Cristian Ritondo
Panorama

El PRO en su peor momento, Jorge Macri desdobla, Carrió quiere ir sola y Karina Milei segunda

Ramiro Gamboa 20 diciembre de 2024

Cuando todo sale mal: el presente del PRO

Cristian Ritondo, actual diputado nacional y presidente del bloque del PRO en la Cámara Baja, es conocido por ser un hombre amable, que busca cultivar la amistad con su interlocutor al poco tiempo de conocerlo. Lejos del recato y de la delicadeza, Ritondo no cree en la distancia, sino en la confianza. Compañeros de bancada que hablan con El Economista aseguran que "si no hubiera marcado distancia desde el día uno con Cristian, a los pocos días hubiera estado en su casa comiendo asado. Es alguien buena onda, gracioso, que cae bien".

Ritondo, que también fue ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal y vicepresidente primero de la Legislatura de la Ciudad entre 2011 y 2015 —cargo clave para definir contratos, presidencias de comisiones y reparto de poder—, hoy es investigado por la justicia. Esto surge después de la información difundida por la periodista experimentada Emilia Delfino en El Diario AR, donde se señala que el dirigente del PRO y su esposa, la abogada Romina Aldana Diago, son investigados por la adquisición de propiedades en Miami y el sur de Florida a través de sociedades en paraísos fiscales. 

Además, la diputada de la Coalición Cívica, Mónica Frade, del equipo de Elisa Carrió, sumó un escrito a la denuncia penal contra Ritondo, en el que presentó pruebas que indican que la constructora de Ritondo tiene 72 inmuebles en la Ciudad y diez vehículos sin declarar.



Como Ritondo funcionó como puente entre Vidal y Máximo Kirchner, y entre Vidal y Sergio Massa, cuando María Eugenia era gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, en Unión por la Patria no buscan incendiar al presidente del bloque del PRO. "Máximo no va a salir a hundirlo porque cultivó una buena amistad política con Ritondo", explica un dirigente político cercano a Cristina Kirchner en diálogo con El Economista.

Después de que el PRO no consiguiera que el proyecto de Ficha Limpia fuera tratado en la Cámara Baja porque no logró quórum, y tras un discurso enfurecido de la diputada del PRO Silvia Lospennato, donde aseguró que "los corruptos están festejando", el escándalo Ritondo es un golpazo para el PRO.

Asimismo, Milei busca exterminar el poder de los Macri y llevarse puesto al PRO. Gracias a la baja de la inflación y la estabilidad del dólar, mantiene niveles altos de aprobación en encuestas serias. Por ejemplo, el índice de confianza del consumidor de la Universidad Di Tella subió 2,3% en diciembre (ver informe). 



Macri con Wolff y Kravetz
Macri con Wolff y Kravetz. Una postal del pasado reciente.

Para ganar soberanía política, y ante la debilidad del PRO por el escándalo de Ritondo, Santiago Caputo, el ingeniero del caos de Milei, convenció a Diego Kravetz, quien era secretario de Seguridad de la Ciudad, de sumarse al gobierno libertario. Hoy, Kravetz es el flamante subdirector de la SIDE detrás de Sergio Neiffert. Este salto de Kravetz forzó al jefe de Gobierno a echar a su jefe de gabinete, Néstor Grindetti, jefe político de Kravetz.

Jorge Macri quiere desdoblar

Hoy, desde el Gobierno de la Ciudad están convencidos de que la mejor estrategia electoral es desdoblar las elecciones en el 2025 y que en la Capital se vote a los legisladores porteños separados de la elección nacional, donde estarán en juego 12 diputados nacionales de los 127 que se renuevan en la Cámara Baja en el país. 



Jorge Macri entiende que esto le va a permitir que su elección en el distrito porteño no se nacionalice, para que Milei no logre desvirtuar el espíritu de la elección local. Quizá la novedad sea que en la Ciudad van a buscar reformar la Constitución para darle mayor autonomía, lo que va a hacer que los porteños tengan que votar legisladores de la Ciudad y convencionales constituyentes.

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Otro detalle que se discute hoy en la sede del jefe de Gobierno porteño es reeditar un Juntos por el Cambio reloaded para enfrentar al gobierno libertario junto a otras fuerzas políticas, como el radicalismo.



Carrió quiere jugar sola y Karina Milei quiere ir segunda en la lista

Carrió no sabe si ser candidata en la Ciudad o en la provincia de Buenos Aires. Es consciente de que una parte de la sociedad aumenta su valoración en elecciones parlamentarias y quiere aprovechar su oratoria para confrontar con el kirchnerismo y los libertarios. 

"Karina no subestima a Lilita y por eso quiere ir segunda en la lista, detrás de José Luis Espert, para no tener que hablar. Se le va a hacer difícil porque es una dirigente a la que no se le conoce la voz. Es complicado hacer política y no hablar. Pero ella quiere presentarse y no debatir. Olvidate de que Karina vaya a A Dos Voces a debatir con Lilita. Eso no va a pasar", explica un dirigente de las filas cívicas. Hace pocos días, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dio a entender en un tuit que Karina puede jugar tanto en Provincia como en la Ciudad de Buenos Aires: "Nació en CABA y vive en provincia de Bs. As. hace más de 10 años".



Lo que sí sabe Carrió es que quiere jugar sola. No le interesa ir con Lousteau, a quien ve con cierta amargura y rencor por aquella propaganda del 2017 donde el actual presidente de la Unión Cívica Radical le hablaba a una bandera gigantesca de Carrió y la criticaba: "La realidad no se puede tapar con declaraciones de Carrió", decía el economista de rulos. Además, no le interesa estar cerca de Daniel Angelici ni de Emiliano Yacobbiti, quien, según Lilita, logró aumentos presupuestarios para la UBA pactando con el gobierno y le dio la espalda al resto de las universidades nacionales.

Tampoco le interesa armar algo con Larreta, porque fue alguien que, según Carrió, planeó mal la estrategia electoral al poner a la "supercasta" a liderar las listas —Gustavo Posse, Gerardo Morales, Miguel Ángel Pichetto, José Luis Espert— en un momento en que la sociedad deseaba otra cosa. 

Hoy, Jorge Macri está llamando a la dirigente chaqueña para convencerla de armar algo en conjunto para enfrentar al libertario después de las humillaciones mileístas, pero, según fuentes cercanas, Lilita no le atiende el teléfono.



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