La Ciudad de Buenos Aires puso en funcionamiento la primera etapa de la ampliación del Puente Labruna, una obra clave para mejorar la circulación en una de las zonas con mayor movimiento del norte porteño. Desde ahora, el puente cuenta con dos carriles por sentido gracias a la construcción de un nuevo ramal paralelo al existente, una intervención que beneficiará a más de 350.000 personas por día.
Cambios en la circulación y accesos

La habilitación del nuevo puente vino acompañada por una reorganización del tránsito en el entorno. La avenida Udaondo pasó a ser mano única desde la autopista Lugones hacia la avenida del Libertador, mientras que la calle Campos Salles quedó configurada como la nueva salida hacia Lugones desde Libertador. Ambas vías funcionarán como un par vial para agilizar los desplazamientos y ordenar los accesos.
También se modificó el esquema semafórico sobre Libertador. El giro a la izquierda hacia Udaondo, que antes se realizaba entre Iberá y Quesada, fue trasladado a la intersección con Campos Salles. Además, las líneas de colectivo 28 y 42 reubicaron algunas de sus paradas para adaptarse al nuevo esquema de circulación.
“Estamos haciendo una obra estratégica que transforma una zona clave de la Ciudad. Mejoramos la conectividad, ordenamos la circulación y eliminamos barreras urbanas para que miles de vecinos se muevan de manera más rápida y segura”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, durante una recorrida junto al ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua, y el presidente de AUSA, Juan Pablo Fasanella.
Las próximas etapas y el proyecto Anillo La Pampa

La ampliación del Puente Labruna continuará con nuevas obras destinadas a potenciar la conectividad del corredor. Entre ellas se destacan una pasarela peatonal de cuatro metros de ancho con bicisenda, nuevos accesos vehiculares hacia Lugones y Cantilo, espacios verdes aterrazados, áreas recreativas, sectores deportivos, juegos infantiles y una intervención integral de parquización en todo el entorno.
Como complemento de esta transformación, la Ciudad avanzará con el proyecto Anillo La Pampa, ubicado a menos de dos kilómetros del puente. La iniciativa contempla un túnel vehicular bajo la avenida Lugones y las vías del tren, junto con un puente peatonal elevado en forma de anillo sobre la autopista Illia. Según el Gobierno porteño, la obra reducirá tiempos de viaje, mejorará la conexión con el Río de la Plata y el Aeroparque Jorge Newbery, y aspira a convertirse en un nuevo ícono urbano por su diseño y escala.


