Escenario

¿Inocentes o culpables?

La falta de un programa integral y la "desacumulación" de capital reproductivo han llevado a Argentina a una crisis social y económica, donde "importar es más negocio que producir." La pregunta persiste: ¿culpables o inocentes?
Carlos Leyba 21-03-2025
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J.A. Argerich publicó ¿Inocentes o Culpables? (1884). El Prólogo plantea problemas sobre los que ya había discurrido J. Hernández en sus notas y en "Martín Fierro" (1872).

Postales de otro tiempo. Una pregunta que se repite por tantos fracasos: ¿Es fatalidad, casualidad o más bien, se trata del retorno de la misma ausencia?

Entonces JAA dijo "esta es una cuestión tan ardua que requiere la colaboración de muchos cerebros." Hoy sabemos de la orfandad, la inexistencia del diseño, consensuado, de un programa de desarrollo "para el progreso" del que, la política económica de coyuntura que es un engranaje que, por ruidoso, oculta las causas del estropicio.

La pregunta para esa reparación es qué entendemos por "progreso". Junto a JHG Olivera, entiendo es "el aumento de la satisfacción de las necesidades sociales." Eso requiere una política centrada en inversiones que creen trabajo, con la productividad de los países del primer mundo; y que haga posible el desarrollo integral de todos y cada uno de los argentinos. Es gobernar. Lo demás es durar.

El presente. Postal de hoy: importamos de China latas de tomate triturado: productores sanjuaninos dejan de levantar cosecha. Las procesadoras, que comparten localización de materia prima e insumos, no pueden competir por los subsidios del gigante chino a la exportación. EE.UU., protege trabajadores e inversiones. "Libertarados" procuramos la destrucción del trabajo local ¿es el programa? Sí, si es "con la tuya." No, si es "con la del tío."

"Caputo I" mantiene el inútil privilegio de Tierra del Fuego, ¿"lugar dotado" para rearmar electrónica y embalarla? propiedad de Caputo II.

La naturaleza y las inversiones hicieron de San Juan "el lugar" del tomate. La política "libertarada" amenaza destruirlo. Lo "familiar," en Caputo I, pesa tanto como lo "amical": ciclistas del carry gozan de "seguro de cambio" costo cero. El futuro del empleo productivo se desmorona: importar es más negocio que producir...hasta puré de tomate. La Encuesta Manpower detectó creación de empleo 0% para la Argentina en 2025 y en el Mundo creación 25%. ¿Inocentes?

Los "libertarados" aspiran reducir 60% los precios textiles, la industria utiliza 35% de su capacidad. Liberar importación para lograr "deflación." "El modelo": baja de precios y reducción de la producción y el empleo. Enfermedad económica autoinfligida. Estragos sociales. Muy difícil salir. La terapia es coraje para la "deflación." Encabezan financistas nacionales e importados, como J.L Daza, chileno. Ignacio Zuleta, brillante, señaló "Daza, chileno con larga residencia en los Estados Unidos, confesó que 'Cuando mis hijos me preguntan qué estoy haciendo, les digo que (...) estoy acá, tratando de aportar ... para cambiar la dirección de la Argentina'..." quien le ha pedido tamaño empeño...Es lo que se propuso hacer el Che Guevara en Cuba cuando no pudo hacerlo en la Argentina.(Clarín, 17/3/25). Revolucionarios del "industricidio" que está en continuado, desde la Dictadura Genocida: consecuencias sociales y morales.

Postal. G.de los Santos (LN 18/3/25) tres chicos (10 a 14 años) tiraron una Molotov a un indigente que dormía en la calle. Murió. Villa Manuelita, Rosario. El indigente trabajó como estibador. Accidente laboral, desempleo y su vida desbarrancó. Medio siglo atrás, señala de los Santos, V.Manuelita un barrio de obreros de frigoríficos y puerto: dice "El barrio sufrió... la crisis de la desocupación de los 90" "situación de desamparo social, simbólico, tutelar y cultural. La aparición del narco ... refleja(n) profundos deseos: una vida rumbosa, con acceso al dinero, a coches y a mujeres atractivas que cala en los deseos de los pibes.

El Estado llega tarde a reparar los daños que, el corto plazo de "la política sin rumbo", provoca. Cuando se destruye la familia, se deshilacha la Nación.

La miseria moral se acumuló mucho antes que "la libertad avanza", pero lo "libertarado" es una pulsión deshilachante. ¿No hay culpables?

Postal. El "coloso" FZ, que ignora que la "yerba mate" es un complejo exportador, inspiró "motosierra profunda": se levantó la barrera sanitaria patagónica amenazando, carne con hueso, liquidar salud y estatus de la ganadería al sur del Rio Colorado... para "bajar la inflación." "Bichos del Campo" tituló "Papelón histórico": suspendieron por 90 días. Siempre el "corto plazo" versus "el largo."

¿Culpables, inocentes o la "ignorancia" al poder?

Tres postales que reflejan las derivas de no medir las consecuencias del uso de las herramientas del Estado.

Ninguna decisión sin diagnóstico sistémico, sin marco de programa integral que ataque las causas y que no se ufane de morigerar o desviar -transitoriamente - las derivas de "no haber previsto las consecuencias", es criteriosa.

