La Legislatura bonaerense aprobó un nuevo cronograma electoral y amplió los plazos entre el cierre de listas y la elección provincial del 7 de septiembre. El 9 de julio cerrará el plazo para presentar alianzas; el 19 de julio, para inscribir listas de candidatos. Habrá 50 días entre el cierre de listas y los comicios, en lugar de los 30 habituales. Además, habrá 30 días entre la presentación de boletas (el 8 de agosto) y las elecciones.
Estas fechas marcan, en los hechos, el vencimiento de los enfrentamientos que atraviesan el arco político. El PRO y La Libertad Avanza (LLA) coquetean, desde hace meses, con un acuerdo para disputar al peronismo en su bastión. Cristian Ritondo y Diego Santilli son los responsables amarillos de avanzar en ese pacto.
Mauricio Macri dejó claro que apoya una alianza institucionalizada, basada en una propuesta de largo plazo, no en una conveniencia coyuntural. Sin embargo, por ahora se muestra escéptico: el rechazo de Ficha Limpia "ha complejizado aún más el intento, que por ahora es sólo un intento y que no se había logrado avanzar en absolutamente nada", afirmó el expresidente.

Del lado de LLA, Karina Milei, Sebastián Pareja y Lule Menem son los principales negociadores. Pero el carácter de oficialismo, las buenas perspectivas electorales, la voluntad de Karina de ir con listas puras y su rechazo al PRO -en particular, a Macri- hacen que todo evolucione con lentitud.
Las voluntades parecen depender del resultado de este domingo electoral en la Ciudad. El consultor Carlos Fara señaló a El Economista: "Si LLA saca más votos que el PRO, no creo que haya mucho interés del Gobierno en hacer una alianza con Macri. Si el PRO saca más votos que LLA, vamos a ver un escenario un poco más equilibrado en ese punto".
Si bien no hubo acuerdo en la Ciudad, la situación en la provincia es distinta. En CABA pueden permitirse una disputa, aunque eso podría implicar regalarle el primer puesto al peronismo. En Buenos Aires, la fragmentación sería casi un regalo para el kirchnerismo.

Elecciones en CABA El juego de Karina
Sin embargo, el campo peronista tampoco está firme en su propio territorio. El desdoblamiento de las elecciones locales contra la voluntad de Cristina Fernández de Kirchner, dispuesto por Axel Kicillof, marcó el clímax de la interna del PJ bonaerense. A pesar del gesto de acercamiento que implicó el pedido de la expresidenta para frenar el proyecto de concurrencia electoral, todavía no hay certezas sobre cómo se ordenará el peronismo. Lo que sí parece claro es la intención de Cristina ser candidata a legisladora bonaerense por la Tercera Sección, donde puede mostrar su poderío.
Entonces, el 9 de julio es la fecha de caducidad de estas tensiones. Ese día habrá certezas sobre el rumbo del peronismo, el PRO y LLA en la provincia con el padrón más importante del país. Tic-tac: quedan 57 días para amigarse...o romper.

