"Cuanta más gente vaya a votar, mejor le va a ir a La Libertad Avanza (LLA)", aseguró Hernán Vanoli, director de Sentimientos Públicos, en diálogo con El Economista. Según el informe de agosto, el 45% de los jóvenes que votaron a LLA en el balotaje no volverán a apoyarlo, mientras que quienes tuvieron un "voto blando" hacia Javier Milei -los que lo acompañaron en busca de un cambio- hoy aparecen desmotivados.
El estudio se concentró en la Primera Sección Electoral de la provincia de Buenos Aires, que abarca municipios como Vicente López, San Isidro, Tigre, Moreno y Merlo. Allí, 5,1 millones de personas están habilitadas para elegir a los ocho senadores correspondientes a la sección.

El ausentismo, nuevo protagonista
La participación aparece como una de las claves de la elección. El 62% de los consultados aseguró que muy probablemente vote el 7 de septiembre, el 22% dijo que lo decidirá en el mismo día, el 11% lo ve poco probable y el 5% confirmó que no irá.
Vanoli advirtió que, en la práctica, la asistencia podría ser incluso menor: "Nadie quiere reconocer que no va a votar. No es que estén mintiendo: ellos mismos no lo reconocen. Pero cuando se acercan las elecciones, aparece el hartazgo o el desinterés que desemboca en no ir".
El ausentismo se consolidó este año como un rasgo común: no hay cargos ejecutivos en juego, varias provincias desdoblaron elecciones -lo que obliga a algunos ciudadanos a votar dos veces en un mismo año- y se sumaron cambios en las reglas (como nuevos tipos de boleta y la suspensión de las PASO). Según Chequeado, el promedio de participación en las ocho elecciones provinciales desdobladas fue del 58%, 19 puntos menos que la el promedio histórico del 77% en legislativas.

"Cuando el peronismo convoca a votar, parte de la idea es que la gente no va porque es perezosa y, si le insisten un poco, va a ir y lo va a apoyar. Nosotros creemos lo contrario: cuanta más gente participe, mejor le irá a LLA", sostuvo Vanoli. Así, la baja concurrencia podría beneficiar a Fuerza Patria.
Shila Vilker, directora de Trespuntozero, coincidió con esta lectura: "De cara a septiembre, la desmovilización está favoreciendo un poquito más al peronismo. Sus votantes tienen más ganas de ir, son menos permeables a los argumentos antipolíticos, les gustan un poco más los candidatos y están más unidos en el sentimiento anti-Milei".
Jóvenes y votantes del cambio: ¿ex aliados de Milei?
El informe de Sentimientos Públicos también mostró signos de desgaste en dos segmentos clave para Milei:
- Los jóvenes: a menor edad, menor intención de participar. El 25% de los menores de 29 años dijo que no votará y el 50% de los menores de 43 percibe que en esta elección "no se define nada". "Los que más van a dejar de votar son los jóvenes que habían acompañado a LLA", remarcó Vanoli.
- Los votantes blandos: quienes eligieron a Milei como símbolo de cambio, pero hoy están desencantados con el presente y el futuro. "No quieren volver al kirchnerismo, no tienen una opción en el PRO y Somos Buenos Aires no los interpela. Son los más proclives a no participar", explicó el consultor. En esta línea, el Índice de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Torcuato Di Tella -que mide la situación y la expectativa económica personal y nacional- registró en agosto una caída del 13,87% respecto de julio.

Proyecciones para la Primera Sección
El informe de Sentimientos Públicos proyecta un triunfo de Diego Valenzuela (LLA) con 28%, seguido por Gabriel Katopodis (Fuerza Patria) con 22%, Julio Zamora (Somos Buenos Aires) con 7% y Romina Del Plá (FIT) con 5%. Un 27% de los electores todavía no definió su voto.
Por su parte, la consultora Isasi/Burdman también ubica primero a Valenzuela: 46% frente al 37% de Katopodis, seguido por Zamora (8%) y Del Plá (7%).
Pese a que distintos factores parecen jugar en contra de LLA en la provincia de Buenos Aires -desde el ausentismo hasta la desmotivación de jóvenes y votantes blandos-, las encuestas todavía lo ubican como el favorito en la Primera Sección.

