Análisis

Juntos pero no revueltos

En lo que parecería remitir a la idea de una suerte de matrimonio por conveniencia, Macri y Milei parecerían condenados a permanecer juntos, al menos por ahora.

Javier Milei y Mauricio Macri
Javier Milei y Mauricio Macri
25 octubre de 2024

Por Sebastián Halperín (Sociólogo, UBA y Master en Ciencia Política, Universidad de Barcelona) y Pedro Antenucci (Politólogo, UdeSa y Master en Investigación Cuantitativa, New York University)

A partir de las dificultades que se le han venido presentado al gobierno para la aprobación de los distintos proyectos en el Congreso Nacional, los analistas se debaten respecto a los desafíos a la gobernabilidad con los que debe lidiar el gobierno de La Libertad Avanza. Atentos al hecho de haberse constituido como la gestión con menor representación parlamentaria en el Congreso desde el retorno a la democracia, se plantea el interrogante respecto a la posibilidad de consolidar bases de apoyo firmes.

La experiencia de aprobación de la Ley Bases y el paquete fiscal, a la cual se llegó con lo justo luego de un agónico desempate con un "Sí positivo" protagonizado por la Vicepresidenta Victoria Villarruel, dejó en evidencia los riesgos de no contar con un dispositivo más amplio para el Poder Ejecutivo en favor de asegurar la implementación de su agenda de gobierno. 



Y luego asistimos a la inauguración de una nueva sucursal de El Club de la Milanesa, con sede en Olivos. Una iniciativa tendiente a aceitar los puentes de diálogo entre Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri, quien inicialmente se presentaba como su socio estratégico para vencer al fantasma del helicóptero que atestaba sobre el desembarco del nuevo Gobierno. 

A juzgar por la dinámica política de las últimas semanas, es evidente que algún resultado hubo a partir del encuentro de los comensales, sin dejar de considerar la multiplicación de encuentros del titular del PRO y de Cristian Ritondo con el asesor presidencial Santiago Caputo. Al menos el Gobierno podrá atribuirse el mérito de haber sostenido el veto presidencial a los proyectos de financiamiento universitario y a la movilidad jubilatoria con apoyo del titular del PRO. 

El expresidente, por su parte, ha logrado comenzar a incidir en la política de recursos humanos del Poder Ejecutivo, luego de la incorporación de la Secretaria de Energía Maria Tettamanti y del vicecanciller Eduardo Bustamente, ambos de su riñón.



Atendiendo a una relación que se ha visto signada por enormes zigzagueos desde su conformación inicial, a partir de la realización de una serie de entrevistas efectuadas con la consultora Equipo Mide, nos propusimos analizar la perspectiva de la opinión pública al respecto, con el objeto de esbozar, al menos como una primera aproximación, algún intento de proyección sobres las perspectivas futuras de un vínculo que se considera de vital importancia para garantizar la posibilidad de sortear los próximos obstáculos que deberá afrontar el gobierno libertario en el Parlamento. 

En ese marco, la pregunta que se planteó tiene que ver con en qué medida se considera que la actitud actual de Mauricio Macri hacia el Gobierno de Javier Milei es principalmente de apoyo, oposición o de negociación estratégica. Cabe destacar que, de acuerdo a la última medición realizada a principios de septiembre, prácticamente seis de cada diez consultados se manifestaron en favor de la última alternativa propuesta. 

Podría afirmarse en ese contexto que la opinión pública parece hacerse eco una vez más del movimiento pendular que atraviesa esa relación desde sus orígenes y que se traduce en una fuerte confusión del electorado: 25% de los consultados por Equipo Mide en la encuesta de este mes considera que la relación entre Macri y Milei se ha vuelto más distante desde el inicio de la actual gestión, mientras que 20% se expresa en sentido contrario. El resto plantea que no se ha modificado (24%) o no emite opinión (31%). 



Sobresale la sintonía ideológica que se reconoce entre ambos, tanto entre quienes identifican un objetivo loable al respecto como por quienes se pronuncian en sentido contrario: "Ambos comparten su modelo económico a favor de los ricos, empobreciendo a la clase media y trabajadora" o "Los dos piensan en el bienestar de la gente".

Entre los más críticos del expresidente se hace alusión a lo que se considera como una actitud especulativa en función de la cual Macri estaría procurando resguardarse de los embates judiciales que lo atraviesan. Asimismo, no faltan quienes consideran que el eje de los diálogos se basa fundamentalmente en acuerdos de negocios. 

Por otra parte, para este segmento habría cierta utilización de parte de Macri en torno al actual Presidente procurando la llegada de un "Segundo Tiempo" en el futuro, desde la cual se asume que "Macri pretende que Milei haga el trabajo sucio que él no se animó para después poder volver". 



Parcialmente incluso no faltan aquellos que se habrían hecho eco de ciertas versiones en función de las cuales Macri habría procurado un acercamiento con la vicepresidenta, previendo un eventual recambio ante una salida anticipada del poder "por si la cosa no sale bien".

No está ausente a su vez cierta visión desde la cual no los une el amor sino el espanto. Bajo esta visión, el anti peronismo y el temor al regreso al pasado se constituirían en los denominadores comunes que se presentan como pilares de apoyo.

Se advierte asimismo cierta proyección asociada al posicionamiento de Mauricio Macri en relación al actual Gobierno, en función del cual el expresidente estaría procurando la implementación de esa agenda inconclusa que se vio truncada mientras ocupaba el sillón de Rivadavia, bajo un enfoque altruista: "Intenta colaborar para que Milei no cometa los errores que él cometió cuando presidió el país"; "Le hubiese gustado hacer lo que está haciendo Milei" o "Macri quiere que Milei logre lo que él no pudo".



Otro de los aspectos mencionados refiere al carácter de complementariedad que se percibe entre ambos: "Ninguno de los dos por sí solos podrían ganar una elección". En ese sentido, desde la idea de que el foco de interés del Presidente se circunscribe pura y exclusivamente al área económica, se asume que el rol de Macri se vincula con fortalecer el apoyo político en favor del gobierno

De otra parte, entre quienes ponderan favorablemente la imagen de Macri se destaca el aporte a modo de contención percibido en el expresidente desde una mayor vocación al diálogo y apertura, fortaleciendo la gobernabilidad: "Porque Milei hace cosas que no corresponden: es autoritario y antidemocrático". 

En lo que parecería remitir a la idea de una suerte de matrimonio por conveniencia, Macri y Milei parecerían condenados a permanecer juntos, al menos por ahora. No sabemos si habrá segundo tiempo, pero lo que definitivamente no faltará es una segunda temporada de esta serie: to be continued...



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