El presidente Javier Milei viajó este miércoles a Paraguay para reunirse con su par, Santiago Peña. El encuentro se da en medio de la tensión por las fuertes subas en los aranceles comerciales que dispuso el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a las importaciones, y al posible acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Se trata del tercer encuentro entre Milei y Peña. El primero fue el 14 de febrero de 2024 en Casa Rosada y el segundo en Mar del Plata, durante el Coloquio de IDEA.
El jefe de Estado fue acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y recibido por Rubén Ramírez Lezcano, ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay.
Poco después, el mandatario nacional se dirigió al Palacio de Gobierno, donde fue recibido por el presidente Peña.
Tras la llegada de Milei a Asunción, el paraguayo escribió en su cuenta de X: "Bienvenido a Paraguay, Javier Milei. Nuestros países comparten una historia de cooperación y respeto mutuo, y hoy renovamos ese compromiso con visión de futuro".
Qué dijo Javier Milei
En sus declaraciones, Milei destacó la afinidad ideológica y económica entre las dos naciones, enfocándose en el modelo de libertad económica que comparten.
"Es un placer para mí estar en Paraguay y poder dirigirme a todos ustedes. Quiero agradecer al gobierno paraguayo y, en especial, al presidente Santiago Peña, con quien me une el amor por las ideas de la libertad", comenzó el mandatario argentino.

Milei resaltó los logros de Paraguay en las últimas dos décadas, señalando que "ha aplicado diligentemente las ideas de la libertad económica" lo que ha permitido al país superar la inflación y mantener un crecimiento sostenido. "Gracias a esto, Paraguay atrae inversores y residentes de todo el mundo; evidentemente algo están haciendo bien", afirmó.
Por otro lado, el presidente argentino destacó los avances en Argentina bajo su gobierno, asegurando que su administración ha logrado sacar al país de "la peor crisis de su historia", evitando una "hiperinflación y una catástrofe social y económica sin precedentes". Según Milei, las políticas implementadas en Argentina son las mismas que en su momento llevaron al país a ser una "potencia mundial".
"Sabemos que el camino hacia la prosperidad no es otro que el de la desregulación y el superávit fiscal, y que al bien común se llega a través de las ideas de la libertad, no desde la idea de la justicia social, que es la redistribución forzosa de la riqueza sobre la cual trabajan los colectivistas", añadió Milei.

Con una visión de largo plazo, el mandatario argentino subrayó que la relación entre ambos países se basa en "valores comunes" y que esta cooperación puede servir como ejemplo para el resto de Sudamérica, especialmente frente a los desafíos que enfrenta la región. "Un continente que, durante demasiado tiempo, ha sufrido en tantos lugares los embates del populismo, puede, de una vez por todas, salir adelante", dijo Milei, en referencia a las políticas que ambos mandatarios buscan impulsar.
Finalmente, Milei expresó su optimismo hacia el futuro de la relación entre Argentina y Paraguay, afirmando: "No hay fórmulas extravagantes, sino la convicción de que la libertad es el único camino posible". El presidente argentino concluyó su discurso con un mensaje de esperanza para ambos pueblos: "Que Dios bendiga al pueblo argentino, que Dios bendiga al pueblo paraguayo, que las fuerzas del cielo nos acompañen y ¡viva la libertad!".
Tras las declaraciones, ambos mandatarios cerraron el encuentro, que terminó con un almuerzo privado en el Salón Libertad, antes de que Milei regresara a Argentina.
Desde un punto de vista regional, Milei tiene a Paraguay como el único país aliado, con quien comparte una misma sintonía ideológica y estratégica.

La situación del Mercosur
El encuentro entre Milei y Peña se da a pocos días de un nuevo cónclave de cancilleres del Mercosur. Los países del bloque sudamericano podrían beneficiarse especialmente del hueco que dejarían en el mercado chino los productos agrícolas de Estados Unidos, que afrontan altos aranceles para acceder al gigante asiático.
Argentina ocupa la presidencia pro-tempore del Mercosur, pero hasta el momento ni el Gobierno ni el bloque en su conjunto plantearon una postura sobre cómo responderá al nuevo contexto geopolítico.
