, hubiera impactado principalmente sobre su propia líder.

