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La definición de la fórmula del peronismo: arriba, al medio

Luego de la bomba de humo de Wado y Manzur, se abrió paso la idea de un esquema que aspira a competir.

CFK, Massa y Pietragalla Corti en el acto de este lunes.
CFK, Massa y Pietragalla Corti en el acto de este lunes. -
27 junio de 2023

Por Sebastián Giménez (*) 

2019 y 2023. Definición de candidaturas y la sensación de que el peronismo juega a otra cosa. Que, mientras unos están yendo, estos fueron y volvieron varias veces como diría esa imagen popular. Las maniobras esta vez incluyeron la bomba de humo de la fórmula de Wado de Pedro / Manzur, con video del primero en redes sociales y todo. Que incluyó también la presentación de Scioli y sus circunstanciales acompañantes en el ND Ateneo, un teatro. 

Menos de veinticuatro horas después, nada de eso existía como en cualquier obra literaria o lírica que se expusiera cuando se abre el telón. 

Si todo fue previamente preparado o no será materia de conjeturas, la resolución habla de una mano diestra (en todos los sentidos, ciertamente) para lograr una alquimia imposible: lograr un peronismo competitivo cuando los números nos muestras una economía en rojo. 

¿Cómo ser competitivo con esos números? ¿Sin dólares en el Banco Central se puede soñar con ganar una elección?

La resolución de la situación puede traer heridos como en todas esas componendas de quincho, sin participación de militancias horizontales que pudieran interpelar a los protagonistas, que se subieron o bajaron de acuerdo a decisiones acordadas y que compusieron el cuadro final de candidatos de Unión por la Patria. Daniel Scioli, cuya candidatura fue prácticamente vaciada de estructura, no se presenta a nada, acaso ofuscado. 

wado de predro-manzur
 

Wado de Pedro aparece como una figura más obediente a las resoluciones de su jefa política, Cristina Fernández de Kirchner. Amague y recule de su candidatura. Porque no midió, porque soliviantó a la tropa que avizoraba una derrota segura o porque todo fue una ficción montada por maestros del suspenso y la intriga. La oposición presentando movimientos más bien anunciados, con candidatos que ya se perfilaban hace meses, incluso años como Horacio Rodríguez Larreta. Y el peronismo definiéndolo al final, sobre la hora y sorprendiendo a propios y ajenos. 

Juan Grabois decide ir a las PASO por no acompañar la candidatura de Sergio Tomás Massa. De segunda, lleva a Paula Abal Medina, apellido mítico del peronismo de cualquier tendencia de la que se trate. 

El Frente Patria Grande aporta al redil una actitud digna de marcar y compite sin sacar los pies del plato, con una significación numérica probablemente poco significativa pero que atraerá sin dudas a peronistas de izquierda, kirchneristas que no se resignan al viraje hacia el centro (o la derecha) para ser competitivos. Actitud que pone una interesante pregunta en escena. ¿Cuál es el costo de ganar? ¿Parecerse pero hasta qué punto al otro? Mejor malo conocido que bueno por conocer, pueden contestar los que acompañan la fórmula de unidad del peronismo. Mejor Massa que Bullrich, Larreta o Milei. Mejor la derecha o el centro, pero nuestro, conocido. 

Otra pregunta que puede hacerse es: ¿no era éste el costo de la fórmula ganadora 2019? O sea, prometer el primer lugar al actor de reparto (pero fundamental para ganar) de aquellos años al sumarse al redil. Presidente de la Cámara de Diputados en su momento, Presidente de la Nación cuatro años después. Pero la cuestión era si el nominado quería dar la batalla, o la consideraba perdida sobre todo oteando los números de la economía en su posición protagónica actual de Ministro del área en un momento caliente. 

¿Hay agua en la pileta? Habrá evaluado que sí, que el peronismo logra milagrosamente ser competitivo. La condición económica también habrá hecho lo suyo, con la condición subyacente del FMI para desembolsar los diez mil millones de dólares de los derechos especiales de giro de que el candidato de Unión por la Patria tenga una continuidad con los negociadores actuales y sus compromisos fueran más sustentables o creíbles. 

sergio massa anuncio inversion nacional coto
 

En qué medida influyeron los distintos factores sólo lo saben quienes tienen acceso a la mesa chica. Hasta Alberto Fernández y su derruido poder político colocaron a su Ministro de Defensa en la segunda posición de la fórmula, un Agustín Rossi de también buen diálogo con la vicepresidenta. Un movimiento político por arriba y al centro, ese lugar donde se intenta interpelar al voto moderado que suele definir las elecciones. 

Donde se congreguen probablemente el electorado massista por definición y el kirchnerista por falta de mejor opción decantando en el mismo lugar. La habilidad de la política consiste tal vez en saber interpretar el sentir de la gente. Si la principal interpelación de la sociedad y a la política viene por la derecha, en la algazara de la espuma sin ola (sin estructura) de los libertarios, hagamos nuestro propio movimiento hacia la derecha parece decir el peronismo. 

Ya no hay (o casi), pañuelos rojos, hoz y martillos interpelando con posibilidades de triunfo real y que permeen el pensamiento de doña Rosa, la señora madura de clase media que ahora se queja de los cortes de calle, la inseguridad, la inflación pero no reclama reforma agraria o que levanten el Hospital de Niños en el Sheraton Hotel. 

Mientras la oposición radicaliza sus posiciones y al riesgo de ya no parecer siquiera racional (un eje probable de la campaña, exabruptos de Luis Juez como botón de muestra), el peronismo parece componer una imagen de centro y moderación. Todavía falta mucho para saber si resultará, pocas horas después de la movida osada, con cortinas de humo, zigzagueos, cabildeos constantes que terminaron curiosamente desembocando en la racionalidad de definir una fórmula con posibilidades de ganar. 

Se resolvió en las altas esferas, sin asambleas multitudinarias sino con teléfonos ardiendo o reuniones largas de no tantos actores. En el palacio, arriba. Y en un movimiento pendular de la izquierda así sea moderada (Wado de Pedro) al centro (Massa). Como se patean los penales en las definiciones de fútbol, que habitualmente terminan en gol: arriba, al medio.

(*) Trabajador social y escritor

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