Tras golpe en las PASO

FdT bonaerense apunta a igualar bancas en el Senado

El frente gobernante de la provincia de Buenos Aires no cesa en su búsqueda de mejorar los números en Cámara Alta

El gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Pablo Varela Pablo Varela 21-10-2021
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Luego del golpe electoral de las PASO, el Frente de Todos de la provincia de Buenos Aires readecuó su GPS y calibró nuevamente sus objetivos para las generales de noviembre. Sin embargo, lo que no se ha modificado es la importancia que el gobierno de Axel Kicillof le otorga a la disputa por las bancas en la Legislatura bonaerense, fundamentalmente en la Cámara Alta, en donde Juntos por el Cambio tiene una mayoría de 26 a 20.  

El objetivo que antes era de “mínima”, ahora pasó a ser central en la contienda del 14 de noviembre para el Gobierno de Kicillof: empatar el reparto de las bancas en el Senado (para que, en el peor de los casos, desempate la presidencia del cuerpo, la matancera Verónica Magario). Por allí no solo pasa el debate de las leyes, si no también pliegos y sillas en distintos organismos y empresas de la provincia.  

En ese marco, la gestión de Kicillof, y su comando de campaña encabezada por el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, aspiran a ganar terreno tanto en la primera sección electoral, como en la séptima, en donde el oficialismo tiene mejores chances de sumar senadores. Según el resultado de las primarias, el oficialismo sumaría un senador y es por eso que los esfuerzos se centran en las secciones en donde el FdT, quedó más cerca de sumar legisladores y de esa manera dejar el tablero 23 a 23. 

En la primera, donde reside buena parte del conurbano norte y oeste los votos se irán a buscar mayormente lejos de los distritos cercanos al río. Para ese rol, ha sido clave la inserción en el Gabinete de Leonardo Nardini (intendente de Malvinas en uso de licencia), para desplegar agenda (principalmente en el conurbano) con el objetivo de mantener canales de diálogo fluido con los jefes comunales y un mejor termómetro de cómo se encuentra la gestión y el desarrollo de la campaña.   

Mucho trabajo territorial”, definió una fuente avezada de la primera sección ante El Economista, para graficar que hoy el foco está puesto en el trabajo más en el “mano a mano” con vecinos y en la idea de ir a buscar a los electores que no participaron en las PASO, que en la instalación de la “marca” y el arrastre de la boleta desde “arriba”.  

Para ello, Nardini conduce un área clave del gabinete (Ministro de Infraestructura) dado que aporta recursos y obras, algo siempre muy bien valorado por los jefes comunales. Nardini reparte roles en la cobertura territorial del área metropolitana con Insaurralde, representante de la tercera sección.   

En tanto en la séptima, la predominancia es del PRO que con Ezequiel Galli, gobierna la ciudad cabecera, Olavarría. Desde las primarias hasta el momento Kicillof ha realizado varias recorridas por la sección, siempre mostrándose con la cabeza de la lista seccional, el exintendente de Bolívar, Eduardo Bucca, quien quedó a 3 puntos de ingresar en la Cámara Alta. La séptima está representada por 3 senadores, y JxC tiene todos.  

Ayer Nardini estuvo en Tigre junto al intendente Julio Zamora, repasando obras relacionadas con infraestructura sanitaria.  

En tanto Kicillof concentró su agenda en reuniones con el ministro de Producción, Augusto Costa, y con el secretario de Comercio Interior, Roberto Felleti, quien oficializó el congelamiento de precios. Además hubo reunión con intendentes para el monitoreo.  
 

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