La Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella dio a conocer el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) correspondiente al mes de febrero.
El ICG se confecciona desde noviembre de 2001 en base a una encuesta de opinión pública a nivel nacional y se mide en una escala de 0 a 5.
El ICG de febrero fue de 2,56 puntos, con una disminución de 1,8% respecto al mes de enero. En términos interanuales el índice tuvo una variación negativa del -0,6%.
El nivel de confianza actual es 8,9% mayor al de la medición de febrero 2017, al principio del segundo año de gobierno de Mauricio Macri y 40,8% mayor al de la medición de febrero 2021, durante la gestión de Alberto Fernández.

La gestión de Milei se mantiene por encima de su nivel de confianza promedio de 2,53 durante su mandato. El gobierno, sin embargo, enfrenta su segunda caída consecutiva en el nivel de confianza. La medición de febrero 2025 casi replica el nivel de confianza de febrero 2024. La diferencia entre el valor máximo y mínimo del ICG en el período diciembre de 2023 a febrero de 2025 es 0,7 puntos. El rango del ICG en la gestión Macri, medido como la diferencia entre los valores máximos y mínimos comenzando en enero 2016 hasta febrero 2017, fue de 0,79 puntos. Este mismo rango de diferencia entre puntuaciones máxima y mínima de la gestión de Alberto Fernández fue de 1,47 puntos.
La variación del ICG respecto de enero fue positiva en uno de sus cinco componentes: la eficiencia en la administración del gasto público (2,65 puntos, +1,9%). Por otra parte, la variación del ICG respecto de enero fue negativa en: la capacidad para resolver los problemas del país (3,02 puntos, -1,0%); la honestidad de los funcionarios (2,77 puntos, -1,1%); la evaluación general del gobierno (2,42 puntos, -3%) y, por último, en la preocupación por el interés general (1,94 puntos, -7,2%).
Para visualizar de manera más precisa la trayectoria del ICG durante el gobierno de Javier Milei, el siguiente gráfico muestran la evolución mensual del índice en comparación con la gestión de Macri y la de Alberto.

Como se observa, el ICG de Macri bajó al inicio de su gestión, tuvo un pico tras su victoria en las legislativas y luego se desplomó con la crisis cambiaria.
El de Fernández tuvo un fogonazo, pero alcista, aunque duró poco. Después de ese pico pandémico, fue todo cuesta abajo.
Milei, por ahora, parece mantenerse en niveles altos y no ha sufrido un gran desgaste en su gestión.