Atrasar con controles e intervenciones el tipo de cambio para desacelerar la estadística de inflación; y luego abrir la economía para el excedente exportador de un mundo proteccionista y aspirar "deflación" es querer curar con enfermedad.

Eliminan trabajo presente y futuro, dejan de pensar infraestructuras y entre ellas, las que ningún sistema privado puede financiar, sea en el país inmenso y vacío, cuya riqueza nos embriaga, sea en el territorio pequeño de los conurbanos saturados de pobreza. Nos abisma un futuro al que nos negamos a asomarnos.

¿Es Milei el primero? No. Vimos tres postales decadentes (destrucción, marginalidad, soberbia ignorancia): tienen medio siglo.

Revelan desacumulación productiva y deshilachamiento social.

Hace 50 años la deuda pública argentina, con finanzas privadas era cero; y los capitales, de residentes argentinos, fuera del sistema, un tercio de las exportaciones. La fuga - mucha evasión tributaria - se estima en 400MMU$S y la deuda pública en moneda extranjera 253MMU$S. Desequilibrio externo. Desequilibrio interno: desempleo, trabajo improductivo y pobreza: 5% hace 50 años. Ahora pobreza estructural 25% de la población y el "borde de la pobreza" llegó a sumar otro 25%. Hoy mide 35%: a 10% del "borde" lo atrapó la pobreza y 15% merodea la vecindad: desequilibrio social.

La deuda externa - infinanciable en el mercado a tasas dignas - y deuda interna de la pobreza. El Malestar - que viene de lejos - está agotando el capital social que forjó el Estado de Bienestar: el derrumbe de la movilidad social comenzó con el "cuestionamiento, por la violencia, al enorme consenso social con el sistema." Los "estúpidos imberbes" "revolucionarios", en 1970, asesinaron a P.E. Aramburu en nombre del "socialismo" nacional que querían, con ese crimen, imponerle el socialismo a Perón.

Volvió y, Hora del Pueblo mediante, abrazado a sus exadversarios, y luego de 15 años de reflexión, procuró, en democracia, la concertación política, económica y social que había visto triunfar en la Europa de Posguerra: no repetir lo que había generado la "enemistad política" que la Hora del Pueblo vino a reparar.

El asesinato de J.I. Rucci, la "pata sindical del Pacto Social" (Firmenich dixit) hirió la salud precaria de Perón que no pudo terminar, como era su decisión, con la criminalidad en manos de la Policía. La violencia como política se había desatado.

Sin Perón, las bandas de la AAA y la locura de las FFAA, inspiradas por la OAS, desataron el genocidio y - paradójicamente - ocuparon el Estado para destruir al Estado de Bienestar que es a lo que aspiraba la Guerrilla: la historia los amontonó.

Desde entonces los gobiernos "desacumularon" capital reproductivo y social, para no perder el Poder. Esa es la marca de la decadencia: para los K fue "desacumular" (energía, reservas, capital reproductivo y de infraestructura) para generar "derechos" con poca base; y para Milei, hasta ahora, es desacumular Reservas, Infraestructura y capital reproductivo, para "construir mercados."

Medio siglo sin idea de rumbo, de Nación, de lugar en el Mundo, de largo plazo.

La Generación del 80 del SXIX y la del 30 del SXX construyeron una Argentina pensada: una con la favorable dinámica de "centro periferia" (F.Braudel) y la otra, en la adversidad de esa dinámica, supo construir el Estado de Bienestar que brindó la colosal movilidad social. Hijos de trabajadores, albañil, cartero, colectiveros, fueron presidentes en el SXXI.

La movilidad no se agotó espontáneamente: fue quebrada por políticas de "desacumulación" para mantener el Poder.

Las políticas económicas del último medio siglo tienen en común la deuda social y la externa. Esas "consecuencias comunes" denotan una identidad compartida que es la de "lo que no han hecho y lo que no se han propuesto."

No hay transformación valiosa sin acumulación, sin desarrollo de capital reproductivo; sin inversión en la infraestructura económica y social; sin inversión en capital social y sin inversión en capital humano. Nada de eso es posible y sustentable sin un programa de largo plazo multidimensional concertado para que tenga vida en el largo plazo.

Más allá de despilfarros, discontinuidades, corrupción, "desprolijidades", llevamos medio siglo sin programa de largo plazo, pensado y articulado por expertos y sensibilizado por las dominantes de la opinión pública.

El kirchnerismo fue un período de liquidación de stocks y el mileismo se caracteriza por la liquidación de excedentes externos, con el objetivo de minimizar la brecha cambiaria y contribuir a la, transitoria, desaceleración de la inflación.

Ambos extremos comparten la "desacumulación" y el corto plazo, para alentar el objetivo electoral de mantenerse en el Poder. Los K desacumularon para mantener apoyo popular, "invirtieron para memoria de tiempos mejores" mientras profundizaban la decadencia. Milei desacumula (reservas, capital reproductivo y social) para construir "confianza corta" del "mercado financiero."

El largo plazo deseable se extingue, "gobernados" por los que mutilan el "poder hacer" verbo, para mantenerse en el Poder sustantivo, dicen: "no hay alternativa." ¿Culpables o Inocentes?

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